¿Qué tiene la DIETA MEDITERRÁNEA que la hace tan especial?

dieta mediterranea
dieta mediterranea

Una expresión formulaica [dieta mediterránea] que parece que lleva en nuestras bocas toda la vida no cobró interés hasta bien entrada la década de los sesentas, cuando se empezó a observar que en los países que rodean al mar Mediterráneo se sufrían menos enfermedades coronarias y éstas causaban menos muertes. Las investigaciones al respecto posicionaron la dieta de España, Italia y Grecia entre los planes de alimentación saludable que recomiendan desde la Dietary Guidelines For Americans para prevenir las enfermedades crónicas en los EE.UU. La ONU la nombró un activo cultural intangible y la Organización Mundial de la Salud la reconoce como una dieta sostenible y sana.

Aquí te hablamos de por qué no conseguimos adelgazar.

¿Qué es la dieta mediterránea?

Es un tipo de alimentación basado en la agricultura local de los países cuyas costas se bañan del Mar Mediterráneo. Principalmente, se habla de ingredientes de España e Italia, aunque Grecia también ha influenciado en su conformación.

¿En qué alimentos se basa?

Esta dieta es rica en frutas, vegetales, hidratos de carbono, carne y aceite de oliva. También se consumen productos lácteos de manera moderada y carne roja.

Diariamente: vegetales, granos enteros, frutas y grasas saludables.

Semanalmente: pescado, aves, frijoles y huevos.

Consejos para llevar una dieta mediterránea

  1. Reduce la cantidad de carnes rojas, sustituyéndolas por pescado o aves de corral.
  2. Introduce los mariscos y pescados en tu dieta: atún, salmón, caballa…
  3. Evita el pescado frito.
  4. Come entre 7 y 10 piezas de frutas y verduras al día.
  5. Come todos los granos integrales que puedas (pan, cereales, pastas, arroz…)
  6. Para cocinar, siempre aceite de oliva, nunca mantequilla u otros aceites.

Beneficios de la comida del mediterráneo

Esta alimentación se ha transmitido durante siglos de generación en generación, y ha ido implementos nuevos alimentos y quitando otros, pero manteniendo siempre su esencia y sus beneficios:

  • Esta alimentación contribuye a bajar de peso, sobre todo si se combina con ejercicio físico.
  • Ayuda a controlar la presión arterial y el colesterol alto.
  • Atrasa el deterioro cognitivo, protegiéndonos de enfermedades como el Alzheimer.
  • Al mejorar el funcionamiento del riñón y el corazón, incrementa el bienestar físico.
  • Al abusar menos de comida rápida y basura, la tasa de mortalidad por cáncer es menor.
  • Los platos son fáciles de preparar y los ingredientes fáciles de conseguir.
  • Baja en azúcares y en grasas saturadas.
  • Abundante en fibra y vitaminas.
  • Para personas de todas las edades y condiciones.

Posibles riesgos

Las ventajas, como vemos, son inmensas. No obstante, hay que tener en cuenta que los niveles de hierro y calcio pueden disminuir al ir eliminando las carnes y los lácteos. Por ello, será conveniente acudir al médico para que recomiende, en el caso de necesitarlo, suplementos vitamínicos.

El vino tinto se asocia con estos países, así como con su dieta y, bebido con moderación, ayuda a prevenir de ciertas enfermedades cardiacas, aunque no exime de todos los riesgos. Se aconseja una copa durante las comidas y con moderación.

Coronavirus, obesidad y dieta mediterránea

Los estudios más recientes al respecto indican que esta alimentación reduce el riesgo de padecer obesidad, enfermedad que, entre otras cosas, afecta aumentando los síntomas del coronavirus, así como el porcentaje de riesgo de muerte se eleva a un 48%. Además, aquellos que la padecen tendrán más posibilidades de contagiarse de este nuevo virus.

La lógica se encuentra en que esta dieta nos aleja de la obesidad y consigue disminuir los riesgos de infarto de miocardio, ictus o muerte cardiovascular, volviendo al sistema inmunológico más fuerte y resistente.

Los expertos informan de que mueren cuatro millones de personas al año por problemas relacionados con la obesidad y son casi 700 millones de personas las que se consideran obesas en 2021. Es por esto por lo que la alimentación y el ejercicio físico deben tenerse en cuenta, adquiriendo la importancia que deben tener en nuestro día a día.