Natalia de la Vega, de Tacha Beauty: «Belleza es encontrar el equilibrio»

Natalia De La Vega

Creó Tacha Beauty como revulsivo a un revés que le dio la vida. Ahí decidió dedicarse a lo que de verdad le importa. Y triunfó, porque lo que nace del corazón y crece con una mente bien amueblada nunca falla. Así, Natalia de la Vega creó un espacio para lo que hoy se conoce como belleza integral.

Una fórmula para ganar tiempo en la lucha contra los efectos del envejecimiento y en la vorágine del día a día, en el que cada minuto cuenta. Porque si un cliente entra por una puerta con todo por hacer y sale por la misma con todo hecho –maquillaje, tratamiento facial, corporal, capilar, nutricional de medicina estética y hasta de bienestar emocional– según sus necesidades habrá ganado varias batallas sin moverse del sitio. Bien pensado.

Por Mayte Martínez

Entrevista a Natalia de la Vega, CEO de Tacha Beauty

Pregunta- Con más de 25 años al servicio de la belleza ¿hay un antes de Natalia de la Vega o la beauty hunter estuvo siempre ahí?

Respuesta- Seguro que había un antes, aunque la estética siempre estuvo en mi mente. Pero tuvo que ocurrir una tragedia para que saliera algo bellísimo como es Tacha. Al morir mi hijo Gonzalo fue cuando decidí cambiar de vida, hacer mi propia empresa, que se llama así porque mi hija nació nueve meses y cuatro días después de morir su hermano.

“Hay que soñar a lo grande y trabajar mucho para que los sueños se cumplan”

P.- Se considera pionera en belleza integral, ¿antes de Tacha no existía este concepto?

R.- El concepto de Tacha, cuando hace 27 años abrimos el primero, no existía en España. Yo lo había visto en EE.UU., en Miami y en los Ángeles, y lo creé pensando: «¿Qué es lo que nos falta?» Tiempo. Necesitamos mucho tiempo para ir al mejor sitio de uñas, al mejor sitio para un tratamiento anticelulítico, al mejor colorista capilar, a ver a mi médico estético para ponerme un bótox o lo que necesite. Si está todo en un mismo entorno, gano tiempo. Ese fue el concepto de Tacha Beauty cuando nació, y es lo que ha funcionado.

P.- ¿Qué es belleza integral para Natalia?

R.- Cuidarse por dentro y por fuera. Es importante estar bien interiormente para que sea vea en el exterior. La belleza integral es sentirse bien, y sacar la mejor versión de uno a cualquier edad.

P.- ¿Y la belleza, así sin más?

R.- Hay una belleza invisible, que cuento en mi libro [Belleza invisible, RBA], difícil de explicar. Se siente, es la energía de una persona, que hace que tenga una belleza visible. Se trata de aprender a verse. No hay que intentar ser como otro, nadie es igual a nadie, cada uno tiene que sacar su mejor versión. Belleza es encontrar el equilibrio, mirarse en el espejo y piropearse, porque quererse es fundamental. Ahora el mundo selfie alaba una piel perfecta, un cuerpo perfecto, un pelo perfecto… Pero la perfección no existe, es lo primero que hay que hacerle saber a nuestros clientes, la perfección no la vas a conseguir nunca. Tu mejor versión, sí.

P.- ¿Cómo se preparó para esta profesión?

R.- Yo venía de otro sector diferente, pero cuando murió mi hijo [Gonzalo sufrió muerte súbita del lactante con nueve meses y medio] y me enteré de que estaba embarazada de Tacha, decidí dejar el trabajo y me puse a estudiar estética. Siempre me había apasionado y pensé que era el momento. A partir de ahí he hecho muchos cursos, también fuera de España, en Francia, Londres, Nueva York… También estudié empresa; aunque hoy es mi marido, con el que llevo toda la vida y me ha ayudado mucho, quien lleva todo lo relacionado con los números.

«La perfección no existe, es lo primero que hay que hacerle saber a nuestros clientes, la perfección no la vas a conseguir nunca. Tu mejor versión, sí»

P.- ¿Qué soñaba Natalia entonces?

R.- Lo que he logrado. Soñar es importantísimo, pero en grande, y con mucho detalle, cada paso. Los sueños se cumplen, todo se puede hacer realidad; eso sí, trabajando duro para ello.

P.- ¿Y ahora qué sueña?

R.- Con la expansión de Tacha. Marbella –el último local que abrió el año pasado Tacha Beauty & Welness ha sido en esta ciudad, dentro del Hotel Don Pepe Gran Meliá [ver recuadro]– es un pequeño trozo de esa expansión.

