El envejecimiento cutáneo es un fenómeno inevitable que se manifiesta a través de modificaciones clínicas de la epidermis y de la dermis.

En África existen plantas centenarias que son utilizadas por las poblaciones locales con fines medicinales y cosméticos. Entre ellas el argán, el Anogeissus leiocarpus y la chufa.

Verdaderas fuerzas de la naturaleza, estas plantas se caracterizan por su longevidad y por aguantar las condiciones más duras de aridez… Reconocidas por su capacidad para luchar contra los signos visibles de la edad, particularmente la pérdida de firmeza y elasticidad.

– Chufa: refuerzo de la dermis papilar + refuerzo de las fibras de colágeno.

– Hojas de argán: antirradicales + antioxidante + anti MMP (enzimas que degradan algunos componentes extracelulares).

– Anogeissus leiocarpus: antirradicales + estimula la incorporación de la vitamina C en los fibroblastos + anti MMP (enzimas que degradan algunos componentes extracelulares).YDRAY-anti-age-131109

Bernard Cassière utiliza los extractos naturales de estas plantas para su línea de venta y su tratamiento antiedad: TIME INTERCEPTOR+.

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A partir de los 35 años, el Tratamiento Time Interceptor+ [Densité-rebond] es ideal para prevenir y tratar los signos del envejecimiento y personalizarlo en función de las necesidades de cada tipo de piel, gracias a 4 aditivos esenciales:

– Architect’-like: los lipopéptidos estimulan la síntesis de elastina y mejoran la arquitectura de esta fibra. Combate la flacidez y aumenta la resistencia a la gravedad.

– Renov’-like: las matriquinas (combinación de tri y tetra-péptidos) inducen una acción sinérgica para una disminución del números y de la profundidad de las arrugas.

– Repulp’-like: el ácido hialurónico de alto peso molecular mantiene el agua en la superficie de la piel y limita las pérdidas por evaporación.

– Nutri’-like: el aceite de Camelia devuelve flexibilidad y elasticidad gracias a su contenido en ácido graso mono-insaturado.

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