Como se usa un EXFOLIANTE CORPORAL

Como se usa un exfoliante corporal
Como se usa un exfoliante corporal

La exfoliación es un proceso natural que nuestro organismo hace por sí solo para que las células muertas no obstruyan la superficie de la dermis y den paso a nuevas células. Pero, a veces, a nuestro cuerpo le cuesta llevar a cabo esta limpieza de manera autónoma y hace falta una ayuda extra. Aquí entra en juego el exfoliante corporal. Pero ¿cuántas veces tenemos que utilizarlo? ¿en qué momento del día? ¿es siempre beneficioso para la piel? ¡Te lo contamos!

El post de hoy es necesario porque sabemos que a la piel de la cara le dedicamos más tiempo (y nosotras más posts). Habitualmente, estamos mejor informados sobre las rutinas de limpieza facial (tónicos, sérum, gel limpiador, crema hidratante…) y nos olvidamos del resto. Así que, toma nota, porque la rutina de limpieza corporal es igual de importante que la facial.

Qué es un exfoliante corporal

El exfoliante corporal es un cosmético utilizado para favorecer y potencias la regeneración celular de la piel. Elimina lo que comúnmente se denomina piel muerta que impide respirar a la epidermis. La piel tiene su propio ciclo de vida que dura, aproximadamente, 21 días. En este tiempo, las células nacen, se multiplican y mueren.

Sin embargo, estos 21 días pasan a ser más en algunas ocasiones. Por lo que este producto acelerará este procedimiento natural estimulando la microcirculación sanguínea cuando a nuestro cuerpo le cuesta (o por motivos de salud, o bien porque nos hacemos mayores).

La frecuencia de uso dependerá del tipo de piel. Las pieles grasas, dos veces a la semana. Las pieles secas, una vez cada quince días. Mientras que las pieles normales o mixtas, una vez a la semana será más que suficiente.

Ventajas de utilizar un exfoliante corporal

  • La piel respira y se oxigena.
  • Libera las toxinas acumuladas.
  • Esto conlleva que consigamos una textura más suave y flexible, haciendo desaparecer asperezas y durezas.
  • Hidrata y refresca la piel.
  • El aspecto de la piel mejora considerablemente, pasando de apagada y flácida a resplandeciente y tersa, cuando se consigue mantener la rutina de limpieza de piel.
  • Previene el envejecimiento cutáneo. Es un anti-aging que tonifica la piel.
  • Evita que los vellos se enquisten tras la depilación.

Rutina para limpiar la piel paso a paso

La exfoliación debe hacerse siguiendo unos pasos concretos, para no hacer daño a la piel. Es importante no invertir el orden del procedimiento ya que el esfuerzo no traería resultados.

  1. El mejor momento será después de la ducha, siempre con la piel húmeda.
  2. Sobre la mano o el guante de crin (mejor para combatir la celulitis) se echa el producto.
  3. Se realizan movimientos circulares sobre las zonas a tratar: piernas, glúteos, brazos, abdomen, espalda (…). No frotar ni demasiado rápido ni demasiado fuerte.
  4. Enjuagar debajo de la ducha.
  5. Por último, aplicar crema hidratante específica para el tipo de piel. De lo contrario, la capa protectora de la epidermis se quedará descubierta. Esta crema crea una película protectora que hidrata y nutre la piel después de la limpieza.

Consejos para exfoliar la piel como un profesional

Siempre hacerlo con la piel mojada y limpia. De otra forma, se irritará. En algunos salones de belleza, imitando el estilo coreano, dejan descansar a la clienta durante 15 minutos en una tina con agua templada, a la que le añaden aceites esenciales (lavanda, rose-geranium o ylang-ylang) para hacer el tratamiento más relajante.

Evitar las zonas delicadas como los senos y el escote. Hacer hincapié en las zonas más ásperas (los codos, los tobillos…).

En el caso de haberse quemado por el sol, usar exfoliante corporal no es una buena idea, así como tampoco lo es hacerlo en partes del cuerpo con heridas o rozaduras.

Jamás utilizar exfoliantes para la piel en la cara, porque estas zonas del cuerpo tienen necesidades completamente diferentes.

Qué exfoliante escoger

Existen muchos tipos de productos exfoliantes en el mercado, de distintos precios y calidades. Gel o crema, poco importa. Para escoger el mejor habrá que fijarse, sobre todo, en los ingredientes y en el tipo de piel. Procura que sea lo más natural posible y que no se componga ni de siliconas o parabenos, ingredientes que están muy lejos de ser buenos para el organismo.  Si bien para el rostro elegimos entre las cremas con texturas más suaves, para el cuerpo se precisa de un exfoliante con más fuerza, con sales marinas o camomila.

Para escoger el exfoliante corporal, los dos factores a tener en cuenta son los ingredientes con los que está compuesto, y el tipo de piel.

La vitamina P estimula la regeneración celular y ayuda a las pieles grasas a equilibrar la concentración de lípidos en la piel. Los mismos efectos generan el extracto de Neem y de limón para este tipo de pieles.

Para pieles que tienden a secarse, la vitamina F ayudará a dar elasticidad a la dermis, además de estimular la renovación celular.

Las pieles grasas o mixtas deben utilizar exfoliante corporal en formato gel o sérum y totalmente oil free. Mientras que las pieles secas se verán beneficiadas con geles con textura cremosa.

Además del producto, es aconsejable utilizar un guante específico, para que ayuda a este peeling natural. Por ejemplo, son utilizados en los salones profesionales los guantes de lufa (una planta tropical) o de kassa (crespón negro).

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