Cáncer de piel: las señales que hay que saber reconocer

cancer de piel

Solo un médico puede diagnosticar enfermedades, como el cáncer de piel. Sin embargo, todo el mundo debe tener unos conocimientos básicos que le permitan detectar a tiempo síntomas que puedan indicar la presencia de uno; y una profesional de la estética, que puede examinar a menudo la piel de sus clientes, más aún. ¡La precaución puede salvar vidas!

El cáncer de piel es el más frecuente de todos, según la Organización Mundial de la Salud. También es el tumor más prevenible, puesto que cuenta con una ventaja frente a los otros: su visibilidad. Además, cuando se detecta y trata a tiempo, tiene buen pronóstico, según afirma la Asociación Española de Dermatología y Venereología; sin embargo, “retrasar un diagnóstico o tratamiento deriva en un crecimiento del tumor y en mayor gravedad, lo que conlleva un peor pronóstico para el paciente: una reducción de su supervivencia”, advierten en una de sus notas de prensa.

Sin embargo, en España, es más probable que alguien vaya a un centro de estética que a la consulta de un dermatólogo. No es una suposición sin fundamento; los datos son esclarecedores: según una encuesta realizada en 2018 por la empresa More than Research para la Fundación Piel Sana de la AEDV a más de 1000 personas, el 75,9 % no había ido nunca al dermatólogo para que le evaluase alguno de sus lunares. Por eso es tan importante que las profesionales de la estética, que ven constantemente la piel de los clientes y que en muchas ocasiones los tratan por periodos largos de tiempo o pueden observar zonas de poca visibilidad para ellos, como la espalda o los pies, sepan cómo identificar una posible señal de cáncer de piel.

Los especialistas insisten siempre en conocer una regla muy sencilla, la del ABCDE de los lunares, que nos permite evaluar si una de estas lesiones pigmentadas tiene o no criterios de malignidad

Conocimientos necesarios

Más que importante, “es necesario”, que tengan esos conocimientos, sostiene el Dr. Antonio Clemente Ruíz de Almirón, dermatólogo del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica de la AEDV. “De igual modo que los dermatólogos lanzamos ciertas campañas educativas a la población para que sepan identificar lesiones sospechosas o por las que hay que consultar, es importante que cualquier profesional que trabaje con pacientes sepa también hacerlo”, indica.

senales cancer de piel 1

Según la Dra. Paloma Tejero, experta en Medicina Estética y Presidenta de GEMEON, Grupo de Expertos en Medicina Estética Oncológica, “cualquier lesión pigmentada debe ser evaluada y, por supuesto, nunca hay que destruirla o tratar de eliminarla”. Sin embargo, los especialistas insisten siempre en una regla muy sencilla, la del ABCDE de los lunares, que nos permite evaluar si una de estas lesiones pigmentadas tiene o no criterios de malignidad: “es especialmente importante, porque nos alerta sobre un posible lunar que se esté transformando a melanoma”, indica el Dr. Esta regla nos dice que hay que atender a:

A – Asimetría.
Si una lesión es simétrica, lo más probable es que sea benigna. Si es asimétrica, es signo de malignidad”, dice Tejero.

B – Bordes irregulares.
Estos pueden hacernos sospechar de malignidad.

C – Colores múltiples.
“Si el color es uniforme, es más probable que estemos ante una lesión benigna; si es irregular, hay que pensar en que puede ser maligna”, indica la Dra.

D – Diámetro mayor de 6 mm.
“Cuanto mayor es la lesión, más posibilidades hay de malignidad; aunque, si es pequeño, pero asimétrico, discrómico (con color irregular), y/o bordes rugosos, también hay que sospechar”.

E – Evolución cambiante.
Hay que valorar si, con el tiempo, va adquiriendo dichas irregularidades y asimetrías; y sospechar si una lesión cambia, duele, pica, sangra, etc. Además, indica Tejero, tenemos que estar atentos “cuando hay muchos lunares o muchas manchas y una nos llama la atención o parece diferente”.

La regla más importante es que, ante la mínima duda, se remita al dermatólogo para que realice el diagnóstico cuanto antes

Siempre remitir al dermatólogo

Además, como indica el Dr. Clemente, hay otros signos que también nos pueden indicar que puede existir un tumor cutáneo, como “pequeñas heridas que no terminan de curar, o que se cierran y se vuelven a abrir espontáneamente o sangran, o lesiones que van creciendo y haciéndose excrecentes”.

La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo y, por tanto, hay muchas otras señales que puede enviar para alertar de una posible patología. Por ejemplo, ante una ictericia, la piel se vuelve amarilla, y en ese caso, habría que buscar una lesión hepática u obstrucción de las vías biliares; y la presencia de puntitos rojos (púrpura) podría estar indicando una lesión vascular.

Sin embargo, a pesar de que la esteticista debe tener la mayor formación posible y conocimientos en este sentido para poder sospechar de un problema de salud, la regla más importante es que, ante la mínima duda, remita al dermatólogo para que realice el diagnóstico cuanto antes. “Muchas lesiones cutáneas se parecen mucho, e incluso los dermatólogos dudamos a veces, por lo que es mejor pecar de exceso de precaución que confiarse”, apunta el Dr.

Si alguna vez nos encontramos en una situación similar, en opinión de Tejero, no debemos alarmar al cliente, pero sí decirle que debe ponerse en contacto lo antes posible con su médico o con un especialista. Además, “lo normal es que, si tenemos la mínima sospecha de que puede haber una enfermedad, no le trate hasta que no tenga la seguridad de que puede hacerlo”, añade.