El Método Renata França: el masaje más famoso del mundo

Renata França
Renata França

Es el ejemplo perfecto de la estética de autor, de un protocolo con nombre propio. El método Renata França es uno de los tratamientos más sonados de los últimos años, y es que su creadora lo ha exportado ya a más de 40 países. Entre ellos, por fin, España.

Puesto que su fama le precede, tanto dentro del sector como entre las clientas, han sido muchas las estéticas, fisioterapeutas y masajistas las que se han apresurado a formarse e incluirlo en su carta de servicios. Pero, ¿qué tiene que lo hace tan especial? Se lo preguntamos a ella, a la propia Renata França, y a algunas de las profesionales que lo han incorporado a sus centros.

El nombre de Renata França lleva años ganando peso y unos meses, concretamente, inundando las redes sociales y las notas de prensa del sector de la estética e incluso titulares generalistas. Este pico de popularidad, que auguramos que continuará todo el año, se debe a que en enero se dieron las primeras formaciones en nuestro país, y acaban de realizarse otros cuatro cursos en Madrid y Barcelona.

Conocido antes de llegar

Las de Carmen Navarro, Oxigen, Jessica Fabeiro, Blauceldona… En total, este año se han formado 60 profesionales en España, nos indican desde el Spa Renata França (São Paulo). Eva Rojo, fisioterapeuta de Claudia Ramos Beauty, en Madrid, ha sido otra de ellas. El motivo por el que decidieron formarse en esta técnica, dice, fue «por ser un método nuevo en España, exclusivo y con resultados inmediatos».

María Pérez de Villaamil, directora del Centro Mem, también alude a la fama que precede al método: «es un masaje presente en más de 40 países, muy conocido a nivel mundial», así que no se lo pensaron dos veces y se apuntaron al primer curso que hubo. Villaamil reconoce que, a pesar de su reciente introducción, mucha gente ya conoce el método, que actualmente está muy demandado en su centro. Pero más importante aún es que, una vez probado, no defrauda: «la gente, una vez que lo conoce, repite y repite», asegura.

Y así, precisamente, es como el método se hizo tan famoso en Brasil. «La mejor publicidad que existe es la de un cliente satisfecho», nos responde su creadora, la esteticista Renata França, en una frase para enmarcar. «Todos mis clientes se quedaban impresionados con los resultados del masaje en sus cuerpos y rostros. Así, un cliente se lo contaba a otro, y este hacía lo mismo. Mi agenda se llenaba más y más cada día», nos explica. Tuvo la suerte o el buen ojo de contar, entre estos clientes, con grandes líderes de opinión, como modelos o actrices, pero la razón de su éxito, dice, es que el método funciona y cumple con aquello que promete: un cuerpo «drenado, moldeado y mucho más bello».

Resultados que se ven

El masaje original, que en realidad se llama Miracle Touch, une los movimientos de su masaje modelador y el drenaje linfático, realizando una «lipoescultura manual», como ella lo llama. «Durante una hora se aplican 60 maniobras que tienen como objetivo mejorar la textura de la piel, definir los músculos, deshinchar (drenar el exceso de líquidos), adelgazar brazos, piernas y cintura», indica, y asegura que los resultados pueden verse desde los primeros minutos del masaje.

Las profesionales a las que hemos consultado concuerdan. En la opinión profesional de María Pérez de Villaamil, esta es una técnica «totalmente diferenciada de otros masajes» y que «aporta una mayor sensación de bienestar y un cuerpo menos hinchado y más ligero». En su caso lo combinan con otros tratamientos con aparatología para movilizar aún más el sistema linfático y obtener mejores resultados. Por su parte, la fisioterapeuta Eva Rojo da fe de que los resultados del Miracle Touch son inmediatos: la clienta puede verlos al acabar la sesión y sus efectos, indica, suelen durar 48 horas. «Ayuda a eliminar la celulitis y definir la silueta, además de activar el metabolismo y mejorar la circulación sanguínea». Entre las ventajas que aporta frente a otros protocolos manuales destaca también que «en este tipo de método trabajamos todo el cuerpo, no se trabaja por zonas específicas, ya que uno de los objetivos es conseguir drenar/eliminar toxinas; seguimos todo el recorrido circulatorio del cuerpo».

Las 6 técnicas del Método Renata França

1. Drenaje linfático

Combate la retención de líquidos, reduce los edemas y la celulitis y ayuda al organismo a eliminar las toxinas. «Sigue un protocolo diferente al drenaje linfático convencional –nos explica la fisioterapeuta de Claudia Ramos Beauty–, son maniobras centradas en bombeo y deslizamientos con compresión».

2. Relajante

Desarrollado a partir de maniobras de estiramiento de diferentes culturas y técnicas milenarias (desde la Ayurveda al Tui Ná o los masajes integrativos). Alivia los dolores musculares, combate el estrés y la ansiedad, promueve el equilibrio entre el cuerpo y la mente y aporta bienestar, ligereza y relajación instantáneos.

