PROTECTOR SOLAR: todo lo que debes saber

protector solar
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A estas alturas todos somos conscientes de los daños que el sol causa en la piel: existe suficiente evidencia científica que demuestra que la radiación ultravioleta está directamente relacionada con el melanoma, por lo que toda exposición al sol debe realizarse de manera responsable.

Además, también se ha demostrado que el sol es el principal factor del envejecimiento cutáneo, siendo responsable hasta de un 80%. Por tanto, y para evitar todos estos daños causados por la radiación solar, el protector solar debe ser un paso imprescindible en cualquier rutina de belleza. Y, además, en cualquier época del año.

Hoy hablaremos de cómo funcionan los protectores solares y cómo escoger el mejor para cada tipo de piel, entre otras dudas frecuentes.

Qué es el factor de protección solar o FPS

El FPF o Factor de Protección Solar es el número que se encuentra en los botes de protector solar, el cual hace referencia al grado de bloqueo de los rayos solares.

✓ El FPS 15 proporciona un 93% de bloqueo.

✓ El FPS 30 un 95% y el FPS50 un 97%.

✓ El FPS 100 proporcionaría entre un 98 o 99% de bloqueo.

Las diferencias entre unos y otros no son tan significativas, pero también nos indica el tiempo de defensa natural de la piel antes de comenzar a dañarse. Esto quiere decir que, con un FPS 30, se multiplica por 30 el tiempo que una piel puede estar expuesta al sol y protegida. Por tanto, a mayor FPS, más tiempo de protección.

Por ejemplo, una piel que de manera natural tarde 10 minutos en percibir daños producidos por la exposición al sol, cuando se aplica un protector solar con un FPS de 30, estará protegida durante 300 minutos (10 x 30 = 300).

Cómo escoger un buen protector solar

A la hora de escoger un protector solar, se deben tener en cuenta los siguientes criterios:

  • El fototipo: Hay 6 fototipos diferentes que varían en función de: la pigmentación de la piel, el color de los ojos/cabello, aparición de pecas, forma de broncearse…
  • Tipo de piel: Según se tenga piel mixta, grasa, seca…será preferible escoger protectores solares con diferentes texturas (en gel, crema, loción, spray…) e ingredientes complementarios.
  • Situaciones especiales: Hay ciertos medicamentos que producen fotosensibilidad y que requerirían un protector solar específico, así como las pieles de niños y bebés, mujeres embarazadas o pieles ancianas.

Tipos de protector solar

Existen dos tipos de protectores solares: químicos y físicos. Es importante conocer la diferencia entre ambos para decidir cuál de ellos es más conveniente usar, y después de hacerlo, tener en cuenta el resto de los factores.

Los protectores físicos.

También conocidos como protectores minerales, son aquellos que reflejan y dispersan la radiación UV. Es decir, este tipo de protector solar se queda en la piel a modo de pantalla impidiendo que penetre la radiación. El único inconveniente que presentan es que dejan el temido efecto pantalla blanca al no absorberse, y suelen presentarse en texturas más densas.

¿En qué casos escoger filtros físicos?

  • En bebés y niños
  • En personas con piel sensible, ya que al no absorberse son menos irritantes
  • En casos de dermatitis o problemas de manchas en la piel

Los protectores químicos.

Por el contrario absorben dicha radiación y la convierten en pequeñas cantidades de calor. Al actuar desde el interior, en este caso sí hay que esperar media hora tras su aplicación para la exposición al sol. Suelen ser formulaciones más fluidas, aunque pueden causar irritaciones en pieles sensibles.

¿En qué casos escoger filtros químicos?

En cualquier piel que no responda a los criterios anteriores en las que se recomiendan los minerales.

Cuándo aplicar el protector solar en la rutina

El protector solar irá en el último paso de la rutina facial de día. Se debe aplicar tras el limpiador, tónicos, sérum… una vez que todos los productos anteriores se hayan absorbido.

En caso de querer utilizar maquillaje, este ya sí se aplicaría después de la protección solar. Es cierto que hoy en día existen numerosas bases de maquillaje que indican que tienen FPS, sin embargo, para asegurarte de una correcta protección, es preferible aplicar antes un producto específico.

¿Qué cantidad es necesaria para obtener la máxima protección?

Por norma general, la cantidad que se suele aplicar la mayoría es insuficiente. Lo ideal es aplicar 2 mg de crema por cm2 de piel en rostro, escote, cuello y el resto del cuerpo. Esta cantidad puede ser difícil de calcular, por lo que orientativamente sería el equivalente a 6 cucharillas de café para todo el cuerpo. En cualquier caso, es mejor ser generosos y aplicar una capa homogénea y uniforme por todo el cuerpo.

En cuanto a la reaplicación, se debe hacer cada dos horas -más frecuentemente si se suda mucho-, y siempre tras el baño.

¿Por qué hay que utilizarlo todo el año?

  • La radiación UV causa cáncer de piel: Los rayos UVA son constantes durante todo el año y todo el día, y no únicamente en verano, y aunque sea menos energética que los rayos UVB, a largo plazo también puede causar cáncer de piel. Además, más del 90% de radiación UV es capaz dde atravesar las nubes menos densas, por lo que también hay que aplicar crema solar en días nublados.
  • Los rayos UV causan fotoenvejecimiento: Los rayos que causan el fotoenvejecimiento cutáneo son los UVA, y, como hemos explicado, están presentes todo el año. Además, son capaces de atravesar los cristales, por lo que también se debe utilizar fotoprotección aunque no se salga al exterior.
  • La luz azul, emitida por pantallas y dispositivos electrónicos también daña la piel.

Teniendo todo lo anterior en cuenta, también debemos señalar que lo que más protege del sol es no tomarlo. Una exposición durante unos minutos al día puede ser beneficiosa para la síntesis de vitamina D, pero el bronceado saludable no existe, por lo que además del imprescindible protector solar en la rutina, se debe tener precaución y exponerse al sol con moderación.

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