Ricardo Fisas, fundador de Natura Bissé ¡Hasta siempre!

El querido y carismático genio catalán de la industria internacional de la cosmética, Ricardo Fisas, fallecía recientemente en Barcelona a los 83 años de edad.
Sin duda, una triste noticia. Ricardo Fisas, un hombre entrañable y que deja tras de sí una estela de éxitos tanto profesionales como personales, haciendo de la superación su estandarte y de la honestidad uno de los principales baluartes de su éxito.
Tras una larga y dilatada trayectoria, decide, en 1979, iniciar su propia aventura empresarial a la que llama Natura Bissé. La firma de belleza española es actualmente uno de los grandes ejemplos de éxito de la cosmética europea. Su fulgurante ascensión ha sido estudiada en universidades de prestigio, llegando a la conclusión de que su calidad, su eficacia y su innovación han sido los factores de su éxito.
El relevo generacional de la empresa por parte de sus hijos y yernos permite a Ricardo Fisas y a su esposa, Mª Gloria, dedicar más tiempo al desarrollo de un proyecto filantrópico, la fundación que lleva su nombre. El empresario catalán dijo: “Sentíamos la necesidad de ser solidarios y de poder ayudar a personas menos favorecidas, de poner nuestro granito de arena en este mundo y revertir el fruto de nuestros esfuerzos en una buena causa”.
Un gran empresario que, además, no se cansaba de recordar continuamente las cualidades de su equipo y lo feliz que estaba de contar con el apoyo de la gran familia que es Natura Bissé. Y, sobre todo, una excelente persona, siempre apoyada a su vez por los suyos y siempre agradecido por ello, sobre todo a Gloria: “Sin Mª Gloria, mi esposa, difícilmente hubiese podido construir Natura Bissé. Ella ha sido el punto de equilibrio. Todo un modelo a seguir”, escribía el propio Ricardo Fisas en su libro autobiográfico “Pinceladas de su vida”. En este libro recoge su vida personal y profesional, intensa y, por encima de todo, honesta.
En la memoria de todos queda patente el genio y perseverancia de una persona, Ricardo Fisas, que supo equilibrar a la perfección su vida familiar, profesional y filantrópica. Y que nos deja una huella imborrable. ¡Hasta siempre!