Pedro Catalá, cosmetólogo, doctor en farmacia y fundador de Twelve Beauty, nos descubre todo lo que hemos de saber sobre su caducidad.
– Bacterias y oxidación son los grandes problemas de los cosméticos, sobre todo por el contenido en agua de las fórmulas.
– ¿Cuáles son las fórmulas más seguras? Airless o en spray.
– La legislación de la CE es muy clara respecto a cómo se ha de indicar la caducidad de las fórmulas.
– El fabricante ha de establecer la es la duración del cosmético mediante diferentes pruebas hechas en diferentes condiciones.

“Un producto cosmético está formado por una compleja composición de sustancias que crean un ambiente biológicamente inestable, con lo cual, conservar el producto para que sea eficaz y seguro en el tiempo es una tarea complicada para los formuladores”.

BACTERIAS Y OXIDACIÓN. LOS GRANDES PROBLEMAS

Hay sustancias muy empleadas, como las aguas destiladas de flores, azucares y miel, que forman un atractivo “caldo de cultivo” para el crecimiento de bacterias. De hecho el agua es uno de los ingredientes más ligados a la conservación, de manera proporcional, cuanto más cantidad de ella hay en un cosmético, más susceptible es éste a la contaminación por microorganismos.

Pero los productos sin agua, como los elaborados a base de aceite, tampoco están a salvo. En este caso, son los inevitables fenómenos de oxidación los que acortan la vida del producto.

El tipo de formulación también contribuye a establecer la fecha de caducidad, productos con un elevado contenido de alcohol como los perfumes o con un pH elevado como las cremas depilatorias y los colorantes para el cabello alargan la vida del producto.

 

LOS MÁS SEGUROS

El uso inadecuado del producto cosmético (manipularlo con las manos sucias, dejarlo abierto…) no es lo mejor para la conservación de un cosmético. Las versiones monodosis, airless o en spray, sin necesidad de entrar contacto con el ambiente
externo son las más seguras. En el caso de utilizar una crema en tarro, coger el producto con ayuda de una espátula limpia.

 

LO QUE DICE LA LEY

La Unión Europea es muy clara en materia de legislación:

  • Si la duración mínima del producto cosmético es inferior a 30 meses, esto necesariamente debe mostrarse en la etiqueta. Esta es la fecha en la que el producto, correctamente almacenado, continúa cumpliendo
    su función inicial y permanece seguro. Este período debe indicarse con las palabras “Usar preferentemente antes de …” seguido de la indicación de mes y año. Si es necesario, las condiciones que deben respetarse para garantizarlo también se especifican en la etiqueta, como “conservar en un lugar seco o alejado de fuentes de humedad o calor”.

 

  • La indicación de la fecha de duración mínima no es obligatoria para los productos cosméticos que tienen una duración de más de 30 meses. En este caso, aparece en etiqueta el PAO (período después de la apertura). Esto
    indica el período en meses dentro del cual se puede utilizar el cosmético abierto con total seguridad. El PAO se indica en todos los países de la Unión Europea con el mismo símbolo: un frasco abierto, presente en el envase primario (en
    contacto directo con el cosmético) y, si es necesario, en el secundario (el embalaje exterior). La duración en meses del producto abierto, escrita en número, es seguida por la letra “M” en el frasco o en su lado.

ASÍ SE “DECIDE” LA FECHA DE CADUCIDAD

Establecer la duración o el PAO de un cosmético es una de las obligaciones de los productores. Para ello, el producto es sometido a una serie de estudios que permiten evaluar su estabilidad. Por ejemplo, las muestras del mismo cosmético se pueden almacenar a diferentes temperaturas (4C, 40C y shock térmico y cambiar cada semana la muestra del termostato a la nevera y viceversa) y condiciones durante unos meses para observar el comportamiento y verificar cambios químicos o físicos.

Normalmente se evalúan los cambios de color, olor, pH y viscosidad. Las muestras también se someten a centrifugado. De esta manera, sobretodo en el caso de las emulsiones, observamos la estabilidad de las fases.

 

¡CUIDADO CON LA COSMÉTICA TRENDY!

“No me fio mucho de las marcas que lanzan rápidamente un nuevo producto, sobre todo en los casos en los que se pone de moda determinado efecto o ingrediente. Por ejemplo, cuando salieron las mascarillas negras, muchas marcas en cuestión de tres meses tenían su propio lanzamiento en el mercado. Los test de estabilidad para identificar la longevidad de un cosmético pueden durar meses”.