Son tres problemas diferentes que a menudo coinciden en el mismo cuerpo. Pero hay que saberlos tratar por separado y, aunque algunos dispositivos prometen solucionarlos en conjunto, lo importante es identificar el grado de evolución de cada uno de ellos para conseguir los mejores resultados.

Por Mayte Martínez

No es lo mismo celulitis que grasa localizada. La celulitis afecta a entre el 85 y el 98 % de mujeres y al 10 % de hombres, mientras que la grasa localizada afecta a ambos: a los hombres, sobre todo en el abdomen, y a las mujeres, principalmente en caderas y glúteos. La flacidez, aparte de por el paso del tiempo, puede ser provocada por una rápida pérdida de grasa o de celulitis. Por eso primero hay que identificar el problema y después,  la solución más adecuada a cada caso.

La celulitis es una acumulación de tejido adiposo que, por falta de oxígeno y nutrientes en las células, forma nódulos de grasa, agua y toxinas. Está implicada la grasa, pero también problemas circulatorios y retención de líquidos. Se manifiesta con aspecto irregular de la superficie de la piel, hoyitos, de ahí que se conozca como piel de naranja. Afecta sobre todo a muslos y glúteos y puede ir acompañada o no de sobrepeso.

La grasa localizada se caracteriza por la acumulación de tejido graso en determinadas zonas del cuerpo, pero no da lugar a un relieve diferente en la piel, salvo que vaya asociada a celulitis, que a veces pasa.

La flacidez es la pérdida de firmeza y tonicidad que sufre la piel debido a la deshidratación y al deterioro de las fibras de colágeno y elastina que componen los distintos tejidos de sostén. También aparece tras la pérdida brusca de peso, después del embarazo o por hábitos de vida sedentarios y falta de ejercicio.

La importancia del tejido conjuntivo

Mediante diferentes técnicas podemos conseguir que el cliente note pérdida de volumen desde la primera sesión, pero no pierda tonicidad. El primer paso es una completa revisión que permita evaluar de forma objetiva el problema, palpando el tejido para determinar exactamente el área a tratar.

Compuesto por proteínas, el tejido conjuntivo es el ‘colchón’ que sostiene los órganos, los músculos y la grasa, formando una malla llamada estructura alveolar cutánea que hay que trabajar con tratamientos específicos.

Lo ideal es unir diferentes técnicas y crear un protocolo a medida del paciente, con máquinas o sin ellas, o alternando ambas estrategias.

La celulitis afecta a entre el 85 y el 98 % de mujeres y al 10 % de hombres, mientras que la grasa localizada afecta a ambos. La flacidez, aparte de por el paso del tiempo, puede provocarla una rápida pérdida de grasa o de celulitis

Tecnología a nuestro favor

Endermología

La ya clásica aparatología a base de rodillos da muy buenos resultados, produce una presión aspirativa que genera una fragmentación de efecto vacío. Mejora la celulitis y los cúmulos grasos localizados. “La respuesta lipolítica del tejido adiposo femoral y, por lo tanto, la actividad de los receptores beta de los adipocitos (los responsables de la liberación de grasa) mejoran en un 70%”, asegura el profesor Max Lafontan, director de investigación emérito INSERM (Instituto Nacional de Investigación en Salud y Medicina de Francia).  Activa las células grasas y utiliza la estimulación mecánica para producir una lipólisis natural y reafirmar la piel: “con este tratamiento, es el propio organismo el que se encarga de hacer el trabajo, el aparato solo lo estimula”, afirman Marta Barrero y Elena Ramos, farmacéuticas y fundadoras de The Secret Lab. El abanico de cabezales de tratamiento y protocolos disponibles permite una movilidad precisa e indolora.

Ultrasonidos

Con frecuencias medias y bajas, actúan generando burbujas de aire en los fluidos del tejido adiposo, que someten a las células grasas a una sobrepresión, fragmentándolas y transformándolas en una emulsión líquida que el organismo elimina a través de la orina y el sistema linfático. El ultrasonido focalizado de alta intensidad H.I.F.U (High Intensity Focused Ultrasound) elimina entre una y tres capas de grasa por sesión de forma no invasiva.

Mesoterapia

Consiste en la infiltración subcutánea de productos específicos; lipolíticos, carnitina, cafeı́na, ruscogemina, hedeina, fuconxativa, cinarosina, etc., para reducir la celulitis y la grasa localizada, además de tratar la flacidez y la retención de líquidos. Con un producto quelantede hierro (la presencia de este metal conduce a la celulitis), consigue que el organismo sea capaz de eliminarlo. Otros componentes beneficiosos son el bicarbonato, la vitamina C, antioxidantes, aminoácidos polifenoles… dirigidos a activar la metabolización de la grasa y la circulación sanguínea y linfática, ayudando a la eliminación de toxinas. También puede utilizarse para reafirmar con formulaciones efecto lifting, DMAE, aminoácidos, elementos trazantes, ácidos grasos, coenzimas, terpenos. Lo ideal es hacer infiltraciones a dos niveles: uno más profundo para mejorar la circulación de la zona y otro, a nivel más superficial, para estimular el fibroblasto y aumentar la producción de colágeno.

