Endospheres, cada día en más clínicas

Endosphere Therapy

Cada vez más clínicas médico-estéticas y centros de belleza incorporan Endospheres a sus cartas de servicios como un imprescindible en el tratamiento de imperfecciones estéticas y de rehabilitación. ¿Por qué? Se trata de una técnica 100 % no invasiva (y esto siempre –y cada vez más– es un aliciente para los pacientes/clientes) e indolora que trata piernas cansadas, retención de líquidos, edemas y celulitis, así como la remodelación de la figura y la tonificación del músculo.

Endospheres es un método innovador cuya eficacia está clínicamente probada, pero que continúa sorprendiendo a los profesionales con sus excepcionales resultados. También a las celebrities que lo prueban, como te contábamos en este artículo. En esta ocasión lo sabemos de mano de Leire Iztueta, una de las profesionales que ha incorporado esta tecnología a su centro estético en Irún (Guipúzcoa).

¿Cuál es la peculiaridad de Endospheres en comparación con otros métodos? ¿Por qué hay un creciente interés por esta metodología? ¿Cuál es el secreto de esta última frontera en el tratamiento del bodyshaping? “Se diferencia en que no trata la celulitis o la retención de líquidos, por ejemplo, localmente, sino que activa tu propio sistema linfático y circulatorio para que empiece a funcionar correctamente y así drenar y eliminar las toxinas que, al final, son las que provocan el estancamiento”, comenta Iztueta.

Remodelar sin dolor

Endospheres, basado en el método de la microvibración compresiva (una tecnología patentada por Fenix Group para el tratamiento corporal y facial, testada en diferentes universidades e institutos de investigación), es un tratamiento no invasivo, totalmente mecánico, que no presenta ninguna inducción de energía. Pero quizá una de sus grandes fortalezas en la clínica es que no es nada doloroso, sino que, de hecho, causa una sensación inmediata de bienestar.

Este tratamiento no solo funciona de cara a las imperfecciones de la piel, sino que tiene un efecto global en todo el cuerpo dirigido, en primer lugar, a restaurar las condiciones fisiológicas del tejido. Luego, actúa específicamente para la resolución de la imperfección. Funciona en varios frentes, estimulando diferentes efectos que, juntos, permiten obtener los sorprendentes resultados que atraen a los profesionales: desde el drenaje profundo hasta la mejora de la microcirculación, desde la remodelación hasta la tonificación tisular y muscular.

Endospheres Therapy

Así mismo lo explica Iztueta: “Hay que destacar que remodela sin producir dolor y es muy relajante para el cliente. Desde la primera sesión se sienten más ligeros y deshinchados y notan gran alivio en la pesadez de piernas. Tras finalizar el protocolo, depende del sistema y recepción de cada cuerpo, pero todas tienen un efecto visual importante en las fotos del «después», apunta.

Hasta lo más profundo

Hay que tener en cuenta, explica la firma, que no es tratamiento superficial, pues no se detiene en el trabajo sobre el tejido, sino que llega a las profundidades del tejido muscular, utilizando su resistencia activa y estimulando así su tonificación. En comparación con otros sistemas de acción mecánica (por ejemplo, sistemas vacuum), con Endospheres, explican, no hay riesgo de cavidades, y no solo no tiene contraindicaciones en el uso sobre capilares expuestos y en la laxitud de la piel, sino que es supereficaz en ambos casos gracias al protocolo científico que especifica cómo operar en casos de condiciones particulares.

Endospheres, de hecho, es un tratamiento corporal que también se usa en medicina deportiva y fisioterapia, gracias a su importante acción de tonificación, recuperación trófica y distensión. “Para mí lo mejor es cuando los clientes vienen a «remodelarse» y conseguimos sanar otras dolencias. Como el caso de una clienta que, cuando comenzó el tratamiento padecía tendinitis en los brazos, no podía mover un brazo y el otro a duras penas. U otro caso, el de una clienta que sufría una inflamación en la planta del pie que no había conseguido quitar con el fisioterapeuta en más de un año; y después de 18 sesiones me dijo que ya no le dolía nada”, asegura la experta.