Volver a la esencia de la estética

Esencia

La eficiencia no debería nunca alcanzarse sacrificando calidad. Ni tiempo, tranquilidad, buen hacer, mimo y dedicación. Esto debería aplicarse a cualquier trabajo, pero es especialmente importante en la estética. Tradicionalmente, el salón se ha presentado como un oasis de paz donde el tiempo se detiene para nuestros clientes. Y así debe seguir siendo, en todo tipo de tratamientos.

Por Marta Echegoyen

Ya nos lo decía el dicho: las prisas no son buenas. Vivimos en una era donde parece que solo se valora y se premia la inmediatez. Queremos algo y lo queremos ya. Este imperativo nos ha arrastrado a vivir deprisa, corriendo, estresados, queriendo abarcar mucho, pero a la vez perdiéndonos los detalles de nuestro día a día. En definitiva, olvidando lo esencial de la vida.

Y, ¿por qué hago esta reflexión? Pues porque, sin darnos cuenta, este ritmo ajetreado se ha colado también en las cabinas de los centros de estética transformando, poco a poco, estos pequeños oasis de bienestar.

A menudo nos encontramos con que nuestra clientela acude a nuestros salones en busca de tratamientos efectivos, con resultados visibles desde la primera sesión y con los que no tengan que destinar demasiado tiempo. Estas peticiones nos han llevado, por inercia, a olvidar lo más preciado que hay en esta profesión: nuestras manos.

La estética nació por y para ellas. Para trabajar, cuidar y mimar las pieles del rostro y el cuerpo a través de ellas. Años nos ha costado formarnos, aprender nuevas técnicas y nuevos masajes como para que ahora el tiempo y las prisas se las lleven por delante. Y es que, recuerda: solo hay una cosa que te puede hacer única y especial. Sin duda son ellas, tus manos. Nadie más que tú dispone de tu delicadeza, de tu tacto, de tu armonía, de tu fuerza… Entonces, ¿por qué no volvemos al origen y a la esencia de la profesión?

Es hora de cambiar el chip

Desde hace ya unos años se están asociando los resultados y los tratamientos efectivos en cabina a los protocolos que incluyen aparatología, pero ¿dónde quedan los tratamientos manuales?

Hay que empezar a cambiar el chip y transformar el pensamiento de nuestros clientes.

Nuestras manos tienen el poder de conseguir unos resultados comparables con los que consiguen los equipos de estética añadiendo un gran valor a tener en cuenta: la experiencia.

Y aquí lanzo una pregunta: ¿por qué se ha desvinculado el bienestar y el poder sensorial de los tratamientos ultraeficaces? No es verdad que un tratamiento con resultados visibles no pueda ser agradable y gustoso para nuestros sentidos. Tenemos que huir del pensamiento que nos dice que solo se puede vivir una buena experiencia en cabina si hacemos un masaje o un ritual. Te recuerdo de nuevo: ¡todo depende de ti! Y tus manos tienen el poder de transformar esto. Ahora es posible vestir y envolver un tratamiento altamente efectivo con una serie de detalles que lo harán agradable y único. De hecho, quédate con esto: el nuevo lujo en la estética no viene de la mano de grandes marcas ni cosméticos caros. Viene de la mano de los pequeños detalles que harán vivir a tus clientes una experiencia en cabina que les hará sentir especiales. Y así lo recordarán.

No es verdad que un tratamiento con resultados visibles no pueda ser agradable y gustoso. Debemos huir de la idea de que solo se puede vivir una buena experiencia en cabina si hacemos un masaje o un ritual

Una buena experiencia en cabina

Insisto: son los detalles más sutiles los que marcarán la diferencia y los que harán que un cliente te escoja a ti y no a tu competencia; y para conseguirlo no necesitas hacer grandes cambios. Solo tienes que hacer que la experiencia de los clientes en tu cabina sea especial y elegir como aliado para tus manos un producto de calidad, que consiga proporcionarte al mismo tiempo efectividad y experiencia. Además, podemos tener en cuenta otros tips para conseguir una buena experiencia en cabina. Por ejemplo:

  • Es imprescindible controlar la temperatura de la cabina y preguntar al cliente cómo se siente en todo momento.
  • Importante: no olvides el efecto sorpresa. Tu cliente valorará que le sorprendas con nuevos masajes y nuevas técnicas que no espera y desconoce.
  • Un must: el contacto constante. No dejes de tocar a tu cliente ni un segundo durante el tratamiento. Esto le aportará seguridad y facilitará que se relaje, consiguiendo una experiencia mucho mejor en cabina.
  • Busca una atmósfera de calma. Recibe a tu cliente con una luz tenue en cabina y una música de ambiente suave. Procura evitar los ruidos estridentes durante el tratamiento.
  • Queda terminantemente prohibido entrar y salir de la cabina una vez hayamos empezado el tratamiento.
  • Te recomiendo que agendes las citas con el tiempo suficiente para poder despedir al cliente de una forma tranquila y pausada. Le proporcionarás una sensación de exclusividad además de proteger o incluso aumentar su estado de confort y relajación