Impulsora de ChiSpa, belleza y bienestar integral

De Hungría, donde descubrió las bondades de baños y masajes con 13 años, viajó a EEUU con una beca de tenis. Allí, ejerciendo su labor como deportista, siguió disfrutando del bienestar y cuidados en salones de belleza que, además, le permitían pasar ratos agradables de buena conversación e infusiones. Cuando llegó a Madrid no encontró algo así y su espíritu inquieto y emprendedor la llevó a crear el primer spa urbano en la capital, un espacio donde cuidarse, relajarse y disfrutar sin prisas. Se adentró en el mundo de la belleza, ya no solo como usuaria, también como empresaria. 17 años después sabe que acertó y dedica todo su cariño y entusiasmo a sus clientes.

Por Mayte Martínez.


Expertos en Estética: Llegó a Madrid buscando un sitio acogedor, al estilo londinense o neoyorkino, donde uno pudiera pasar rato con una amiga después de un masaje o un tratamiento facial y, al no encontrarlo, decidió crearlo. ¿Así de sencillo?

Ildi Guba: Soy una persona muy emprendedora, nada más terminar la universidad, abrí un café en Miami Beach que luego vendí. Y cuando llegué a Madrid, unos años más tarde, quería montar algo nuevamente; al ver que había una laguna en el mercado de la belleza, me lancé.

EE: ¿Cuándo fue su primer contacto con la estética?

IG: Realmente fue muy pronto, en Hungría, donde ir a baños y darte un masaje es bastante común. Se trata más de bienestar, pero en mi opinión las dos cosas (bienestar y belleza) van de la mano. Como era deportista, empecé a acudir a los baños con 13-14 años. Y me daba un masajito, aunque fuera de 15 minutos si no tenía tiempo para más. Allí no era un artículo de lujo, se podía comprar bonos para las dos cosas. Y uno se sentía mucho mejor, más sana y vital después de una sesión. Con el tiempo vinieron los tratamientos faciales mensuales, los masajes terapéuticos, peelings corporales… Siempre he creído que hay que buscar tiempo para cuidarse, ya que la belleza se refleja desde dentro hacia fuera cuando uno se siente a gusto en su piel.

EE: ¿Siempre supo que este era su destino?

IG: La verdad es que en principio no me preparé en concreto para esta profesión, sino para hacer cosas. Me atrajo mucho el sector de la estética, la belleza y el bienestar. Creo que todos debemos cuidarnos, pero no solo por el aspecto físico, sino por sentirse bien.

EE: Y así surgió Chi Spa.

IG: Creo que fue el primer spa urbano en Madrid. Quería crear un sitio donde sentirse bien, un lugar en el que pudieras hacerte todo tipo de tratamientos, disfrutar horas bajo el mismo techo, y no tener que irse apurado de la cabina porque alguien viene detrás. Y eso es Chi Spa. Incluso, si hace falta, encargamos comida para los que deciden pasar un rato largo con nosotros.

EE: Toda una filosofía de placer.

IG: Sí, un spa urbano de lujo que encarna un concepto de belleza y bienestar integral, en pleno centro de Madrid. Un remanso
de calma dedicado al cuidado y la estética, con tratamientos elaborados y pensados al milímetro. Creemos en el poder curativo del toque humano combinado con la última tecnología para conseguir estar mejor física y psíquicamente.

EE: Un “spa urbano de lujo”. ¿Es la estética un artículo de lujo?

IG: Muchos todavía lo consideran como tal, pero no debe de serlo. Es una inversión en uno mismo y no necesariamente por la estética en sí, sino porque nos queremos, por sentirnos mejor, estar más a gusto en nuestra propia piel.

EE: ¿Qué ofrece ChiSpa a sus clientes?

IG: Al principio era el primer centro holístico en Madrid, ofreciendo terapias manuales con distintas técnicas del mundo. Luego sumamos a nuestra oferta aparatología y tecnología de ultima generación. Y después también peluquería. Todo bajo el mismo techo.

EE.: ¿Es eso lo que lo diferencia del resto?

IG: Eso, y la atención al cliente. La estancia completa en nuestro centro es importante, desde ponerse el albornoz hasta tomar una infusión después de cualquier servicio. Estética, bienestar y peluquería, el plan de cuidado integral para sentirse y verse mejor, y además calmar el alma y sanar el cuerpo. En un ambiente de paz y armonía.

EE: ¿Quién es Ildi Guba?

IG: Una persona inquieta, que le gusta lo nuevo, e intenta ser perfeccionista. He viajado y viajo mucho, soy multinacional por circunstancia personal y porque me gusta aprender de otras culturas. Me considero emprendedora, porque adoro crear y también crecer personal y profesionalmente, aprendiendo de otros. Soy una persona que se interesa y preocupa por los demás, por los miembros de la familia Chi. No tengo horarios, estoy ‘on’ en todo momento.

