Las mejores técnicas de LIMPIEZA FACIAL profesional: la guía completa

limpieza facial
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Uno de los servicios profesionales indispensables que se puede ofrecer en un centro de estética es la limpieza facial. Es un imprescindible de la salud y la belleza de la piel que no tiene sustitución a nivel particular, por muchos cuidados rutinarios que se realicen en casa por el cliente. Analizamos cómo debe ser una buena limpieza a fondo, damos el paso a paso y hablamos con profesionales del sector para que nos esclarezcan las posibles dudas .

Qué es una limpieza facial profesional

El sebo producido por las glándulas sebáceas se acumula en la piel. Sale por los orificios de los folículos polisebáceos y, cuando se junta con la suciedad del ambiente, la contaminación, el maquillaje mal quitado, … puede crear un taponamiento que no deja respirar a la piel. De esta manera, se empiezan a crear los puntos negros y comienza a salir granitos que deben ser tratados. Para esto, es esencial la limpieza facial diaria en casa, pero no solo esto será suficiente. Una limpieza facial en profundidad solo puede ser llevada a cabo por un profesional, que conozca las técnicas y los productos necesarios.

Por lo tanto, este procedimiento que purifica el rostro, que lo depura de toda suciedad y que se lleva a cabo en un salón de belleza es al que llamamos limpieza facial profesional.

Por qué es tan necesaria la higiene facial a nivel profesional

Principalmente, porque la piel necesita estar limpia y oxigenada para encontrarse en equilibrio, recibir cualquier principio activo de los tratamientos y que estos sean de efectividad máxima: “la pericia de las manos profesionales es fundamental, así como la aparatología que se utilice y los principios activos de los productos, y también las concentraciones”  apunta Paz Torralba, directora de los centros The Beauty Concept.

La dermis necesita siempre de estos cuidados extra ejecutados por un profesional, porque necesita estar limpia y oxigenada para encontrarse en equilibrio, recibir cualquier principio activo de los tratamientos y que estos sean de efectividad máxima.

En manos profesionales no solo se logra limpiar la suciedad, sino también retirar queratina o células muertas y, así, conseguir que la piel esté menos asfixiada, más bonita, fina y sin poros. Esto, ayudará a los productos que utilicemos en casa a aumentar su efectividad.

Otra parte positiva que resaltar es que, en cabina se pueden utilizar altas concentraciones que el profesional controla en función de la persona y de lo que desea conseguir, pero los productos para casa están más reducidos siempre porque su objetivo es más generalista. Un profesional sabrá qué producto concreto utilizar para cada clienta y con qué intensidad tratar cada posible problema.

Otro beneficio de la limpieza facial profesional es que la extracción de la suciedad es absolutamente precisa porque siempre se realiza con visión bajo una lupa, algo que en casa no es posible. Y Silvia Oliete, fundadora y directora de Blauceldona, advierte además de que una manipulación poco experta de la piel puede tener consecuencias: “Se puede hacer higiene o exfoliación en casa, pero la extracción podría provocar marcas si no las realiza un profesional”.

Breve resumen de los beneficios

En resumen, podemos decir que la higiene facial profesional es indispensable, aunque se haga una rutina de cutis en casas porque:

  1. El tratamiento y sus activos son más efectivos ya que se utilizan altas concentraciones.
  2. El profesional hace un diagnóstico de cada piel y personaliza el proceso.
  3. Retira suciedad, queratina y células muertas.
  4. La extracción de la suciedad en casa puede provocar marcas.

Qué técnicas se utilizan para limpiar el cutis

Podemos dividir las técnicas en manual 100% o en manual acompañada de aparatología. Y, a la pregunta de si es preferible (o más efectivo) utilizar tecnología o no hacerlo, no hay una respuesta común porque no solo depende de cada centro de estética, sino también del caso de cada cliente y del tipo de piel que presente.

