En tiempos de pandemia, tratamientos para el alma

tratamientos para el alma

Ante la frenada en seco y el giro inesperado e indeseado que ha dado la vida, no queda otra que adaptarnos a las circunstancias. Ahora, más que nunca, nuestros tratamientos tienen no solo que rejuvenecer, mejorar el aspecto y aliviar dolores del cuerpo, sino intentar sanar el alma de nuestros clientes con rituales que los transporten más allá de su “área perimetral”, calmándoles la angustia y el sufrimiento, al menos, por unas horas.

Por Mayte Martínez

En estos tiempos de inestabilidad, incertidumbre y miedo, todos somos llamados a dar lo mejor de nosotros mismos. Siempre ha sido así, pero ahora hay que adaptarse y superarse. Ya no solo cuenta la excelencia de los tratamientos ofrecidos, hay que aliñarlos con gestos, detalles y pequeños complementos que puedan ayudar a transformar terapias habituales en grandes sanadoras de cuerpo y mente. Para llegar al alma de nuestros clientes y aportarles un auténtico estado de relax y fortaleza a la vez, además de las manos y buenos productos, terapias y maniobras expertas, vamos a necesitar sonido, luz, imágenes, aromas.

Toca buscar la forma de poner en práctica todos los recursos de positivismo, esperanza, coherencia y solidaridad, así como las mejores herramientas de resiliencia, que son muchas y más poderosas de lo que imaginamos. Lejos de derrumbarnos ante la crisis, “hay que trabajar más que nunca para aportar un granito de sabiduría y equilibrio en los inciertos tiempos que corren. Disfrutar de la filosofía slow-living, transmitir paz y aprender a ponerla en práctica. Lo necesitamos más que nunca”, nos comentan desde Spa Niwa, un hotel boutique especializado en descanso, salud y bienestar, que propone un “viaje a la Alcarria” para contribuir al descanso y la desconexión. Una cura de belleza a base de productos autóctonos 100 % naturales de los campos de Brihuega. Un viaje sensorial durante unas horas que incluye un circuito spa y masaje con miel de lavanda (un chute de hidratación para la piel) o de pindas aromáticas de lavanda (el poder de la aromaterapia combinado con masaje shiatsu).

tratamientos para el alma

Trabajadores serenos

Creada por tres hermanos colombianos, Víctor, Ricardo y Carlos Coutín, Aire Fresco es una app de meditación
mindfulness cuyo objetivo es ayudar a los departamentos de bienestar a “tener empleados más felices y comprometidos con el trabajo”, anota Víctor Coutín, CEO de la aplicación. Una buena idea para conseguir que tu centro esté en armonía con lo que quieres ofrecer a tu cliente. Porque, como personas que somos, los empleados de centros de bienestar también estamos pasando por situaciones difíciles y, si queremos transmitir paz y serenidad, debemos partir por tenerla nosotros mismos.

Esta plataforma trabaja en alianza con las empresas a través del acceso a una app de meditación guiada para todos los empleados, que se completa con sesiones virtuales dirigidas por el escritor y experto en meditación español Javier Salinas. «Para Aire Fresco es vital la capacidad de medir la evolución de cada individuo y del equipo de trabajo en todo momento», anota Raúl López, CMO de la compañía, lo que consiguen personalizando los contenidos acorde a los retos individuales de cada trabajador y midiendo de principio a fin cómo los empleados mejoran en la gestión de su estrés y las relaciones entre compañeros. Se trata de una aplicación que contribuye a generar espacios amigables.

“Necesitamos más que nunca disfrutar de la filosofía slow-living, transmitir paz y aprender a ponerla en práctica”, nos comentan desde Spa Niwa

Ayúdales a meditar

Como veíamos, las técnicas de mindfulness, respiración y meditación se presentan, cada vez más, como herramientas para combatir el estrés y mejorar la salud, para permanecer tranquilos y transmitir esa sensación de paz a nuestros clientes. La realidad va muy deprisa y es difícil encontrar el botón de parar, pero no imposible.

