ONIX infinity, el mítico equipo del fabricante de aparatología novasonix, evoluciona con sus nuevos aplicadores Dark Line, que suponen otro giro radical en su estética (y la de los salones que cuentan con él).
Durante años, la estética de la aparatología profesional siguió un mismo patrón: en las cabinas de estética. Diferenciarse, en este contexto, nunca ha sido fácil. Y ese fue el punto de partida de la primera versión de ONIX. Su fabricante, la empresa novasonix, quería dotar a este equipo de una identidad distinta dentro del sector. Con su diseño, buscaban romper totalmente con los códigos tradicionales de la aparatología, alejándose de la estética puramente clínica para apostar por una imagen más sofisticada, con personalidad propia en cabina.
El equipo, que con el tiempo se ha consolidado como una de las plataformas más completas de la firma, ha ido evolucionando de forma constante a partir de la experiencia real de los profesionales que trabajan con él cada día. Y hoy, esa evolución da un nuevo paso con la llegada de los nuevos aplicadores Dark Line, una actualización que no solo mejora la ergonomía y la forma de trabajar, sino que refuerza el carácter distintivo de un modelo que nunca ha querido ser convencional.

Tecnología avanzada con una base sólida
Antes de entrar en detalles sobre las últimas novedades, empecemos por la base. “ONIX infinity es un equipo diseñado para adaptarse a cualquier necesidad estética gracias a la simbiosis de dos tecnologías avanzadas que trabajan de forma complementaria”, nos resumen desde novasonix.
Por un lado, la fotoestimulación LED Light Therapy, orientada a preparar y tratar la piel en profundidad. Por otro, el sistema de radiofrecuencia Cell Care System, que trabaja a una frecuencia precisa de 448 kHz. “La radiofrecuencia a 448 kHz genera un efecto térmico controlado que estimula la microcirculación y favorece los procesos naturales de regeneración tisular, mientras que la tecnología LED contribuye a optimizar la respuesta biológica de la piel, potenciando los resultados de cada sesión”.
Estos dos tipos de entrega de energía, concluyen, permiten personalizar cada tratamiento en función del tejido y del objetivo de trabajo, aportando versatilidad y precisión tanto en tratamientos faciales como corporales. Es decir, esta capacidad de adaptación permite abordar diferentes indicaciones estéticas como la flacidez cutánea, la mejora de la calidad de la piel, la activación del metabolismo celular o la remodelación corporal.
Más “dark” que nunca
Ahora sí, hablemos de las novedades. Uno de los grandes avances de la edición Dark Line es su diseño ergonómico, pensado para reducir la fatiga en muñeca y mano incluso en sesiones largas. La textura antideslizante y el agarre firme garantizan estabilidad, facilitando un trabajo más seguro y preciso sobre cualquier zona del cuerpo o del rostro. “Durante sesiones prolongadas, se nota mucho la diferencia. Los aplicadores hacen que el trabajo sea más cómodo para el profesional”, explica María Ramírez, formadora nacional de la firma.
Es decir, estos nuevos aplicadores –más oscuros, de un negro brillante y elegante– no suponen solo una actualización de diseño. Es, insisten, la evolución lógica de un equipo que desde sus inicios apostó por romper con lo convencional.
Para la firma, esta incorporación responde a una visión estratégica clara: que la innovación no siempre implica crear un nuevo equipo, sino mejorar y evolucionar los que ya forman parte del día a día de los centros. “En novasonix entendemos la innovación como un proceso continuo. Los nuevos aplicadores nacen de escuchar a los formadores y a los profesionales que trabajan con ONIX infinity cada día, y de traducir esas necesidades reales en mejoras tangibles de producto”, explica Marta Villalta, Product Manager de la compañía.
Esta filosofía permite a los centros actualizar su tecnología, mejorar la experiencia de trabajo y reforzar la imagen de su cabina, pero sin necesidad de sustituir el equipo, apostando por una evolución sostenible y alineada con el crecimiento del negocio.
En un sector donde muchos equipos tienden a parecerse entre sí, ONIX infinity ha construido una identidad propia tanto en su tecnología como en su diseño. La llegada de Dark Line refuerza esta singularidad y demuestra que innovar también significa atreverse a ser diferente.












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