La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y por lo tanto sufre los efectos directos de la ola de calor. Con las altas temperaturas que nos esperan estos días perdemos más agua de la que ingerimos y nuestro balance hídrico es negativo. Algo que suele afectar al contenido  de sales minerales o de electrolitos del cuerpo, especialmente al sodio y potasio.

Se reduce la humedad natural de la piel de las membranas mucosas como los ojos, la nariz o los labios y el cuerpo deja de transpirar por lo que se puede producir el llamado «golpe de calor» al tratar el cuerpo de conservar el agua que tiene alrededor de los órganos vitales. Aunque el cuerpo está preparado para compensar las pérdidas del torrente sanguíneo, trasladando agua de las células a los vasos sanguíneos, se trata de una solución a corto plazo. Si el agua perdida no se repone, el cuerpo puede sufrir serias consecuencias.

Vimos hace poco los efectos de la deshidratación en la canciller alemana Ángela Merkel y además de los consejos que todos conocemos de mantenernos a la sombra, protegidos del sol y bebiendo agua, existen maneras de protegernos y evitar consecuencias negativas.

Efectos negativos de la ola de calor en tu piel

– Al aumentar el flujo sanguíneo a la piel aumenta el intercambio de calor y ese exceso de calor corporal llega a la superficie del cuerpo, es decir, a la piel.

– Al aumentar la temperatura pueden surgir además brotes de eczema y psoriasis.

– Aunque en general el cuerpo se libra del calor sobrante sin dificultad a veces con un golpe de calor se produce estrés térmico que desencadenan en  problemas de salud.

– El aumento de las temperaturas favorece las infecciones fúngicas como la pitiriasis versicolor, esas pequeñas manchas redondeadas en la espalda y el pecho, de color blanco y rosado.

– Edema o hinchazón en las piernas y las manos que suele producirse cuando pasamos demasiado tiempo de pie o sentados y expuesto a altas temperaturas.

 

¿Cómo podemos evitarlo?

Utiliza mascarillas de gel frío para conseguir refrescar y equilibrar la temperatura, además estarás reduciendo el nivel de estrés que una ola de calor provoca en tu piel.

Y con tratamientos refrescantes para tu cuerpo, como las envolturas que activan nuestra circulación y gracias a los principios activos empleados reducen la temperatura corporal provocando además una sensación de frescor duradera. Mejor si contienen principios activos detox: algas, aceite esencial de naranja,  citronela, cola de caballo, hiedra y lavanda.

En cabina prueba los efectos de la envoltura de Algas Kelp. Se aplican sobre los depósitos grasos favoreciendo la movilización de sales minerales y oligoelementos, capaces de estimular el metabolismo basal y aumentar el drenaje, estimulando el sistema inmunitario con actividad anti–bacteriana. Previo a la envoltura se aplica un paté de wasabi y jengibre para activar la microcirculación. Conseguimos acabar con hinchazón y retención de líquidos, movilizar grasa, estimular el metabolismo celular, eliminar toxinas y la mineralización de la piel. Se recomienda 1 sesión semanal de 70 minutos. En Centros Carmen Navarro.

 

¿Cuáles son los alimentos que más nos ayudan a tener una piel hidratada, especialmente en estos meses de verano? 

 

Lo primero que debemos saber es que hay alimentos especialmente adecuados para mantener la hidratación de nuestra piel en niveles óptimos y evitar de esta manera sequedad, irritaciones, envejecimiento prematuro y flacidez. Tenemos que añadir a nuestra despensa aquellos alimentos que favorecen la producción de colágeno y elastina. El consumo de líquidos y alimentos ricos en agua es determinante para evitar problemas como la sequedad, flacidez y envejecimiento prematuro.

Puedes además preparar ricos y refrescantes zumos que además de hidratarte por dentro y por fuera también te refrescan. Incluye en ellos (o en ensaladas si lo prefieres):

Sandía: al ser básicamente agua es uno de los frutos que debemos tener siempre a mano en verano. Hidrata y refresca a partes iguales y aporta potasio y Vitamina C. Una receta divertida con sandía es realizar una rica gelatina. Solo tienes que triturar una parte, añadirle unas rodajas troceadas, una hoja de gelatina y un poco de menta fresca. Ponlo en envases pequeños en la nevera y tendrás un rico y refrescante tentempié con la dosis de colágeno que tu piel necesita.

Papaya: Aunque es quizás más conocida nutricionalmente hablando por sus virtudes para ayudarnos en el proceso digestivo gracias a la papaína. Pero además de estar riquísima sus nutrientes y el agua que contienen favorecen el estado saludable e hidratado de nuestra piel.

 

Pepino: Su composición es básicamente agua (el 96%) pero además su potasio y su Vitamina C evitan el deterioro y envejecimiento de nuestros tejidos.

Tomate: es uno de los básicos con los que aseguramos la hidratación pero además nos aporta minerales y vitaminas, Vitamina C, Vitamina A y K, Hierro, potasio…  y es un antioxidante natural, sobre todo por el licopeno que contiene. Se absorbe mejor si lo cocinamos pero de cara al verano nos apetece más consumirlo fresco.

Jugo de coco: es tan rico como hidratante y poca gente sabe que sus minerales y vitaminas dejan la piel suave e hidratada.