La tendencia de las UÑAS POSTIZAS, ¿gel, acrílico o porcelana?

uñas postizas
uñas postizas

Desde 2019, el Nail Art ha pasado de ser algo que solo veíamos en la tele a toda una moda popular. Rosalía, con sus uñas larguísimas y siempre extravagantes, ha implantado en esta generación de jóvenes una manicura que está lejos de pasar desapercibida. Este estilo les ha devuelto a las manos el protagonismo estético que habían perdido.  Y, por eso, las uñas postizas han vuelto a estar entre las más demandadas en los salones.

Qué son las uñas postizas

Las uñas postizas son creaciones de plástico o porcelana que se adhieren al dedo para simular una uña real. Vienen con la forma perfecta para ajustarse a las uñas de cada dedo, a los que se pegan gracias a un producto especial [no vale cualquier pegamento]. De esta manera, al colocar este tipo de uñas, la manicura queda perfecta, sin importar en qué estado se encuentren las originales, ya que las cubre por completo y esconde todas las imperfecciones. Además, no se someten a productos agresivos.

Los tres tipos de uñas postizas más comunes son las de gel, las de porcelana y las acrílicas.

Diferencia entre uñas de gel, uñas acrílicas y uñas de porcelana

La principal diferencia es el material del que están hechas. Las uñas acrílicas están elaboradas con un polímero en polvo y un líquido especial. Esta mezcla se seca y se forma una masa parecida al plástico duro. Por otro lado, las uñas de porcelana se fabrican con fibra de vidrio. Y las de gel, podríamos decir, son las más avanzadas: se realiza a partir de oligómeros, que no son ni líquidos ni sólidos. Este gel es una especie de jalea que tiene que secarse debajo de rayos ultravioletas de una lámpara profesional.

¿Qué tipo de uñas postizas elegir?

La elección entre estos tres tipos de uña recae, normalmente, sobre el experto, quien decidirá viendo el estado de las manos de la clienta.  

Las acrílicas duran hasta seis meses si cumplen las indicaciones del profesional (como el sérum una vez a la semana). Son las más resistentes. Esto hace que su precio sea superior a las otras dos opciones, además de su tiempo de colocación -casi dos horas- y dificultad. Eso sí, para quitarlas, hay que acudir al centro.

La opción de la porcelana resulta menos natural a los ojos, y requiere de más mantenimiento. No obstante, son más fácil de quitar porque el material se disuelve.

Las de gel son la opción más de moda. Su aplicación es mucho más rápida y menos molesta. Son las menos resistentes, y se ven más gruesas que las otras dos.

Por eso, hay que valorar cada caso. Entran en juego factores como el tiempo de colocación, el precio, la resistencia y la duración. Por ejemplo, para las uñas mordidas o demasiado cortas, sin duda, el acrílico es la mejor opción. Además, estas uñas postizas resistirán a trabajos manuales y a quienes precisen de una manicura resistente en su día a día. Para quienes tienen las uñas en buen estado, las uñas de gel o de porcelana serán la alternativa a elegir.

Cómo se ponen las uñas acrílicas

Como decíamos, la técnica del acrílico es la más compleja. Pero nada que un tutorial paso a paso de Expertos en Estética no pueda solucionar. Y, aunque existen muchos kits para colocar este tipo de uñas en casa, lo mejor es acudir a un salón de belleza, donde el profesional aplica todas las piezas, una a una, de la mejor manera.

Material que necesitamos

  • Uñas postizas o tips.
  • Resina específica o pegamento para uñas.
  • Cortaúñas.
  • Lima de grano 150.
  • Lima de grano 189 (más esponjosa)
  • Quitacutículas.
  • Líquido antiséptico para limpiar las manos y evitar los hongos.
  • Cepillo para uñas.
  • Acrílico.
  • Monómero.
  • Pincel (número 6).

La preparación

Paso 1: si se tienen las uñas largas, se recortan.

Paso 2: con una lima ligera (grano 150) se redondean las puntas.

Paso 3: se limpia el polvo con el cepillo.

Paso 4: con un antiséptico, se limpian las manos.

Paso 5: se quitan las cutículas. Paso muy importante, que se debe hacer con cuidado. Al acabar, se limpian de nuevo las uñas.

Paso 6: se liman de nuevo todas las uñas, de manera mucho más suave, ya que ahora no queremos rebajarlas, sino quitar el brillo de la parte de arriba.

La colocación

Paso 1: decidimos el tamaño del tip acorde con la mano, comprobando que cubra de lado a lado. Si no existe una medida exacta, pueden limar las postizas.

Paso 2: aplicamos la resina en la parte que vamos a pegar a la uña.

Paso 3: pegamos la uña postiza a la original, durante 25 segundos, fijándonos en que esté derechas y que la mano no se mueva.

Paso 4: ahora, con el cortaúñas, se elige la longitud que se desea y se corta. El corte debe hacerse con decisión.

Paso 5: para desvanecer la marca de donde está pegada y parezca aún más natural, tomamos un algodón con acetona pura, y lo frotamos por toda la uña.

Paso 6: después, colocamos dos capas de adherente en la parte de la uña natural.

La colocación del acrílico

Como vemos, todavía no ha quedado perfecta. Ahora, hay que aplicar el acrílico para encapsularlas.

Paso 1: tomamos una bola de acrílico con el pincel y lo colocamos en el punto de tensión, donde se unen la uña natural con la postiza. Apretamos suavemente, y desvanecemos hacia la parte de arriba.

Paso 2: colocaos una perla más pequeña de acrílico cerca de la cutícula, y la presionamos, para que cubra todo el ancho. Se extiende de la cutícula hacia la zona superior. Hay que tener cuidado porque el acrílico no debe tocar la piel.

Paso 3: la tercera bola de acrílico la colocamos en la punta (borde libre) y la extendemos hacia la cutícula.

Repetimos estos tres pasos con todas las uñas. Lo mejor es manipular lo menos posible el acrílico. Colocar las perlas, extenderlas y sellarlas con el pincel.

Últimos retoques

Paso 1: limamos los faldones o laterales bajos de manera recta.

Paso 2: utilizando todo el cuerpo de la lima, limamos suavemente la superficie de las uñas, con cuidado de no hacer daño en la piel.

Paso 3: limpiamos el polvo generado, con el cepillo.

Paso 4: con la lima de 180, que es como una esponja, mucho más suave, limamos las uñas.

Paso 5: colocamos el brillo o pintauñas.

Por supuesto, nada tienen que ver con la técnica de las uñas permanentes y semipermanentes de la que ya te hablamos aquí.