Playa y piscina ya en la agenda y con el protector solar en la mano pero ¿sabes que hay gestos cotidianos que pueden provocar manchas aunque uses fotoprotector?. Carmen Navarro te lo cuenta para que a ti no te ocurra. 

 

  1. Ni se te ocurra arrancar el vello de raíz si vas a tomar el sol. Cuidado cuándo y cómo te depilas porque puedes irritar el folículo piloso, y de esta manera estarás animando a los melanocitos a generar melanina y pigmentar la piel. Si lo has hecho, no debes tomar el sol al menos durante 3 días sin un factor de protección 50. Y no olvides repetir la aplicación cada 2 horas.

  1. No te toques ese grano. Aunque en la mayoría de las ocasiones explotar una espinilla no tiene mayores consecuencias siempre existe una excepción. Y no querrás que sea la tuya. ¿El motivo por el que puede acabar convertido en una mancha?   Mientras intentamos eliminarlo estamos agrediendo a los queranocitos. De este modo estamos provocando una pequeña infección, incluso rompiendo capilares. El resultado puede ser una mancha, y a veces con el añadido de una cicatriz.

 

  1. Enemigos irreconciliables, el láser y el sol. Tanto si te depilas con láser como si lo utilizas como tratamiento de rejuvenecimiento no debes tomar el sol. El láser es un provocador de la melanina por lo que debes extremar la precaución antes y después de cada sesión.
  2. Cuidado con perfumarte antes de tomar el sol. Puedes provocar una reacción fototóxica y, como consecuencia,un exceso de melanina y pigmentación. Incluso sin tomar el sol de manera directa. Al exponer tu piel a la luz ultravioleta  después de perfumarla se produce una reacción similar a una quemadura. 
  3. Vitamina A y retinol aliados de invierno. Son magníficos exfoliantes y nos ayudan a cerrar poros y minimizar arrugas pero ojo con utilizarlos en verano. El efecto peeling que realizan genera una nueva piel más sensible, con menos defensas y más expuesta a que los melanocitos actúen. La consecuencia puede ser manchas, incluso cuperosis.

 

  1. Medicamentos y anticonceptivos, con cuidado. Se trata de agentes fototóxicos poco irritantes que producen hiperpigmentación. A veces pueden llegar a producirse quemaduras solares. Sucede porque, en la mayoría de las ocasiones, contienen ingredientes fotoactivos.

 

  1. Alimentos traicioneros. Así podemos definir al perejil, ajo o lima. Procura lavarte a conciencia después de tocarlos porque contienen una sustancia inofensiva para la piel salvo cuando entra en contacto con los rayos ultravioleta. El psoraleno se convierte en estos casos en nuestro enemigo.

 

  1. ¡Ojo con las toallitas húmedas! Mira la etiqueta y asegúrate de que no contienen aceite de bergamota. Recuerda que es sensible a la luz del sol.  Especialmente si aparece junto a otros aceites esenciales fotosensibles. En este caso úsalos solo de noche o déjalos para el invierno. Lo mismo pasa con otros derivados de los cítricos y con la rosa mosqueta.

 

  1. En la playa mejor sin desodorante. Muchos contienen ingredientes fotosensibles. Y aunque lo aplicamos en una zona de difícil exposición solar siempre puede afectar a un área en la que acabe dando el sol.

 

  1. Jamás apliques pasta de dientes para secar un grano. Puedes estar incrementando la producción de melanina y pueden salir manchas oscuras en la piel, además de irritar y secar la zona.  Algunas contienen menta y pueden provocar decoloración en la zona.

Y si, a pesar de todo, algo ha fallado y vuelves del verano con manchas, siempre hay tratamientos que te ayudarán a acabar con ellas. Será entonces el momento de aplicar tratamientos como Cosmelán. Se trata de una mascarilla peeling que solo debemos aplicar una vez y dejar actuar entre 8 y 12 horas. Es una combinación de activos que elimina las manchas de origen melanocítico. Luego en casa se debe continuar con cremas y serúms despigmentantes durante al menos 6 meses.