Tenemos muchos proyectos. Sueño con estar activa, tener energía, aprovechar la vida. Yo soy muy trabajadora pero también muy disfrutona. En el equilibrio está la satisfacción. Disfruto con mi trabajo, pero también con mi familia, el mar, viajando; el balance es lo que te mantiene bien.

Natalia De La Vega Tacha

P.- ¿Quién es Natalia de la Vega?

R.- Una mujer que le mete pasión a lo que hace, nada especial ni diferente a otra.

P.- ¿Qué destacaría de su trayectoria?

R.- Me siento muy orgullosa de haber hecho un equipo maravilloso (actualmente formado por 75 personas). Tacha es mucho más que Natalia de la Vega, no sería nada sin mi equipo. Es lo más importante en una empresa de servicios. Si queremos que los clientes estén satisfechos, el trabajador también tiene que estarlo. Invierto muchísimo en formación, es la clave del éxito.

P.- Dos centros en Madrid, uno en Marbella, una cabina en el hotel Bless y pop ups beauty itinerantes por España (y más allá), uno de los cuales se quedó fijo, Tacha in your city Bilbao… ¿Hasta dónde seguirá creciendo?

R.- Antes del covid teníamos una acción para irnos a México. Lo hemos paralizado, pero retomaremos el proyecto más adelante.

“Me siento muy orgullosa de haber hecho un equipo maravilloso. Tacha no sería nada sin el equipo que tengo detrás. Tacha no es Natalia de la Vega, es mucho más»

P.- ¿Cómo le ha afectado la pandemia?

R.- Tres meses cerrados es terrorífico para toda empresa. Estamos más endeudados, pero llevamos 27 años y eso nos ha permitido mantenernos a flote. La buena noticia es que desde que abrimos el 6 de mayo después del confinamiento no hemos parado de trabajar, durante meses al 50 % como estaba establecido, y ahora seguimos sin estar al 100 %, por seguridad. Todo esto nos ha traído menos facturación y más gastos, pero no me quejo. No hemos reducido personal y eso es una buena noticia. Yo soy valiente y cuando hay crisis me crezco, hay que tirar para adelante y capear los problemas según vayan viniendo.

P.- Incluso se ha atrevido con un nuevo centro.

R.- Íbamos a empezar las obras dos días antes del confinamiento y tocó parar. Creía que este pasado verano todavía no empezábamos, pero en dos meses hicimos la puesta a punto del local exterior y ya estamos con el spa interior. Las empresas tenemos que ser valientes, hay que lanzarse, en ningún momento me planteé echarme atrás a pesar de los
obstáculos que ha supuesto la pandemia.

P.- En apenas dos semanas abiertos, lleno total en Tacha Marbella. ¿Esperaba tanto éxito?

R.- Sí, yo para montar algo tengo que sentir feeling. Cuando vine a Meliá Don Pepe, meses antes de la pandemia, lo sentí. Investigué y comprobé que la gente que se cuida quiere seguir haciéndolo donde vaya. Sabía que iba a funcionar.

P.- ¿Cómo divide su tiempo?

R.- Depende de la época. A la gente le gusta verme en el centro, y a mí ver a la gente. Comprobar que funciona todo al 100 %, como a mí me gusta. Ahora tengo que estar en Marbella porque acabamos de inaugurar y hasta que no lo vea como yo quiero, aquí me quedo, con escapadas a Madrid para estar también en contacto con los otros centros.

Cuando haces equipos nuevos, hay que dar tiempo a formarse y a coger nuestra esencia. Ahora estoy en un momento muy complicado, pero es una época. Lo disfrutas, aunque mi agenda es terrorífica.

P.- Incluso le da tiempo a escribir libros.

R.- He escrito uno [ríe], Belleza invisible. Me ofrecieron muchas veces la opción y me negaba, pensando que si editaba un manual de belleza era como vender Tacha, y no me parecía ético. Propuse hacer algo para ayudar a la gente a través de mis experiencias personales y les encantó la idea.

Belleza invisible son capítulos de mi vida, reales, que creo pueden servir a otras personas a salir adelante. De hecho, he recibido muchos mensajes dándome las gracias porque les había ayudado a emprender. ¿Cuándo otro? No está previsto. Este surgió así y ya está. No soy escritora.

P.- ¿Qué le queda por explorar?

R.- Espero que muchas cosas. Tengo tantas ideas en la cabeza que no creo que nunca deje de explorar. De momento espero empezar a viajar porque es mi forma de descubrir experiencias.

P.- Tacha tiene rituales exclusivos de casi todo el planeta. ¿Cómo los haya y sabe que funcionarán?

