Piel de invierno

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El frío, el contraste de temperaturas, la sequedad provocada por la calefacción… Son factores que hacen que la piel sufra especialmente en esta época del año, resecándose e irritándose en exceso. La piel de invierno también puede sufrir tirantez, falta de luminosidad, rojeces, deshidratación o descamación. La solución pasa por protegerla adecuando los productos y tratamientos a esta época del año. Algunos profesionales de la estética, la medicina estética o la dermatología dan algunos consejos para cuidarla.

Según cómo sea tu piel…

En esta época del año es importante utilizar principios activos regeneradores, reparadores y protectores”, asegura Biri Murias, directora del centro Biri Murias:

  • Las pieles secas y sensibles necesitarán productos con texturas ricas en activos calmantes, regeneradores y antiinflamatorios, componentes que nos ayudarán a eliminar la molesta sensación de tirantez e irritación.
  • Las pieles mixtas y grasas suelen volverse más cetrinas debido a la disminución de los capilares de irrigación en la dermis. Esto conlleva una menor cantidad de oxígeno y nutrientes en la piel aumentando notablemente el número de células muertas. La doble limpieza es un paso esencial para tratar este tipo de piel, así como para seleccionar una crema hidratante adecuada, una exfoliación una vez a la semana o el uso de sueros específicos como complementos. En esta entrada ampliamos la información sobre las pieles grasas y el acné de invierno.

“Chao” a las espumas limpiadoras

“La limpieza es la clave del éxito para el cuidado de la piel. Una limpieza adecuada y eficaz pero delicada con la composición de la piel es esencial. Las fórmulas recomendadas son los bálsamos, las cremas, las leches limpiadoras o las formulas oil-to-milk. Lo que hay que evitar a toda costa son las espumas que puede arrastrar parte de la película protectora de la piel”, dice Pedro Catalá, cosmetólogo, doctor en Farmacia y fundador de Twelve Beauty.

Usa mascarillas

“El frío intenso ‘quema’ la superficie de la piel, y por ese motivo se vuelve reseca, sensible, aparecen rojeces y en algunos casos, asperezas. Por su parte, el frío continuado actúa en capas más profundas generando una sensación de alarma y obligando a la piel a generar, en algunos casos, anticuerpos para protegerla del ataque externo. Para evitarlo, hay que recurrir a mascarillas súper protectoras y lipídicas que aporten una barrera de protección y nutrir en profundidad la piel, aportando elementos grasos esenciales que ayudarán a reconstruir la barrera lipídica”, explica Paola Gugliotta, doctora en Dermocosmética y fundadora de Sepai y APoEM.

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Y protector solar

“Otro error común –indica la facialista Biri Murias– es pensar que por estar en invierno no necesitamos protección solar, cuando los rayos de sol siguen incidiendo y ocasionando los daños prematuros en nuestra piel”. 

Cambia de productos

“Uno de los principales problemas es utilizar los mismos productos todo el año ya que es necesario adaptar la cosmética a cada momento”, dice Biri Murias. El farmacéutico Rubén Rubiales, CEO de Lesielle, coincide: “No sirve la misma que hace unos meses. Debido a los cambios de temperatura y humedad hay que reevaluar las rutinas cosméticas y ajustar la hidratación. Seguramente la piel necesite una base de hidratación distinta, ya que tenderá a estar más seca. Hay que buscar una nueva crema acorde al nuevo ‘tipo de piel’ y que sea capaz de mantener los niveles óptimos de hidratación”. 

Además, Biri Murias indica que “intensificar las sesiones de tratamiento de cabina para avanzar más rápido es una buena opción a la hora de preparar nuestra piel, a la vez que usemos productos más específicos que la traten con un mayor aporte de lípidos o agua”.

Cuidado con las manos y los labios

“Las manos y los labios son las zonas más afectadas, ya que son las que quedan en contacto directo con el frío y el aire… Recomiendo utilizar guantes para evitar que la temperatura de las manos baje en exceso, así como un bálsamo para los labios con un efecto de película que proteja su piel y evite que esté expuesta al frío”, indica el Doctor José Vicente Lajo-Plaza del Centro Médico Lajo Plaza.

AH, un must nocturno

Paola Gugliotta indica que “es el momento de aplicar cremas o sérums con ácido hialurónico para reforzar la hidratación y permitir una correcta regeneración celular durante el sueño”.

Exfoliar, lo último

“La piel está mucho más sensible –dice Stefano Gaetani, Chief Product Officer de SkinLabo–,  y aunque es necesario exfoliarla para contrarrestar el engrosamiento y la opacidad que la caracteriza en los meses más fríos, conviene hacerlo por la noche. Podría irritarse, y de este modo, las horas de sueño ayudan a calmar y mitigar el enrojecimiento”.

Opta por activos antipolución

“Para afrontar esta época, lo mejor es buscar una crema de tratamiento hidratante, antiedad o nutritiva que incluya entre sus ingredientes activos antipolución”, opina Rubén Rubiales.

Resiste la tentación del calor

Rubiales, farmacéutico y CEO de Lesielle, también nos alerta: “Resulta tentador darse un baño o una ducha bien caliente, pero este aumento de grados no beneficia nada a la piel, ya que los vasos se dilatan. Lo mejor es acondicionar bien el cuarto de baño y utilizar agua templada”.

Crema x2

“Una a dos veces por semana es aconsejable aplicar una capa más gruesa de lo normal de crema de noche, en especial si ha sido un día de viento. Al día siguiente, habría que retirar el exceso con agua”, nos recomienda el cosmetólogo, doctor en Farmacia y fundador de Twelve Beauty Pedro Catalá.