Basada en la filosofía Slow Training de los 80, esta tendencia del fitness resucita para combatir los entrenamientos de alta intensidad, agresivos y no funcionales, que no respetan la biomecánica corporal.


Cada vez son más las personas que deciden apartar de su vida los malos hábitos como fumar o el sedentarismo, para abrazar una filosofía más sana: practicar deporte al menos un par de veces a la semana, cuidar la alimentación y mantener una vida libre de estrés… pero no siempre es fácil encontrar la motivación suficiente como para continuar una rutina. Por eso, La Bobadilla, a Royal Hideaway Hotel añade el  Slow Fit a sus propuestas de actividades “Body and Mind” relacionadas con la coordinación, movilidad y flexibilidad en el trabajo para una mejora de la postura corporal y, de esta manera, ayudar a conseguir un equilibrio perfecto entre cuerpo y mente.

Esta nueva disciplina está revolucionando la manera de entrenar ya que busca el máximo esfuerzo sobre el propio cuerpo mediante la reproducción de posturas y técnicas ancestrales como el yoga, Qigong o las artes marciales con el que conseguir la máxima estabilidad física. Las sesiones se concluyen con una masterclass con la que tomar conciencia de nuestra propia respiración y corregirla. La lentitud y la calma, claves de esta filosofía, permiten un trabajo más profundo para descubrir y dominar el propio cuerpo.

Y como no podía ser de otra manera, el mejor destino para practicar esta nueva tendencia es el Slow Hotel de referencia en nuestro país. La Bobadilla, a Royal Hideaway Hotel  aplica este leitmotiv a la experiencia viajera en toda su dimensión, que surge para demostrar que sumarse a la filosofía slow, y alejarse del ritmo frenético de las ciudades, no implica renunciar a la práctica deportiva. Eso sí, entendida como experiencia placentera, de comunión con el entorno natural, en un establecimiento ecológico.