R.- Recorro –cuando podíamos viajar– el mundo en busca de los mejores tratamientos. Los pruebo; si veo que funcionan, investigo todos los pormenores hasta comprobar que realmente es lo que parece, y me lo traigo. Tenemos tratamientos como el Remodelage de Martin de Richeville, de la Dra. Barbara Sturm, de Hervé Herau… Es acercar a nuestros clientes lo que está triunfando en el resto del mundo sin que tengan que ir a los Ángeles, por ejemplo, a probar un tratamiento de la Dra. Nigma Talib. Que tengan aquí sus productos, sus suplementos, y que ella venga de vez en cuando.

Tacha Beauty

P.- ¿Cuál es el mejor tratamiento que tiene Tacha en estos momentos?

R.- El éxito es el diagnóstico. En corporal soy fan absoluta del Remodelage, un tratamiento que te recompone energética y psicológicamente cuando estás cansada, estresada… Pero lo importante es personalizar. En un centro como Tacha tenemos que tener todo tipo de posibilidades; un aparato solo no te va a funcionar, porque vas a llegar a un determinado grupo de personas y para el resto te vas a quedar corto. Los distintos tratamientos que tenemos sirven para solucionar todo tipo de problemas a todo tipo de personas.

P.- ¿Para cuándo una línea cosmética by Tacha?

R.- Es algo que estamos pensando desde hace tiempo, pero si Tacha saca algo tiene que ser excepcional porque, si no, ¿para qué, si ya tenemos líneas excepcionales? De la Dra. Barbara Sturm, de la Dra. Nigma Talib, de Mimí Luzón, Hervé Herau… Jugamos en la mejor liga con los mejores productos.

P.- ¿Ha robado la medicina estética espacio a la esteticista?

R.- No, la perfecta conjunción es medicina, salud y belleza. Sin salud no vas a estar bien, y con el paso del tiempo hay huellas que solo la medicina estética puede resolver, si quieres. Pero la medicina estética sin la esteticista no sería nada, porque puedes poner bótox y hacer todos los retoques que quieras, pero el poro abierto, el acné, la falta de luminosidad… solo los resuelven los tratamientos de esteticista.

P.- ¿Y qué opina de la cirugía?

R.- Es necesaria para ciertas cosas. El pecho de una mujer caído por el paso del tiempo, embarazos o lactancias no se reafirma con un tratamiento. Con respecto a cuando empecé, la cirugía ha bajado muchísimo, porque hoy hay tecnologías que evitan tener que operarte. Antes, a partir de los 50 años, solo el lifting solucionaba la flacidez o las arrugas. Pero ahora, al cuidarnos desde jóvenes, con ultrasonidos, radiofrecuencia, tomando colágeno, se llega a la madurez con menos descolgamiento, líneas marcadas u otras marcas de envejecimiento.

La prevención es fundamental, las cirugías han bajado porque la gente se ve mejor ahora que antes a la misma edad. Cada vez más personas prefieren hacerse tratamientos en los que va a tener que emplear más tiempo y, a la larga, más dinero, pero el resultado es más natural, sin un posoperatorio agresivo ni desconexión con la vida social, y sin los riesgos del quirófano. La cirugía se ha quedado para problemas muy específicos. Pecho, nariz, orejas, párpados… Aquí los resultados médico-estéticos y de esteticista se quedan cortos.

P.- ¿Cómo ha cambiado la estética en estos 27 años?

R.- Ahora la gente se cuida más y empieza pronto a hacerlo; antes solo una parte de la sociedad, los hombres casi nada. Hoy, con las redes sociales e internet, todos están más informados. También ha cambiado considerablemente la tecnología; antes apenas había y hoy hay aparatos para solucionar cualquier tipo de problema.

P.- ¿Y con la pandemia?

R.- La salud está más en la cabeza que antes. Empezaba una corriente healthy que con el covid se ha disparado.

P.- ¿En estos momentos, en este sector, es dura la competencia?

R.- Yo creo que para la competencia somos desde hace años un referente, alguien en quien fijarse para hacer las cosas. La competencia es muy necesaria, te hace ser mejor.

P.- ¿Por qué hay que ir a Tacha Beauty?

R.- Porque es una experiencia, al margen de los beneficios y resultados de los tratamientos: quien viene sale más feliz. Tacha tiene medicina estética, peluquería y cabello, lifestyle medicine que enseña a llevar un mejor estilo de vida…

En el Meliá en septiembre empezamos con retiros saludables. En Madrid ya tenemos curas detox, pero cerca de casa es más difícil llevarlos a cabo, porque la mente es parte importantísima en un retreat; si la clienta está lejos de su hogar le va a ayudar, y el organismo lo va a notar.