3. Modelado adelgazante

Con sus movimientos vigorosos, rápidos y firmes pretende movilizar los adipocitos y recolocarlos, dando más firmeza o contorneando el cuerpo. «Amasamiento, pinzado y deslizamiento son algunas de las maniobras», indica Eva Rojo.

4. Miracle Touch

La joya de la corona; un mix de movimientos del Modelador y el Drenaje Linfático que resultan en una «lipoescultura manual». Si se realiza como tratamiento continuado, la esteticista promete una silueta altamente modelada.

5. Miracle Touch Face

Es la versión facial del Miracle Touch. Su objetivo es marcar las facciones, realzar la mandíbula y estimular la producción de colágeno. Dura aproximadamente 30 minutos y provoca un efecto lifting inmediato, «ya que deshincha y acentúa las formas del rostro», explica Rojo.

6. Babymoon

«Es una mezcla de drenaje linfático y mi método de relajación, ¡y tiene 97 maniobras!», nos escribe Renata França. «Produce una profunda relajación y contribuye así a la liberación de endorfinas. Esta relajación también reduce el nivel de la hormona del cortisol, ¡lo cual es maravilloso! Además, ayuda a aumentar los niveles de oxitocina, que es la hormona del amor».

La base de seis masajes

Tras el éxito de su primer masaje, Renata França ha desarrollado otros protocolos, pero si tuviéramos que elegir entre una de sus formaciones, lo tiene claro: «La primera técnica a aprender debe ser necesariamente el Drenaje Linfático, porque es la base de los otros seis protocolos de mi método».

Los cursos se imparten en días diferentes, excepto, dice, los de Miracle Face y el Modelado, que se celebran el mismo día. Una vez terminada la formación, las profesionales tienen instrucciones de registrarse en la web, que incluye un buscador para que los clientes puedan encontrar un terapeuta certificado en su ciudad. Más allá de eso, para convertirse en «pupila» o «pupilo» de Renata França («como llamo amorosamente a mis alumnos», explica la esteticista) no se piden requisitos ni una formación previa específica; solo pide «mucha fuerza de voluntad para aprender y dedicarse, con amor, a aportar salud, belleza y bienestar a sus clientes».

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Unas manos con energía

Renata França empezó a trabajar en el salón de belleza de su madre, situado en un barrio humilde en Ilhéus, municipio del estado de Bahía. Ella nos ha contado un poco más de su historia.

Pregunta- ¿Cómo recuerdas tus años en el salón de belleza de tu madre?

Respuesta- Me acuerdo de toda la sencillez que nos rodeaba y de los muchos sueños que rondaban mi cabeza cuando aún era tan joven. Fue allí donde empecé a entender lo que significaba ofrecer el mejor servicio posible al cliente, y fue el primer paso para alcanzar la excelencia de mi trabajo actual. Tengo grandes recuerdos.

P.- En tu biografía se menciona la primera persona que descubrió tu potencial. ¿Quién fue? Y, ¿qué pasó a partir de ese momento?

R.- Era un cliente del salón de belleza de mi madre. Era la coordinadora técnica de un spa con raíces francesas cuya sede está en mi estado, Bahía. Fue una sorpresa cuando alabó el tacto de mis manos, diciendo que era «vigoroso», mientras le lavaba el pelo. Me invitaron a aprender a dar masajes, y así fue. Más tarde empecé a trabajar en ese balneario.

P.- Después se fue a trabajar a São Paulo, ¿qué hizo allí?

R.- Fui masajista a tiempo completo, y luego empecé a desarrollar protocolos de masaje, una función que se añadió a mi trabajo como masajista.

P.- Dices que entonces trabajabas muchas horas y estudiabas al mismo tiempo, ¿dónde estudiaste y qué?

R.- El spa francés fue una escuela maravillosa para mí. Cuando me mudé a São Paulo para probar una nueva vida ya tenía mucha experiencia, pero sentía la necesidad de profundizar en mis conocimientos. Decidí licenciarme en Fisioterapia –e incluso aprobé la prueba de acceso a esta carrera–, pero mi pasión por la estética habló más fuerte. Así que me dediqué a estudiar Anatomía y Fisiología en el curso de Estética del SENAC (Servicio Nacional de Aprendizaje Comercial). Durante este periodo me dividí entre 10 horas de trabajo, con muchas sesiones de masaje, y el curso que había elegido. Fue una etapa muy agotadora, pero mereció la pena.

P.- En cuanto a tu método, ¿cómo nació? ¿cómo lo desarrollaste?

R.- Con años de experiencia y mi diploma en mano, me intrigaron los anuncios de las clínicas de estética que ofrecían a sus clientes resultados visibles tras diez sesiones de masaje. Y yo ya sabía lo que realmente funcionaba para que esos resultados llegaran mucho más rápido. Con esta experiencia desarrollé Miracle Touch. A diferencia de los masajes convencionales, presentó –y presenta– resultados inmediatos, es decir, en la primera sesión. Y con más y más experiencia en anatomía y fisiología creé los otros protocolos de mi método.