Rayos UVA, ¿a qué se debe su mala fama?

rayos UVA
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Contamos hoy, en Expertos en Estética, con Jesús Fernández Herrera, director médico de Dermatoclinic, al que le hemos pedido que nos cuente y nos desmienta todos los mitos sobre las cabinas de Rayos Uvas. ¿Qué efectos negativos tiene para nuestra salud? Y, ¿positivos? ¿Qué es la tanorexia? Y, ¿cómo puede tratarse? Estas y otras muchas preguntas, a continuación.

El ser humano necesita de los rayos del sol. Los rayos UVA que el sol emite se encargan de poner en marcha la síntesis de vitamina D, que mantiene el buen estado de nuestros huesos y dientes. Además, como es bien sabido, tiene un efecto positivo sobre nuestro estado de ánimo, puesto que estimula la producción de serotonina y endorfinas que se comportan como sustancias antidepresivas y estimulantes.

Explica el director médico que también tiene efectos sobre la melatonina mejorando la regulación del sueño, así como el colesterol, la tensión arterial, la inmunidad o el tono muscular. Como vemos, son muchos los efectos positivos del sol sobre nuestra salud. Y, ¿las cabinas de rayos uvas?

¿Cómo funciona una cabina de rayos UVA?

Las cabinas de rayos UVA funcionan mediante unas lámparas que emiten una radiación de onda larga que va desde los 315-400nm.

Existen dos tipos de lámparas:

  1. Lámparas de baja presión (más frecuentes en centros de bronceado).
  2. Lámparas de alta presión (más empleadas en centros médicos).

Sin embargo, debemos tener en cuenta que “la irradiación nunca es totalmente pura de UVA” confirma Fernández, “los propios fabricantes advierten que también pueden emitir pequeñas cantidades de UVB, sobre todo si sobrepasamos el tiempo de utilización de las lámparas”.

Esta es una de las razones por las cuales el número de horas de uso de una cabina debe ser el adecuado. A medida que se excede el número de horas de vida útil establecido por el fabricante, la cantidad de UVB que emitirán se elevará considerablemente.

Frecuencia recomendada de uso

La frecuencia de uso de las cabinas de Rayos Uva varía dependiendo de cada piel y sus límites. El profesional deja claro que ni los fototipos I ni los del tipo II deberían tomar rayos UVA nunca, así como los niños menores de 14 años tampoco.

A mayor fototipo, menor posibilidad de riesgo, ya que este número indica la cantidad de melanina que poseemos de manera natural en la piel. Por eso, es necesario la presencia de un dermatólogo profesional que establezca el número exacto de sesiones en cada caso.

Además, no podemos olvidar que la exposición directa al sol también debe realizarse de manera controlada y siempre con cremas protectoras, como ya te explicamos en este post sobre la importancia del protector solar.

Pros y contras de los rayos UVA

El director de Dermatoclinic insiste en que debemos tener en cuenta que tanto “el beneficio o el riesgo de los rayos UVA siempre va a estar condicionado por el tipo de piel del individuo que recibe la radiación”. Taxativamente, nunca podremos afirmar que son beneficiosos sin ningún tipo de peaje por recibirlos.

Beneficios de las cabinas UVA

Teniendo siempre en mente que la labor de un dermatólogo es imprescindible, Fernández nos enumera los efectos positivos de las cabinas Rayos Uvas en nuestra salud:

  • Movilización de la vitamina D y la consiguiente producción de calcio; hechos que sin duda son beneficiosos para el ser humano como saben la mayoría de las personas. 
  • Además, desde el punto de vista médico, pueden ser empleados en el tratamiento de diversas enfermedades cutáneas como la psoriasis, los linfomas cutáneos, el vitíligo o la dermatitis atópica grave, generalmente con buenos resultados.

“Se pueden conseguir remisiones de enfermedades graves que habitualmente interfieren con el desarrollo de una vida plena” insiste el experto.

