Qué es la DIETA PROTEICA y por qué está tan de moda

dieta proteica
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Cuando llegan los primeros rayos de sol y se elevan un poco las temperaturas, mucha gente empieza a preguntarse cómo deshacerse de esos kilos de más que quieren eliminar de cara al verano. Para conseguirlo, es frecuente ver dietas muy restrictivas y bajas en calorías que no crean adherencia y que terminan siendo contraproducentes. Hoy hablaremos sobre la dieta proteica: en qué consiste, si resulta efectiva para la pérdida de grasa y, resolveremos, si es o no saludable.

¿En qué consiste una dieta proteica?

La dieta proteica o también llamada dieta hiperproteica consiste, como su nombre indica, en aumentar la cantidad de proteína que se ingiere diariamente. Pero ¿qué es una cantidad alta o baja de proteína?

En la mayoría de las dietas, la cantidad de proteína que se incluye suele ser de 0,8kg de proteína por cada kg de peso de la persona. En la dieta hiperproteica aumentaría esta cantidad, siendo lo recomendable ingerir entre 1,8 y 2 kg de proteína por kg de peso.

¿Cómo actúa el aumento de aporte de proteína?

En dietas que tengan como objetivo la pérdida de grasa corporal, se debe dar un déficit calórico – es decir, la cantidad de calorías consumidas debe ser menor que la cantidad de calorías gastadas-. Cuando se da este déficit calórico acompañado de una ingesta alta de proteínas, se obtienen, frente a dietas hipocalóricas bajas en calorías, los siguientes beneficios:

Menor apetito: La proteína es muy saciante, y reduce los niveles de ciertas hormonas relacionadas con el hambre, por lo que, al reducir el apetito, se ingiere una cantidad menor de calorías de manera involuntaria.

Mejor glucemia: La ingesta de proteínas ayuda a regular los niveles de glucemia en sangre, por lo que sería beneficioso para personas con problemas de resistencia a la insulina, como pueden ser personas con obesidad o pre-diabetes, y también en mujeres con síndrome de ovario poliquístico.

Preserva la masa muscular: Este es uno de los puntos más importantes y que ofrece mayores ventajas frente a otro tipo de dietas. Al estar en déficit calórico, y si no hay un aporte de proteínas adecuado, además de perder grasa también se perderá masa muscular. Cuanta más masa muscular se pierda, peor será el entorno hormonal y aumentará el hambre, y como consecuencia, menor adherencia con la dieta y mayor riesgo de sobrepeso.

Tener un porcentaje adecuado de masa muscular y un músculo activo es fundamental para una buena salud, y aunque se busque perder grasa con una dieta hipocalórica, es muy importante que el aporte proteico sea el adecuado para que, en la medida de lo posible, se pierda grasa únicamente y se mantenga la masa muscular.

✓ Aumenta la quema de calorías: Se ha demostrado que la ingesta de calorías tiene un efecto termogénico mayor. Es decir, que, para degradar las proteínas, las calorías que se necesitan son mayores que para hacerlo con el resto de los macronutrientes.

¿Es saludable la dieta proteica?

Que una dieta proteica sea saludable o no dependerá de la procedencia de las proteínas y el resto de los nutrientes. Explicamos por qué:

• Es decir, es posible llevar una dieta hiperproteica y estar en déficit calórico, pero comiendo carnes procesadas, bebidas azucaradas/edulcoradas, y, en general, alimentos ultraprocesados. En este caso, la dieta no será saludable sino todo lo contrario.

• Además de tener en cuenta la distribución de macronutrientes, es fundamental que la procedencia de los mismos sea de alimentos saludables. La base de la dieta deberían ser vegetales, y algunos ejemplos de fuentes de proteínas saludables: huevos, legumbres, frutos secos, lácteos, carnes, tofu, pescado, soja texturizada…

• Por otro lado, para determinar que una dieta sea saludable o no, hay un factor que se suele olvidar pero que es determinante: los efectos de la misma a nivel psicológico.

Una dieta no es solo perder peso:

Generalmente se considera que una dieta ha sido un éxito si se ha perdido mucho peso en poco tiempo, pero no se tiene en cuenta si la persona ha sufrido ansiedad, culpa, preocupación por la comida, aumento del estrés, irritabilidad, ni tampoco si se ha creado adherencia.

El éxito de una dieta debe residir no solo en los efectos visuales a nivel corporal sino en: un cambio de hábitos hacia otros más saludables que se puedan mantener en el tiempo; reconocer las señales de hambre y saciedad; mantener una buena relación con la comida…

Por todos estos motivos antes de lanzarse a seguir una dieta determinada porque a un amigo o familiar “le fue bien” hay que informarse, y no dejar la salud en manos de personas que no sean profesionales cualificados para pautar una dieta.

Podemos concluir, para finalizar, que no hay una dieta ideal que deba seguir todo el mundo, aunque es cierto que, si se busca una pérdida de grasa, una de la que mejores resultados da es aquella que sea alta en proteínas y rica en vegetales, siendo la distribución del resto de macronutrientes (grasas y carbohidratos) variable en función de los gustos y el estilo de vida de cada uno. Uno de los factores fundamentales a la hora de seguir una dieta es la adherencia, por lo que es importante que la dieta se adapte a cada persona y no al revés.

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