Limpieza manual

Para mí, ninguna tecnología es imprescindible porque no soy partidaria de utilizarla. De hecho, todos nuestros tratamientos son a través de técnicas manuales -sostiene Claudia di Paolobeauty hunter y directora del salón que lleva su nombre.

En su opinión, un experto puede ayudarse de aparatología si no se utilizan unos productos científicos que realmente actúen en el interior de la piel. Este tipo de cosméticos ponen en funcionamiento la piel por sí misma, pero lo que hace la aparatología es impulsar la piel desde fuera y “obligarla” de una manera mecánica a que esto se produzca. Son dos efectos, los dos funcionan bien, pero insiste en que no es partidaria de la aparatología. “Prefiero utilizar los productos científicos para que sea la propia piel la que se ponga en funcionamiento, libere y expulse las toxinas, y ella misma se autoregenere”, concluye.

Silvia Oliete, de Blauceldona, también prefiere la opción manual, “porque es muy higiénica, porque logramos realizar una extracción, limpiar los poros y dejar la piel muy saneada”.

Limpieza con aparatología

Los centros que se decantan por la opción acompañada de dispositivos tecnológicos de estética avanzada varían en cuanto a sus preferencias.

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Pero otros centros, como los The Beauty Concept que dirige Torralba, van escogiendo la opción con o sin tecnología en función de la piel del paciente. “Por un lado, estaría el paciente con acné, que es lo más específico y lo más laborioso. En este caso, yo me decantaría únicamente por una limpieza totalmente manual, artesanal, muy minuciosa, sin prisas y muy específica en cuanto a principios activos y técnicas. Las pieles con rosácea o alguna enfermedad específica de la piel también hay que tratarlas de forma muy concreta, por profesionales muy cualificados y expertos, y no utilizar aparatología que la active y cree brotes. En el resto de los casos, deberíamos valorar el estado de la piel, la edad, patología y aplicar parte de limpieza manual y parte de aparatología. Hay técnicas manuales que no llegan donde llega la aparatología y aparatología que no llega donde unas buenas manos profesionales son capaces de actuar”, detalla.

Al preguntar a los expertos cuáles no pueden faltar, encontramos:

  • Radiofrecuencia facial médica: estimula y genera nuevo colágeno para conseguir una piel más firme y tonificada.
  • Ultrasonido focalizado de alta intensidad: genera colágeno y elastina, consiguienndo un efecto lifting sin cirugía.
  • Equipos de oxígeno facial: exfolian, hidratan y limpian en profundidad con oxígeno a presión y agua salina.
  • Plataforma Láser Alma Q: trata las manchas, cicatrices y más lesiones de la piel.
  • Equipos esenciales de luz pulsada: eliminan las manchas faciales.

Como ya contamos aquí, cada año pueden verse máquinas mejoradas con diferentes funciones.

Cómo hacer una limpieza profesional paso a paso

Aunque cada centro tiene sus metodologías, encontramos un proceso en común.

✪ Paso 1: desmaquillado de piel

El primer paso siempre presente es el desmaquillado de la piel, con leches desmaquillantes, aceites (si es necesario, utilizando productos especiales en zonas sensibles, como ojos y labios) y, en ocasiones, con una doble limpieza más profunda, por ejemplo, con geles o limpiadores espumosos, y preferiblemente sin jabón. Cada centro escoge las fórmulas que considera más efectivas y también más agradables para el cliente.

Paso 2: tonificar y exfoliar

A continuación, se tonifica y exfolia, un paso fundamental para acelerar la descamación natural de las células queratinizadas de la piel, liberar en profundidad los poros de las impurezas acumuladas, eliminar células muertas, unificar el tono y aclarar la piel.

Paso 3: Extracción de purezas y regulación del sebo

El tercer paso, con ayuda de la lupa, es la extracción de impurezas y regulación de la secreción sebácea, para detoxificar la piel y liberarla de suciedad y toxinas.