Introduciendo unos minutos de meditación en el tratamiento adecuado, la relajación derivada conseguirá una mejora de la energía y la salud general, y una mayor claridad mental, eliminando la confusión a causa del agotamiento por la demandante realidad.

Tratamientos para el alma

Por supuesto, siempre hay que incluir en nuestro centro un tratamiento, o parte de él, dirigido solo al bienestar, a encontrar la calma y sanar el espíritu. Los resultados estéticos, además, serán mucho mejores. Estos son algunos ejemplos.

The Mindful Touch Experience. Desde los Centros Lostao nos proponen un tratamiento para combatir el efecto maskie. Se trata de uno de los problemas derivados de la situación actual: el acné provocado por el continuo uso de la mascarillas. Consiste en combinar cosméticos y protocolos con tecnología puntera que actúen en el interior de la piel y, por supuesto, en el exterior, para devolverle toda su luminosidad. Pero es que, además, “el tratamiento introduce la realidad virtual con gafas 3D, que transporta bienestar y relax al organismo, lo que se refleja en la piel, que se muestra mucho más radiante y equilibrada; y que hace que desaparezcan las tensiones”. Es una tecnología que ofrece experiencias spa de realidad virtual personalizadas, basadas en el mindfulness, que fomentan la “conciencia reflexiva”, con la idea de que la atención plena acalla la mente, principal fuente de preocupación, ansiedad y estrés.

Masaje Edificante o Uplifting Masage. Es la propuesta de Bow Pathumset, directora de The Organic Spa, “un tratamiento ideal para la época que vivimos, basado en el masaje thai balinés, perfecto para relajar y descontracturar los músculos y toda la tensión acumulada, eliminando ansiedad y estrés”. La terapeuta trabaja todo el cuerpo con diferentes técnicas de estiramientos, acupresión y aromaterapia, utilizando rodillas, codos, antebrazos y digitopresión para trabajar en profundidad las dolencias y desbloquear los puntos energéticos.

Ritual Oasis de Serenidad. Ideal para reconectar con la sensación de paz y relajación profunda. Mucho más allá de un momento de relax total, se trata de recuperar la armonía interior y que el cliente conecte con una actitud de respeto por su propio ritmo vital. Desde Alqvimia nos comentan que consiste en la combinación de un tratamiento corporal antiestrés y un facial nutritivo e hidratante, que a la vez equilibra la ansiedad y ayuda a resituar las emociones. Sus cosméticos, fórmulas concebidas para equilibrar el yin-yang corporal, consiguen una total recarga energética, a lo que también ayudan los sonidos de los cuencos tibetanos que acompañan el ritual. El resultado es transformador, aportando serenidad, bienestar y armonía.

Masaje craneosacral. Esta terapia consiste en percibir los impulsos del sistema craneosacral, lo que desvelará desequilibrios que subyacen en el organismo. Toques suaves y receptivos que conectan el ritmo cardiovascular y respiratorio consiguiendo un estado de profundo descanso y relajación, favoreciendo la capacidad de autocuración del cuerpo y una increíble sensación de bienestar. Ayuda a combatir alteraciones del sistema nervioso como ansiedad, estrés o insomnio. También trata alergias, migrañas, neuralgias, zumbido en los oídos e hipertensión ocular. Es un tratamiento suave, seguro, placentero y eficaz.

Wellness Cure. “En nuestro centro hemos desarrollado una completa cura wellness cuyo objetivo es reconducir desequilibrios y liberar tensiones. Este programa incluye sesiones de coaching y terapias tales como meditación, acupuntura, masaje craneosacral, shiatsu o reflexología, siempre adaptadas a los objetivos que cada persona busca en función de sus necesidades”, explica Inma Blanquer, directora de Assari. Tras la primera sesión de coaching se prepara un itinerario que incluirá los protocolos apropiados según cada perfil. Se trabajan patrones mentales y emocionales, gestión del estrés, hábitos saludables y técnicas que ayuden a tomar conciencia del momento presente.

