Falta de tiempo, desinformación, prejuicios… Son algunos de los argumentos principales que los hombres siguen exponiendo para no procurarse los cuidados adecuados. Sin embargo, también ellos quieren hacerlo, y ven como su piel y su rostro delata signos de envejecimiento con los que no se sienten a gusto. Con una piel algo más gruesa que la femenina, y una falta de tonicidad visible más tardía, su envejecimiento es sin embargo más acusado y vertiginoso a partir de los 40 años. Para ellos, el Instituto de Belleza y Medicina Estética Maribel Yébenes propone una solución ideal tras años comprobando los efectos de inyectar ácido hialurónico, vitaminas y toxina botulínica para tratar la piel desde el interior, y que ahora son posibles con la radiofrecuencia infiltrada directamente en las capas más profundas del tejido. Una opción para recuperar la firmeza perdida y prevenir su reaparición a medio y largo plazo en pocas sesiones, perfecta para el hombre.

La radiofrecuencia es una de las tecnologías más demandadas en estética, sus beneficios son muchos y notables, gracias a los cuales se ha convertido en la preferida por millones de hombres y mujeres en todo el mundo. Ahora, siempre un paso por delante, el Instituto de Belleza y Medicina Estética Maribel Yébenes, en su apuesta continua por ofrecer los tratamientos más innovadores del panorama internacional, propone el Protocolo RF Infiltrada, un gran avance en la aplicación de la radiofrecuencia, que ofrece resultados más profundos. Una respuesta para ofrecer a la piel y los tejidos más exigentes una regeneración notable nunca antes alcanzada hasta ahora con la radiofrecuencia convencional.

RF INFILTRADA

El tratamiento de Radiofrecuencia Infiltrada de Maribel Yébenes estimula la regeneración del tejido dérmico reafirmando y tersando la piel, a la vez que trabaja imperfecciones cutáneas como arrugas finas o profundas, poros dilatados, rojeces y cicatrices.

Durante el tratamiento se introduce en la piel una matriz de microagujas (49 en total dispuestas en 7×7 con polos en líneas alternadas) a una profundidad de entre 0,5mm y 2,0mm. El intervalo de tiempo entre la introducción y la remisión de las microagujas no supera en ningún caso los 400ms (menos de medio segundo), permitiendo una infiltración sin daños ni efectos secundarios en la piel.

Las microagujas tienen unas dimensiones muy reducidas (30G 0,2mm) y están teflonadas en las 3/4 partes de su longitud para focalizar la emisión energética y, consecuentemente, el efecto térmico en la punta de la aguja.

La novedad de este tratamiento radica en la infiltración de radiofrecuencia, que hasta ahora se podía trabajar únicamente en capas superficiales de la piel. Esta innnovadora tecnología permite mayor precisión en las áreas a tratar, haciendo que la radiofrecuencia se infiltre directamente en niveles profundos del tejido, consiguiendo así que sus resultados sean más notables.

De este modo se consigue:

• Reducir los poros, al aumentar la elasticidad intercutánea.

• Aumentar el colágeno y reducir surcos, líneas y arrugas.

• Reducir la profundidad de las cicatrices de acné y las estrías.

• Reafirmar la piel y activar la microcirculación.

• Eliminar arañas vasculares y reducir la cuperosis.

 

RF INFILTRADA – TRATAMIENTO

Se limpia el rostro y/o las zonas a tratar de manera suave pero efectiva y se tonifica. A continuación se realiza un preludio aromático de aceites esenciales, que invitan a la desconexión durante el tratamiento. Se aplica una crema anestésica durante 20 minutos, tiempo durante el cual el cliente recibe un agradable masaje. Con la mente y el cuerpo relajados, se procede a la aplicación de la Radiofrecuencia Infiltrada. Tras esta, se aplica un avanzado velo de colágeno para calmar y nutrir los tejidos. Para terminar, se aplican sueros y cremas adaptadas a las necesidades de cada piel, optimizando la penetración de sus principios activos y su eficacia gracias al tratamiento anterior.

Zonas de aplicación

Rostro, cuello, escote, cuerpo…

Sesiones

El número de sesiones serán prescritas dependiendo del estado de la piel y las necesidades particulares del/la paciente.