¿Qué es ‘lo bello’ en 2019? Los hábitos y preocupaciones del consumidor están cambiando a un ritmo vertiginoso, y conocer dónde estamos nos ayuda a predecir cómo vamos a evolucionar. Analizamos las principales tendencias del sector con Eva Raya, cosmetóloga co-creadora de Alice in Beautyland

1. GENDERLESS

Primero fue incluir a los hombres elaborando cosmética específica para ellos. Luego, formular y comunicar productos como unisex. Ahora ya no se trata de promover que algo se dirija a ambos sexos, sino directamente no posicionarse desde el plano del marketing y crear y comunicar ‘sin género’.

“La tendencia genderless supone poner el foco en el producto, no en el sexo al que se dirige”, matiza Eva Raya. “Se trata de llevar a la cosmética la reivindicación de que somos personas, una lucha en la que los colectivos LGTBI tienen mucho que ver. Otro de los aceleradores naturales de este proceso ha sido la denuncia de la ‘tasa rosa’ –el hecho de que algunos de los productos dirigidos a mujeres suelen tener un precio superior- o que algunas firmas de moda se hayan unido a este cambio”.

 

2. PERSONAL E INTRANSFERIBLE

La personalización es el nuevo lujo. Ahora es el consumidor quien dicta las normas y quien demanda productos que encajen con sus hábitos personales y su sensibilidad mucho antes que con datos demográficos como el sexo, la edad o los tipos de piel / cabello / cuerpo.

“El mensaje es claro: la belleza es individual y admite la diversidad”, cuenta Eva Raya. “El consumidor tiene muy interiorizado que la belleza existe en todas las formas, colores y tamaños, por lo que las marcas se enfocan a proponer soluciones individuales que redundan en una mayor personalización del producto. Nuestra firma de cosmética natural Alice in Beautyland es un buen ejemplo de ello, puesto que nos hemos inspirado en el personaje de Alicia, la niña inquieta y curiosa que creó Lewis Carroll, como arquetipo de mujer que posee su propio universo. Creemos en un modelo de belleza sostenible y que no haga alentar expectativas poco realistas, ni mucho menos la idea de convertirse en otra persona, por lo que apostamos por crear productos que ayudan a expresar la belleza natural que las mujeres poseen”.

 

3. COSMÉTICA ÉTICA

“Se explica como contrapunto a los excesos del pasado. La gravedad del cambio climático es un hecho: tenemos un problema y es tiempo de generar estrategias que vayan a favor del medioambiente y su biodiversidad. Por ello, no es de extrañar que haya nacido una nueva preocupación: la de consumir cosmética con sellos verdes, cruelty free, apto para veganos, comercio justo, etc. En este escenario, son muchas las marcas que están empleando ingredientes naturales o ecológicos, locales y, por supuesto, que están investigando y aplicando nuevas técnicas de producción más sostenibles”.

 

4. BEAUTY TECH

“Hablamos de los cada vez más omnipresentes y variados gadgets beauty de uso domiciliario, pero también de las aplicaciones que ayudan al consumidor a comprar a través de sus dispositivos móviles, incluidas las redes sociales como Instagram, donde las empresas ya están transformando las interacciones en línea en oportunidades de compra. Además, ya existe tecnología capaz de rastrear el movimiento de los ojos y las expresiones faciales de los compradores en las tiendas, dirigiéndoles a los productos que les pueden interesar según sus preferencias”.