Lo ideal es unir diferentes técnicas y crear un protocolo a medida del paciente, con máquinas o sin ellas, o alternando ambas estrategias

Radiofrecuencia

Fraccionada, va a penetrar en el tejido hasta 6 mm, calentándolo de forma controlada, provocando una coagulación y un tensado del tejido conectivo. Ayuda a compactar la grasa provocando una retracción de la piel. Está indicado para una flacidez moderada, irregularidades de leves a moderadas en caso de celulitis. “Es 100% segura, indolora e incide de manera específica sobre la dermis, permitiendo seleccionar las áreas de tejido a tratar y facilitando el proceso de regeneración natural”, apunta Elena Comes de Le Petit Salon. “En casos más severos, utilizaremos el tratamiento subdérmico con el que conseguiremos una lipólisis superior interna y externa y una retracción de la piel del 30-40 %. Al producirse una destrucción de las células del tejido graso, los resultados van a ser permanentes” asegura el Dr. Xavier Sánchez Tarrago.

Masaje drenante subacuático

Un drenaje linfático realizado bajo el agua que, además, ayuda a perder centímetros desde la primera sesión. Realizado en una bañera, el paciente se sumerge en agua a temperatura corporal para tratar la zona con movimientos ascendentes y circulares. El chorro de agua se aplica a diferentes presiones según el área a tratar y la sensibilidad del cliente.

Crioterapia

Destruye las células grasas por frío. Indicado para grasa muy localizada. Dependiendo del caso se pueden dar una o dos sesiones por zona, separadas por un espacio de 2-3 meses.

Tecnología HIFEM

Electromagnetismo focalizado de alta intensidad (High Intensity Focused Electromagnetic), un campo magnético que induce contracciones musculares supramáximas. Esto favorece la generación de masa muscular en la zona a la vez que aumenta la lipolisis; es decir, genera más músculo y quema grasas. Indicado para personas con normopeso pero poco tono muscular y grasa en el abdomen, cintura o banana subglútea. Hay que hacer un paquete mínimo de 4 sesiones, 1-2 por semana. Los resultados se ven a partir de un mes y se mantienen en el tiempo, con una sesión de recordatorio cada 6 meses.

Hidrolipoclasia

Conocida como liposucción sin cirugía, consiste en inyectar una solución que produce la entrada de agua (hidro) dentro de la célula grasa (lipo) hasta romperla (clasia). La grasa se libera por vía linfática, circulatoria y hepática. Es necesario el uso de una faja postliposucción. “La grasa liberada, al romperse el adipocito, va por vía linfática y venosa al hígado, donde se metaboliza y elimina del organismo”, asegura La Dra. Carmen Martín , especialista en medicina estética.

Láser de diodo

Elimina la grasa localizada y persistente mediante calor local, a unos 42-47ºC a nivel subcutáneo. Se colocan los aplicadores de contorno sobre la piel con la ayuda de un cinturón, se seleccionan los parámetros personalizados y adaptados a cada paciente y se aplica el láser durante 25 minutos.

La hidrolipoclasia, conocida como liposucción sin cirugía, consiste en inyectar una solución que produce laentrada de agua (hidro) dentro de la célula grasa (lipo) hasta romperla (clasia)

La unión hace la fuerza

Complementar tratamientos que actúan en sinergia es la solución más adecuada.

Radiofrecuencia, infrarrojos y vacío por succión

  • La radiofrecuencia produce un efecto térmico en los tejidos grasos, además de estimular la síntesis de colágeno y elastina y favorecer el drenaje. Los infrarrojos aumentan la actividad metabólica. El vacío por succión estimula la circulación sanguínea y ayuda a la eliminación de líquidos y toxinas que se acumulan bajo la epidermis.

Láser de diodo, luz LED  y vacumterapia

  • El láser, a una longitud de onda de 915 nanómetros, actúa licuando la grasa, ya que logra penetrar hasta el adipocito, calentándolo sin dañar la piel y eliminando su contenido. La luz LED infrarroja de 650 nanómetros de longitud de onda permeabiliza la membrana celular grasa y facilita la evacuación de la grasa licuada. La vacumterapia moviliza las grasas evacuadas de las células hacia el sistema linfático, estimulando su drenaje y mejorando la microcirculación.

Mesoterapia y ondas de baja frecuencia

  • El uso de aparatología permite acelerar el metabolismo celular, logrando que la piel y los tejidos recobren su equilibrio natural y elasticidad, potenciando los efectos de la mesoterapia previa.

Termoestimulación, electroestimulación y luz LED

  • La combinación de tres tecnologías de última generación de forma simultánea con un cosmético fotoactivo consigue una remodelación corporal global. En función del activo cosmético que utilicemos, podemos personalizar tratamientos remodelantes, adelgazantes, drenantes, reafirmantes, anticelulíticos.

