Subir el pecho, marcar cintura y perder volumen son los tratamientos más demandados en este periodo. ¿Hay nuevos protocolos para trabajarlos? Aquí te contamos los que más satisfacciones te van a dar a ti y también a tus clientas.

Por Suchil Villalobos.

Cuando los días se alargan y el sol empieza a molestar en los ojos, las mujeres, y cada vez más hombres, deciden empezar la temporada de cuidados intensivos. Con protocolos personalizados y la pauta adecuada, cumplir sus deseos no es complicado. ¿Y qué es lo que buscan principalmente? Un pecho más firme y modelado, un vientre plano, unas nalgas bien dibujadas sin hoyitos antiestéticos y perder algo de peso y volumen. Atrás quedaron las famosas medidas 90-60-90, ya nadie busca la
perfección barbie, pero sí la armonía en el conjunto formado por el contorno de pecho, cintura y contorno de caderas; zonas tendentes a desvirtuarse por cúmulo de grasas, celulitis y pérdida de firmeza.

Reafirmar pecho o la lucha contra la fuerza de la gravedad

El pecho es una de las zonas más delicadas del cuerpo femenino y más afectadas por el paso del tiempo y las continuas variaciones de tamaño (por la menstruación, embarazo, lactancia, fluctuaciones de peso, etc.). Al carecer de músculos y sostenerse solo por la piel, es muy sensible al descolgamiento y pérdida de tonicidad y firmeza. Los ingredientes más potentes con los que podemos trabajar para mejorar su sujeción natural cuando hay pérdida de elasticidad son: alginatos, coenzima Q10, protege el colágeno que sustenta la piel, ácido hialuronico, hidrata las capas más profundas, silicio orgánico y péptidos con efecto reafirmante, DMAE, antioxidante natural que aumenta la firmeza; Vitamina C y colagenasa, estimula la síntesis de colágeno a medio y largo plazo.

Para mejorar la tonificación de toda la zona a la vez que se estimula la circulación, los productos se deben extender con suaves maniobras en sentido ascendente, con el fin de potenciar la acción reafirmante. También podemos hacerlo como mascarilla. Coloca al cliente con las manos detrás de la cabeza y aplica en forma de aspa en los senos y escote. Cuando el problema es falta de tono muscular lo mejor es aparatología.

Tecnología de microcorrientes. Estimula y activa grupos musculares específicos además de mejorar la tonificación y firmeza del tejido y potenciar la eficacia de los activos aplicados. Es la clave que rejuvenece, mejora, eleva y tonifica el pecho. La bioestimulación se consigue enviando impulsos eléctricos mediante dos placas situadas en los extremos de cada músculo, que favorecen su tensado y destensado continuado durante el tiempo de la sesión.

Estimulación celular bioquántica. Tecnología que fuerza al tejido a modificarse por sí mismo y recuperar su estado inicial de elasticidad, firmeza y oxigenación.

Indiba. Es el clásico que nunca falla. Se trata de una radiofrecuencia de calor controlado que se aplica en una zona del cuerpo, en este caso en el pecho, para reafirmarlo y conseguir un efecto óptico de mayor volumen en 5 sesiones. Aprovecha el potencial eléctrico de las células para que éstas funcionen correctamente, estimulando así la producción de colágeno y elastina. Reafirma, oxigena e hidrata. Se usa un electrodo y mediante movimientos circulares y de drenaje, se trata cada pecho durante unos minutos. Se repite el procedimiento con otro electrodo que trabaja a mayor profundidad. No olvides el área del escote y completa la sesión con un masaje manual con efecto reafirmante. Resultado: tensa las fibras elásticas y la musculatura recupera su actividad óptima, mejorando el tono del tejido y levantando el pecho.

Ultrasonidos focalizados. Se realiza con seguimiento ecográfico. Los resultados se aprecian poco a poco. Se recupera la calidad y tensión del tejido, produciéndose células nuevas que promueven colágeno y elastina con el consiguiente efecto lifting natural que redefine el pecho.

Radiofrecuencia fractal. Un tratamiento reafirmante avanzado, efectivo, seguro y de alta especificidad para la activación
natural de la colagenogénesis mediante tecnología electromagnética. Estimula el proceso natural de renovación de colágeno, elastina y reticulina, evitando y tratando la flacidez y mejorando la tonicidad, tensión y textura de la piel, redensificando la dermis. Su cabezal en forma de malla hace que no quede ningún área de tejido sin tratar.

Solución quirúrgica. Donde los tratamientos no llegan, la cirugía de elevación de senos o mastopexia elimina el exceso
de piel, sube areola y pezón a su posición anatómica y modela la mama para devolverle la forma perdida. La intervención se hace alrededor de la areola. En casos de gran exceso de piel puede intervenirse además por el surco mamario. La cicatriz quedará alrededor de la areola y vertical; en ocasiones puede ser necesaria ampliarla con una cicatriz en el surco mamario. Si las mamas están muy vacías, habría que colocar una prótesis.

