Puesta a punto para la operación bikini

operacion bikini

A pesar de que la clienta de estética está cada vez más informada y concienciada, y sabe que debe tener como
base unos buenos hábitos y apoyarse en la estética durante todo el año, no podemos negar que, en cuanto empieza a calentar el sol y se siente cerca el verano, las citas en los centros de estética se multiplican. Te contamos cómo abordan algunas especialistas esta época, sus tratamientos y protocolos estrella, y la aparatología más eficiente para responder a las demandas más habituales en cabina.

Todos sabemos, en teoría, la receta para tener el mejor aspecto posible: la constancia y los buenos hábitos. “Lo mejor, sin duda, es cuidarse todo el año, intentar conseguir un equilibrio entre alimentación saludable, ejercicio físico y cuidados estéticos semanales”, sostiene Paloma Soiras, esteticista de Valencia (Paloma Soiras Estudio de Estética Avanzada).

Sin embargo, la “operación bikini” sigue estando en la mentalidad de muchas clientas, que desde marzo empiezan a preocuparse más por su estética y las zonas que el resto del año permanecen ocultas. Para las que lo hacen bien, estos meses también son una fecha de inflexión en el calendario, pues es el momento de reforzar los tratamientos habituales: “empezamos a hacerlos más semanales y más de shock, para poder insistir más en las zonas conflictivas que cada uno tiene por morfología”, dice Silvia Oliete, de Blauceldona. Piernas, muslos, glúteos y vientre son las zonas que más incomodan; y tratar la flacidez, la celulitis, reducir el contorno o la grasa localizada, los objetivos más deseados de cara al verano.

Lo más pedido para la operación bikini

Las expertas a las que hemos consultado lo confirman: en corporal, las clientas quieren “mejorar la silueta, afinar los contornos, reducir y reafirmar a nivel general”, dice Soiras. “Vienen buscando tratamientos para eliminación de grasa y de celulitis, sobre todo; buscan que mejore el aspecto de la piel y reducir un poco el contorno”, indica también por su parte Mar García, del Centro de Estética Avanzada Mar García, en Tres Cantos (Madrid). Y, en todos los casos, después de un diagnóstico de la paciente –y teniendo en cuenta su edad, su morfología y su carga genética, el estado de su piel o en qué zonas se le acumula la grasa–, lo que recomiendan las especialistas es una combinación de terapias y de aparatología, ya sea estética o médico-estética.

Trasero efecto push up

Si nos centramos en la zona de los glúteos, lo que suelen recomendar en Blauceldona es “radiofrecuencia, para hacer efecto push up”, puesto que esta tecnología, además de movilizar y reducir la grasa y el volumen, promueve la formación de colágeno y elastina, aportándole a la piel esa tersura y pulposidad que promueve ese efecto tan deseado. “Si hay cartuchera –continúa Oliete–, recomendamos ultrasonidos para poder bajar la grasa en esta zona y poder remodelar mejor el glúteo”.

Celulitis a raya

Ante una clienta que acude a tratarse la celulitis, Paloma Soiras suele combinar la aparatología con el trabajo manual, especialmente durante las primeras sesiones para “medir así la sensibilidad y testar realmente el estado del tejido”. Por tanto, “empezaría combinando masaje y aparatología para drenar y descongestionar el sistema linfático y circulatorio”. Concretamente, realizaría masaje manual y aplicaría endermología durante una o dos sesiones para utilizar después técnicas de succión y remodelación, ondas de choque localizadas y radiofrecuencia para compactar y reafirmar el tejido. “Dependiendo del grado y el estado de la celulitis, así como de la sensibilidad, podemos trabajar con diferentes intensidades”, explica Soiras. Se trata de un protocolo completamente seguro, indoloro y eficaz, asegura.

Te contamos cómo combatir la celulitis en este artículo.

Medicina estética.