Radiofrecuencia resistiva con masaje rotacional profundo

  • Dos tecnologías que, al unirse, reactivan los procesos metabólicos naturales y estimulan el tejido muscular y dérmico en profundidad, logrando reafirmar e hidratar la piel, tonificar los músculos, activar el sistema linfático y tratar la celulitis.

Aparatología de succión, semirotación del cabezal y radiofrecuencia bipolar

  • La aspiración secuencial y la rotación generan una importante gimnasia tisular que estimula la circulación y la lipólisis del adipocito en hipodermis, drena y rompe las fibrosis que genera la celulitis dura o rebelde. La radiofrecuencia bipolar estimula al fibroblasto con calor para que genere colágeno nuevo y actúe sobre el existente para conseguir un efecto reafirmante.

Soluciones manuales

Para triunfar solo necesitas buenos ingredientes (cafeína, ruscus, lotus…), fórmulas ultraconcentradas y un buen método de trabajo.

Envolturas

A base de activos 100% naturales que fulminen los cúmulos de grasa localizada y favorezcan la actividad lipolítica, promuevan la microcirculación y faciliten la eliminación de toxinas. Trabaja con extractos de plantas y algas, aceites esenciales, una alta concentración en cafeína y termoagentes calientes y fríos con los que masajear enérgicamente todo el cuerpo con movimientos drenantes para favorecer el retorno linfático y potenciar la activación de las zonas donde se acumula la celulitis. Un film osmótico maximiza el trabajo de la fórmula.

Masajes

La clave de un masaje lipoescultor se basa en presiones y movimientos estratégicos que ocasionan la pérdida de volumen y reducen el nivel de celulitis. En seco, con maniobras drenantes y estimulantes de la combustión, o con potentes activos de proteínas  con acción lipolítica que se trabajan hasta su completa absorción en las zonas conflictivas. Podemos ayudarnos con piedras, maderas, o cañas, que actúan con firmeza contra las acumulaciones. A través de la estimulación manual, profunda e intensa, se moldea la silueta para movilizar y destruir el tejido adiposo localizado en las zonas grasas más rebeldes.

Maderoterapia

Se trata de un intenso masaje con instrumentos de madera, de diversas formas y tamaños. “Ayuda a drenar la grasa localizada. Es un tratamiento muy efectivo contra la adiposidad dura pero, sobre todo, contra la blanda y la piel de naranja. No se pierde peso, pero sí mucho volumen”, comenta Carmen Martín, especialista en medicina estética. Lo recomendable es hacer un protocolo de al menos 6 sesiones, dos por semana. El único requisito que necesitas como esteticista es conocer bien la musculatura y los órganos internos del cuerpo para no hacer daño al paciente. “Es fundamental tener conocimientos de estética corporal y, sobre todo, conocer los diferentes tipos de adiposidad para hacer un diagnóstico acertado y poder enfocar mejor las maniobras del masaje, logrando así todos los beneficios y resultados que ofrece el tratamiento”. Combate todas y cada una de las grandes preocupaciones corporales: pérdida de volumen, piel de naranja, reducción de grasa localizada, reafirmación. Previamente podemos dar un masaje détox, con maniobras anticelulíticas y drenantes, que ayuda a activar el sistema linfático. Las maderas se pasan después de forma activa desde la planta del pie hasta los ganglios inguinales, abdomen, brazos y lateral de ambas piernas.

Envoltura corporal de chocolate

Es un ritual compuesto por una exfoliación de azúcar de caña y envolturas de cacao. Mejora la circulación, trata la celulitis, desintoxica y moviliza las grasas para que puedan ser eliminadas naturalmente. Contiene magnesio, zinc, y vitaminas B, A y E que ayudan a hidratar, nutrir, tonificar y revitalizar.

Paso a paso:

1. Exfoliación profunda de azúcar de caña, aceite de oliva y aloe vera fresco a través de un suave masaje con el que se consigue retirar las células muertas a la vez que se comienza a hidratar la piel y permite que el cacao penetre.

2. Envoltura de cacao aplicado con brocha por todo el cuerpo.

3. Dejar actuar con una manta térmica durante 20 minutos. El calor ayuda a potenciar los numerosos beneficios del cacao.

4. Retirar con una toalla humedecida y finalizar con un masaje drenante a base de aceites aromáticos.

Protocolo detox

1. Realizar un scrub corporal para exfoliar el cuerpo, acelerar la renovación celular, depurar los tejidos y eliminar células muertas.

2. Aplicar una mascarilla corporal detoxificante con acción reductora y anticelulitis edematosa para fortalecer los capilares sanguíneos.

3. Envolver todo el cuerpo y dejar actuar 20 minutos. Mientras, poner presoterapia con calor para favorecer el drenaje linfático y la desintoxicación del organismo.

Retirar la mascarilla en la ducha.

4. Aplicar aceite seco bifásico para mejorar la circulación sanguínea, eliminar la retención de líquidos y acelerar la eliminación de toxinas del organismo.

5. Practicar un masaje con aceite seco reductor con propiedades activadoras del metabolismo y mejorar el aspecto de la piel de naranja.