¿Se puede exfoliar una piel sensible? Lo que sí y lo que no

Cómo Exfoliar Piel Sensible
se puede exfoliar piel sensible

Una piel sensible también merece exfoliación

La exfoliación siempre ha generado dudas en personas con piel sensible. Durante años se asumió que era un paso agresivo y poco recomendable. Hoy, sin embargo, sabemos que sí es posible —y hasta beneficioso—, siempre que se adapte al estado de la piel y se realice con criterio profesional.

La especialista Verónica López lo resume así: “una piel sensible también puede exfoliarse, siempre que se usen los activos adecuados”. Su recomendación pasa por los peelings con gluconolactona combinados con prebióticos, fórmulas que no solo promueven una ligera renovación celular, sino que además fortalecen la barrera cutánea y reducen la inflamación.

Lo que nunca debería hacerse

El error más frecuente en pieles sensibles es recurrir a exfoliantes mecánicos con partículas que arrastran. Este tipo de productos generan fricción, aumentan la irritación y rompen el equilibrio natural. En palabras de López, “nunca recomendaríamos un peeling de arrastre con partículas, porque solo generaría más inflamación”.

Tampoco es recomendable abusar de concentraciones altas de ácidos como glicólico o salicílico sin la supervisión adecuada, ya que pueden sobreestimular el recambio celular y debilitar aún más una piel ya sensibilizada.

Personalización: la clave del éxito

Jenifer Alonso, experta en estética y medicina estética, introduce un matiz fundamental: “no todas las pieles sensibles son iguales, ni todas las exfoliaciones tienen por qué ser agresivas”. Para ella, lo determinante no es el producto en sí, sino el criterio con el que se aplica.

En pieles con tendencia a la irritación, la mejor opción son exfoliantes enzimáticos suaves o ácidos de liberación controlada, siempre integrados dentro de un protocolo reparador. La exfoliación, explica Alonso, “no consiste en quitar capas porque sí, sino en ayudar a la piel a renovarse de forma saludable y respetando su barrera”.

Beneficios de una exfoliación bien indicada

Cuando se hace correctamente, incluso una piel sensible puede beneficiarse de este paso:

✔ Mejora de la luminosidad y el tono uniforme.

✔ Mayor oxigenación y vitalidad cutánea.

✔ Mayor eficacia de los tratamientos hidratantes y calmantes.

✔ Refuerzo de la función barrera y reducción de la sensibilidad a largo plazo.

En definitiva, exfoliar una piel sensible no solo es posible, sino que puede convertirse en un aliado para mejorar su calidad, siempre que se elijan las fórmulas adecuadas y se evite la fricción excesiva.