Si damos un paso más, y atendemos también a las posibilidades que nos brinda la medicina estética, Mar García nos da sus combinaciones ganadoras para tratar la celulitis y reafirmar piernas:

  1. Mesoterapia corporal + ondas de choque + radiofrecuencia;
  2. Mesoterapia corporal + ondas de choque + ondas electromagnéticas;
  3. HIFU + radiofrecuencia.

A través de las microinyecciones de la mesoterapia se aplican activos reafirmantes, reductores o drenantes. Por su parte, las ondas de choque generan una vibración que afecta al tejido conectivo, vascularizando los tejidos, reduciendo así la celulitis. Las ondas electromagnéticas provocan una contracción muscular constante, algo que consume gran cantidad de energía (según la experta, en cada sesión se producen aproximadamente 30.000 contracciones musculares, equivalentes a 3 horas de gimnasio). Por último, los HIFU (ultrasonidos focalizados de alta intensidad) permiten penetrar a capas más profundas, llegando a alcanzar la capa SMAS (superficial muscular aponeurotic system). El efecto termomécanico crea una rápida contracción del colágeno y estimula la reparación y producción de los fibroblastos, explica García.

Contra la grasa localizada

Para reducir los acúmulos de grasa localizada, la combinación elegida por Paloma Soiras es: “ultrasonidos focalizados de alta intensidad (reblandece internamente el panículo adiposo, eliminando grasa corporal y volumen) y vacunterapia para eliminar exceso de líquidos y remodelar todos los contornos, afinando la silueta”.

Mar García coincide en la indicación de los ultrasonidos focalizados de alta intensidad, aunque sugiere como segundo paso la cavitación, seguida de un masaje reductor. En este caso, tras aplicar los ultrasonidos de alta intensidad, se aplican los de baja intensidad de la cavitación, con los que generamos pequeñas burbujas en las células de grasa que implosionan y se licuan, haciendo más sencilla su expulsión a través del sistema linfático. Este protocolo es válido tanto para eliminar la grasa en las piernas como en el vientre.

Para tratar esta zona en concreto, el vientre, Silvia Oliete nos cuenta: “Primero me encanta hacer un drenaje para poder liberar el tejido”; ese drenaje lo realiza con endermología, y después pasa a aplicar radiofrecuencia o ultrasonidos, siempre dependiendo del tipo de grasa de la clienta, de su tejido y sus necesidades.

Para ampliar la información sobre cómo terminar con la grasa localizada no te pierdas este artículo.

Medicina estética

García nos da, de nuevo, otras alternativas de estética avanzada y medicina estética para el tratamiento de la grasa localizada, que pasan por la infiltración de activos con la mesoterapia corporal (en su caso la combina con un masaje reductor y ondas electromagnéticas), o su favorito para eliminar “esa grasita que no se va ni con dieta ni con ejercicio”: el láser lipolítico. Se trata de un sistema láser de Nd: YAG que tiene una longitud de onda específica, que provoca la ruptura de la membrana de las células adiposas, transformándolas en una sustancia oleosa que es inmediatamente reabsorbida y eliminada de manera natural. Este proceso, García lo acompaña de un drenaje linfático, vacunterapia y presoterapia.

Asimismo, “la intralipoterapia con cavitación y presoterapia nos aporta también unos resultados excelentes”, añade.

Y para la cara, ¿qué?

Aunque los tratamientos corporales son los más demandados en estos meses, las clientas no se olvidan del cuidado facial. Más aún tras venir de una época en la que han podido sufrir los estragos de la sequedad y las bajas temperaturas y mostrarse especialmente apagadas; y previa, al mismo tiempo, a una época también potencialmente dañina por la radiación y, en general, la mayor exposición a todos los agentes externos que resultan agresivos para la piel.

La clave, opina la esteticista de Valencia, está en preparar la piel para mantener una “buena hidratación facial y evitar rojeces y mala pigmentación”. Además, recomiendan un aporte extra de principios para las pieles maduras o especialmente desvitalizadas para prevenir el envejecimiento prematuro y tratar las pieles mixtas para que no se desequilibren ante las altas temperaturas. Es decir: oxigenación, hidratación y revitalización.