EE: ¿Qué es la estética para Ildi Guba?

IG: Sentirse bien por dentro, para estar y verse mejor por fuera.

EE: ¿Es Ildi solo una empresaria o ‘pone las manos en la masa’?

IG: De formación no soy esteticista (aunque me lo planteé en su día) así que en cabina no pongo las manos en la masa, pero ayudo con todo lo demás en el centro, desde pedidos, hasta crear nuevos servicios, buscar nuevas marcas, estar muy pendiente de la decoración, básico para crear un buen ambiente, preparar las cabinas, etc. Lo que haga falta para que esté todo a nuestro gusto y al de lo que nos visitan.

EE: ¿Cuáles son las últimas incorporaciones de tratamiento a su centro?

IG: Elemental Herbology, una marca natural con que ofrecemos sobre todo faciales. Además, hemos incorporado Cochine Saigon, una marca de lujo de velas y de infusores para ambientar el centro y la casa de los clientes.

EE: ¿Cómo es el equipo humano que forma Chi Spa?

IG: Cuento con 12 personas, todas formadas en estética y diferentes cursos relacionados como punto de partida. Luego aquí se forman con las diferentes marcas y técnicas intrínsecas a Chi Spa. Sobre todo lo importante es que todos son buenos profesionales y buenos seres humanos, con muchas ganas de formar parte de un equipo y tirar del carro. Y con buenas manos, eso, en una profesión como esta, es básico.

EE: ¿Rostro o cuerpo?

IG: Los dos. La cara porque es nuestro espejo. Y cuerpo, para sentirnos bien.

EE: ¿Cuál es el tratamiento estrella de Chi Spa?

IG: La limpieza Chi. Lo hacemos con marcas basadas en la naturaleza. Es un facial muy completo y la gente que se lo hace suele repetir cada 4-6 semanas. En cuanto a tratamiento corporal, Indiba es la estrella. Y el masaje Chilax (un masaje completo, que incluye un trabajo de acupresión de los pies y un masaje calmante de cabeza. Equilibra el chi e induce al relax.

EE: ¿Es necesario reinventarse o en estética ya está todo dicho e inventado?

IG: No sé si necesariamente reinventarse, pero sí ofrecer novedades. Hay que mantener el pulso del mercado, porque los clientes te lo exigen. Tener variedad es importante. La gente quiere lo último, que a veces no es mejor que lo que tenemos ya, pero es diferente. Que todo está dicho o inventado, seguro que no. Hay que buscar e inventar novedades.

EE: ¿Cómo ha cambiado la estética desde su primer contacto con ella hasta hoy?

IG: Cuando empecé, aquí en España no teníamos acceso a muchas marcas. Nosotros introdujimos unas cuantas, como por ejemplo Dr. Sebagh, Bumble and bumble, Christophe Robin, Sundari, Erbaviva, Anthony Logistics for Men, etc. Ahora está casi todo disponible, pero siempre buscamos cosas nuevas para poder ofrecer un servicio diferenciado a nuestros clientes. La cosmética también ha cambiado mucho, sobre todo en cuanto a ser mas ‘verde’. Antes apenas había productos de categoría orgánica.

EE: ¿Qué entendemos hoy por estética?

IG: Se pueden entender muchas cosas, está en continuo cambio. Ya tenemos modelos curvy más que aceptadas, y en mi opinión eso es bueno, porque hay que aceptarse y no luchar por ser algo que uno no puede conseguir. Tanto de aspecto, como de cuerpo.

EE: ¿Eso quiere decir que también han cambiado l@s client@s?

IG: Sí. Ahora son mucho más sabios que antes. Tienen acceso a toda la información. Esto facilita nuestro trabajo. También
son mas conscientes de la importancia de la constancia, que no hay milagros.

EE: ¿Qué es lo que más piden?

IG: Depende de la época. En verano más cuerpo, depilación y pedicuras. En invierno más masajes, sobre todo con piedras. Y faciales a lo largo de todo el año.

EE: ¿Cómo es su relación con la medicina estética y la cirugía?

IG: A mí, personalmente, no es algo que me atraiga, porque prefiero envejecer con dignidad. Pero veo su atractivo y también
los resultados que se pueden conseguir. Soy un poco miedosa con estas cosas, voy a reservarme para cuando sea absolutamente necesario.

EE: ¿Qué destacaría de su trayectoria?

IG: Llevamos casi 17 años en el sector, atravesando muchas turbulencias, y hemos llegado a ser una referencia en el mercado.

EE: ¿Hasta dónde le gustaría llegar?

IG: Buena pregunta… Más no siempre es mejor. Estoy muy a gusto con un centro y tengo varios proyectos en torno a él. Quiero seguir marcando diferencias dentro del sector, y ser un referente en estética. Traer más novedades a nivel de productos y servicios y quizás crear una marca propia con una filosofía única.