5 dudas resueltas sobre las PIERNAS CANSADAS

Piernas Cansadas
piernas cansadas

Sentir las piernas cansadas, aunque está lejos de considerarse un problema grave de salud, sí que genera molestias para quien lo padece. La calidad de vida se ve afectada ya que este cansancio suele venir de la mano de hormigueo, presión e, incluso, varices y arañas vasculares. Por esto, es importante prestar atención al cuerpo, conocer bien los síntomas y saber escuchar lo que está comunicando. Las sensaciones de dolor en las piernas nos indican que hay hábitos que debemos abandonar y otros que debemos incluir.

① ¿A quién afecta el problema de las piernas cansadas?

Las piernas cansadas afectan a un gran porcentaje de la población, siendo las mujeres de edad adultas las más afectadas que, como decíamos, suelen venir acompañadas de varices y otros problemas que deben tratarse con ayuda profesional.

② ¿Cuáles son las causas?

Aunque normalmente no quiere decir que haya un problema mayor detrás, en ocasiones sí puede deberse a una afección de las venas, llamada insuficiencia venosa crónica. Esta insuficiencia se traduce en una dificultad para enviar la sangre de vuelta al corazón desde las extremidades inferiores. Por ello, se acumularán los líquidos y la sangre y generará la sensación de piernas cansadas.

Es decir, estamos hablando de un problema circulatorio en las válvulas de las venas, las encargadas de enviar la sangre en dirección ascendente. Cuando estas válvulas se lesionan y dejan de funcionar correctamente, empezaremos a notar síntomas de cansancio, hormigueo y demás.

③ ¿Hay factores de riesgo?

Existen factores de riesgo que aumentan la posibilidad de sentir las piernas cansadas. Entre ellos:

‣ La edad

A medida que crecemos nuestra salud va desmejorando y se va resintiendo. Generalmente, a partir de los 65 años, el sistema circulatorio se ve debilitado.

‣ El género

Por cuestiones de los niveles de algunas hormonas, las mujeres son más propensas a padecer esta dolencia.

‣ El embarazo

Durante el embarazo, el aumento de peso y los cambios hormonales producen la insuficiencia venosa anteriormente explicada. El 40% de las mujeres gestantes llegan a padecer este problema.

‣ La genética

Si en la familia existen casos de problemas de circulación, es altamente probable que se hereden.

‣ Malas posturas

Tanto pasar muchas horas sentados como de pie puede acarrear problemas en nuestra salud, ya que se produce una limitación en la movilidad.

‣ El clima

El calor extremo dilata los vasos sanguíneos. Lo que explica que sentir más pesadez en los meses de verano.

‣ El estilo de vida

El sedentarismo, el tabaco y el alcohol aumentan los riesgos de problemas circulatorios (y de todo tipo).

④ ¿Qué otros síntomas podemos tener?

Lo que comienza con un leve cansancio, puede ir derivando en molestias más graves, en un dolor más intenso e incluso en pequeñas heridas.

En algunos casos, se observa una hinchazón en las zonas más próximas al tobillo.

Otros síntomas son los hormigueos, la sensación de las piernas dormidas, el picor y la piel de la zona excesivamente tirante y brillante.

⑤ ¿Cómo se tratan las piernas cansadas?

Teniendo en cuenta todo lo anterior, hay ciertos consejos que podemos seguir en casa que mejoran el dolor de piernas. Por supuesto, cuando el dolor es agudo y viene acompañado de otros síntomas, habrá que acudir al médico para que sea el profesional quien recomiende un tratamiento adecuado.

No obstante, en cualquier caso, se aconseja:

✔ Aumentar el consumo de agua diaria.

✔ Hidratar las piernas con cremas hidratantes para piernas cansadas.

✔ Tumbarse y elevar las piernas algunos minutos al día para favorecer la circulación.

✔ Hacer deporte como nadar, andar o montar en bicicleta.

✔ Mantener una dieta equilibrada.

✔ Evitar la ropa muy ajustada.

✔ Utilizar zapato cómodo.

✔ Usar medias de compresión.

✔ Realizar automasajes o masajes revitalizantes.

✔ Echar agua fría en los últimos minutos de la ducha.

Por otro lado, existen tratamientos en las clínicas de estética que mejoran considerablemente la circulación de la sangre. Entre ellos, la presoterapia o el drenaje linfático manual, de los que ya te hablamos en este post sobre todos los tratamientos posibles para las varices y las arañas vasculares.