Experiencia Slow. Un ritual diseñado por Slow Life House que combina masaje Abhyanga, masaje sacrocraneal y estimulación de los puntos marma para una relajación total. El masaje Abhyanga, o masaje con aceite, es rítmico y profundo, muy relajante, que limpia la energía estancada y restaura el flujo de prana, la fuerza vital que estimula la energía del cuerpo. A medida que el cuerpo se relaja y los nervios se serenan, la mente entra en un estado de tranquilidad y paz. Realizado con aceites esenciales, elimina todas las tensiones consiguiendo un bienestar pleno. A continuación se realiza un masaje sacrocraneal. El tratamiento finaliza con un masaje de los puntos marma, siete de los cuales corresponden a cada chakra. Es un ritual idóneo para personas que necesitan recargar energía, están viviendo situaciones de mucha tensión o, simplemente, desean relajar el cuerpo y la mente.

Cómo transmitir serenidad

Si ya en la era pre-COVID lo importante eran las personas, y el cómo conectar con nuestros clientes, ahora se hace más importante que nunca cuidar los unos de los otros, por tanto, es importante que la esteticista también se prepare para saber aportar calma y serenidad.

Introduciendo unos minutos de meditación en el tratamiento, la relajación derivada conseguirá una mejora de la energía y la salud general y mayor claridad mental

Leïla Salamat y Laura González, cofundadoras de Elles Coach, comparten, desde los recursos del coaching, competencias a entrenar por la esteticista, así como algunas herramientas y recursos prácticos para ello:

Aquí y ahora. En la medida en la que la esteticista consiga estar presente, aquí y ahora, podrá estar 100 % disponible para su cliente. Esto significa poner nuestra atención en el cliente, pero también en una misma. Esta competencia se entrena durante toda la vida, ya que, como sabemos, la mente salta de un asunto a otro constantemente como un caballo desbocado. Cuando estamos presentes para nuestro cliente entramos en un lugar de serenidad donde podemos saber qué necesita de nosotros.

Escucha. “¿Qué necesita mi cliente ahora?” Hay veces en las que vamos a hacernos un tratamiento y lo que más necesitamos es estar en silencio acompañados de, quizá, una música relajante. Habrá otras veces en las que necesitemos hablar, soltar, ser escuchados. En otras ocasiones, en cambio, querremos una conversación real y auténtica. Sea como sea, desde una escucha profunda, la esteticista podrá saber qué necesita ese cliente en ese preciso momento.

Aceptación. Aceptemos lo que nos trae el cliente de la manera más bondadosa posible. Nuestra voz interior debe decir: “bienvenido tú, y tu historia”. Intentemos apartar todos esos juicios que tenemos constantemente y que nos hacen perder escucha y presencia. Está bien lo que sea que traiga, y nuestra tarea es acompañarle.

Responsabilidad. Como esteticista, también tienes la responsabilidad de prepararte, aunque sea unos minutos, para cerrar tu visita anterior y estar disponible para tu próximo cliente. Está en tus manos dedicar un espacio de respiración y de preparación mental y física para estar presente. Aprender a “soltar” entre clientes. Existen diversas técnicas que nos ayudan desde lo corporal. Por ejemplo, mover las extremidades y la cabeza. Quizá nos pueda ayudar ponernos algo de música.

Entrar y salir. Hay que tener cuidado de no quedarnos “angustias” del cliente. Esto tiene mucho que ver con la identificación. A veces, el cliente nos hace de espejo, y en él vemos muchas cosas nuestras. El trabajo está en practicar el “entrar y salir”, y cuanto menos proyectemos nosotros, más fácil será ver el mapa completo de lo que tenemos delante: nuestro cliente.

Verbalizar y compartir. Siempre cuidando la confidencialidad y la relación con el cliente, también tiene un impacto terapéutico el hecho de compartir –puede ser con un compañero– ese “peso” que arrastramos después de un tratamiento.

Sentir. Acompañar a los clientes resonando con ellos, sintiendo con ellos, con el corazón abierto.