Paso 4: sérum o masaje con mascarilla

Los pasos siguientes difieren mucho en cada centro de estética y pueden incluir la aplicación de sérums, cremas con masaje facial y, en muchas ocasiones, mascarillas, una opción muy recurrida por los profesionales, porque consiguen a la vez tener una acción inmediata y a largo plazo.

Sus efectos van desde aclarar y unificar la piel a alisar el relieve cutáneo, borrar las marcas de fatiga, calmar de forma inmediata las dermis reactivas y sensibilizadas, mantener el nivel óptimo de hidratación cutánea, devolver volumen a los tejidos cutáneos que antes mostraban flacidez, atenuar los signos de envejecimiento y neutralizar los efectos de los radicales libres.

✪ Paso 5: extra de vitaminas

Otros salones también recurren a un protocolo de estimulación con cóctel de vitaminas personalizado, en función de las necesidades individuales. “Así logramos combatir las carencias lipídicas de la epidermis, contribuimos a la reconstrucción de la barrera cutánea para mejorar la defensa de la piel, regular la secreción sebácea, eliminar la sensación de tirantez y aportar sensación de confort; regenerar y cerrar el poro, retensar la piel, mantener el óvalo facial, reparar la función inmunológica que se deteriora con el paso del tiempo y las condiciones particulares que pueden derivar en sensibilidad, manchas, rojeces, rosácea, etcétera”, explica Torralba.

Con qué frecuencia es necesaria

La respuesta es sencilla pero amplia: dependiendo del tipo de piel la periodicidad de la indicación de una limpieza facial a fondo puede variar.

Formados en la materia, los profesionales de los centros de estética deben ser capaces de analizar el tipo de dermis con la que están trabajando para poder dar la recomendación adecuada y pautar los tiempos dependiendo de la edad y la posible patología existente.

Una periodicidad adecuada para una piel joven sería cada dos meses“Pero si fuese una piel grasa o mixta/grasa, lo indicado sería realizar una limpieza facial una vez cada 28 días. Por su lado, una piel más seca, va a demandar muchísima menos limpieza, así que se podría hacer cada tres meses más o menos”, apunta Claudia di Paolo, directora del salón de belleza que lleva su nombre. Para los poco amigos de las cabinas de estética, cuatro limpiezas faciales en profundidad al año es lo mínimo que se puede recomendar.

Pieles jóvenes, una cada dos meses. Pieles grasas o mixta/grasa, una vez al mes y pieles secas, una cada tres meses.

Es muy importante explicar al cliente la importancia de estas periodicidades. Retrasar la limpieza más de la cuenta supone ralentizar el proceso de regeneración celular y no actuar bien sobre la piel.

Errores de limpieza facial que se cometen habitualmente

Para que la piel sufra menos y las limpiezas en el salón de belleza sean más eficaces, hay ciertos errores que en casa se deben evitar:

  1. Irse a dormir sin haberse limpiado la cara correctamente.
  2. Salir a la calle sin crema con protección.
  3. Usar productos sin haber consultado a un especialista, sobre todo, si se tienen problemas de piel.
  4. Quitarse los puntos negros en casa.
  5. Aplicar cualquier crema o tratamiento sin haberse limpiado la cara con gel limpiador.
  6. Utilizar productos con ingredientes derivados del petróleo.

Conclusiones sobre la higiene facial

Con todo, nos debe quedar claro que las limpiezas en casa no sustituyen a las realizadas en centros profesionales ya que ni el proceso ni los resultados son los mismos. Esto no quiere decir que en casa no debamos limpiarnos el rostro: todo lo contrario. La rutina diaria es esencial y debe hacerse con cosméticos específicos y de calidad.

La frecuencia la debe determinar el experto, dependiendo del tipo de piel. Si te interesa el tema, dejamos aquí un estudio sobre españolas y sus hábitos en limpieza facial, de Estudio Demak’Up.

Por Abigail Campos Elena Recio.