  • No podemos olvidar el fuerte estímulo psicológico que provoca en numerosas personas. Para aquellas limitadas en su movilidad, o las que viven en centros de mayores, y en lugares de pocas horas solares, supone una mejoría tanto en su estado psíquico como físico.

Con el punto anterior, concluye Fernández con la importante idea de que “cuando existe un déficit de algo en nuestro organismo, no hay mejor cosa que facilitárselo de alguna manera”. Esto es importante tenerlo en cuenta porque, en el caso de no recibir suficientes rayos UVA por vivir en algún lugar donde el número de horas de sol es escaso o incluso nulo durante días o semanas, “la toma de este tipo de radiaciones en cabinas puede ser una solución”.

“Sesiones de 10-15 minutos tres veces por semana serían suficientes para movilizar la vitamina D necesaria para nuestro organismo” recomienda. Aunque, otra opción que nos propone es la de ingerir vitamina D directamente, pero “obviamente no nos aportaría el resto de los beneficios mencionados anteriormente”.

Efectos negativos de los rayos UVA

Antes de tomar la decisión de si exponerse o no a los rayos UVA dentro de una cabina, es conveniente tener en cuenta tanto los aspectos positivos como los negativos, de los que no habla el director médico:

  • Independientemente de lesiones agudas como las quemaduras, los efectos negativos sobre la piel a medio y largo plazo son principalmente:  las pre-neoplasias y neoplasias cutáneas y el fotoenvejecimiento.
  • En cuanto a las lesiones precancerosas, las queratosis actínicas son las más frecuentes y además fácilmente tratables. Afortunadamente, la aparición de neoplásicas como el carcinoma epidermoide son mucho menos habituales. Otros tipos, como el melanoma no tienen una mayor incidencia que la población general que no reciben rayos UVA.
  • El fotoenvejecimiento puede ir desde una piel plegada finamente en zonas expuestas a la radiación, a surcos en zonas de alta exposición como cuello, frente o labio superior. Lesiones pigmentadas como efélides o lentigos suelen aparecer habitualmente. También lesiones hipopigmentadas, tipo hipomelanosis gutata en brazos y piernas son muy frecuentes.

Para evitar estas lesiones, siempre hay que realizar una consulta previa con un dermatólogo.

Para combatir el fotoenvejecimiento, los profesionales recomiendan la técnica del “fotorrejuvenecimiento”; te contamos todo sobre esta técnica en el reportaje.

Mala fama de los Rayos UVA

Al preguntar a Fernández sobre la mala fama de estas cabinas, nos responde que “nuestra sociedad busca cada día con más ahínco la seguridad total sobre todas las actuaciones de la vida”.  En muchas ocasiones, “incluso damos por sentado opiniones que a base de repetir parecen ser ciertas, cuando en realidad se trata de alteraciones muy poco frecuentes.”

Nos cuenta que, por otro lado, las redes sociales pueden ayudar a incrementar negativamente el efecto de los rayos UVA como consecuencia de experiencias personales plasmadas en la red, pero “la realidad es que, tomando las precauciones adecuadas, la trascendencia se minimiza en gran medida”.

Estar moreno está de moda

Parece que en nuestra sociedad se busca la juventud eterna. “Todos sabemos que estar delgado y tener pelo nos hace parecer más jóvenes, si además le sumamos una tez morena el efecto se incrementa”.

En la opinión del profesional, han concurrido varios factores para que nuestra sociedad se haya inclinado a esta tendencia de la piel morena. “Hemos pasado de ser una sociedad centrada en obligaciones laborales y domésticas, que ocupaban la práctica totalidad de nuestro tiempo, a considerar otras alternativas”.

Paulatinamente, hemos ido adquiriendo conciencia de que el deporte y el aire libre producen beneficios en nuestra salud, y el sol no está fuera de este contexto. “Un rostro moreno supone un canon de belleza que se ha unido al pensamiento global de la población que representan la libertad, la belleza y la salud”.