 

Caderas bien dibujadas

El problema de las cartucheras, en más del 90% de mujeres, es la celulitis, muchas veces asociado a exceso de grasa y retención de líquidos. Nuestro objetivo es reducir los cúmulos grasos, mejorar la circulación sanguínea y linfática para favorecer el denaje y alisar la piel. Así, el contorno quedará con las curvas justas y definidas.

Microneedling y vendas mesodérmicas. Consigue una remodelación real de la silueta y una disminución de la ‘piel de naranja’. Empieza con la aplicación de un dispositivo que abre microcanales para que los activos empleados lleguen a su destino de acción. Después, con una terapia térmica acelerada, mediante un sistema de vendaje especial que aporta al tejido principios activos lipolíticos y fibrolíticos, consigue acelerar el metabolismo, aumentando la combustión de grasas, eliminando así la celulitis y la retención hídrica para remodelar los contornos. Primero se realiza un masaje de movilización a través de un
cepillado corporal iónico que estimula el sistema sanguíneo y el aporte de oxígeno, estimulando la piel y rompiendo los depósitos tóxicos de los tejidos.

Endermologie. Activa las células grasas y utiliza la estimulación mecánica para producir una lipólisis natural y reafirmar la piel. Reduce la celulitis y eleva las nalgas. Desencadena el drenaje natural de las grasas resistentes y localizadas, como las que se encuentran en la zona gluteo- femoral (cartucheras). Al mismo tiempo, el movimiento de la piel reesculpe las curvas de las nalgas. Tras preparar la piel con un micropeeling se trabaja la zona con un cabezal específico que incorpora un rodillo y una válvula motorizados, que realizan un masaje mecánico y una aspiración secuencial sincronizada que permite movilizar las células grasas y liberar los septos fibrosos que tiran hacia abajo de la piel y causan los pequeños hoyuelos característicos de la celulitis. Al mismo tiempo, activa el sistema circulatorio y estimula a los fibroblastos con el fin de producir de nuevo ácido hialurónico, colágeno y elastina. El tratamiento finaliza con la aplicación de un complejo anticelulítico, capaz de liberar la grasa y suavizar la celulitis de tipo adiposo, típica de los cuerpos genoides.

Envoltura. Es un tratamiento 100% manual. Trabaja con extractos de plantas y algas, aceites esenciales, una alta concentración en cafeína y termoagentes calientes y fríos con los que se masajea enérgicamente todo el cuerpo con movimientos drenantes para favorecer el retorno linfático y potenciar la activación de las zonas donde se acumula la celulitis. Un film osmótico maximiza el trabajo de la fórmula para remodelar la silueta. Tras la sesión, se consigue una reducción notable de contorno, piel más lisa y una figura remodelada. Los activos continúan actuando horas después de su aplicación.

Ondas de choque y radiofrecuencia. Varias intensidades controladas neumáticamente eliminan la fibrosis del tejido graso y generan un efecto tensor. La radiofrecuencia monopolar consigue, además, una piel suave y aterciopelada.

Luz infrarroja. Ayuda a liberar toxinas a través de luz infrarroja. Mejora la calidad de la piel y su nivel de hidratación posee una potente acción drenante, ayuda a reducir el sobrepeso y la celulitis, mejorando la circulación sanguínea.

Tratamiento médico. La lipoescultura es la técnica quirúrgica más efectiva para eliminar la grasa localizada y remodelar el
cuerpo, con resultados definitivos, en una sola sesión.

 

Vientre plano

En torno a él es donde más fácilmente se depositan esos dos o tres kilos ganados durante el invierno. Se trata de grasa abdominal resistente a la dieta y el ejercicio. Los envoltorios con barros y algas actúan directamente en la zona, aumentando su temperatura, lo que provoca una vasodilatación que ayuda a la mejor penetración y eficacia de activos ‘quemagrasa’, como la cafeína, l-carnitina, la fosfatidilcolina, un derivado de la lecitina de soja que también se usa en mesoterapia. Si primero hacemos una exfoliación y lo combinamos con un masaje estimulante para eliminar los líquidos acumulados, el resultado está garantizado. En vez de barros también podemos emplear envolturas a través de vendas con principios activos hiperformulados junto con maniobras de presoterapia. Un tratamiento estético muy eficaz, aunque no el único.

Tecnología de inducción electromagnética focalizada de alta intensidad (HIFEM). Procedimiento indoloro no invasivo que permite desarrollar músculo y quemar grasa de manera simultánea. Produce una contracción potente del músculo (en abdomen o glúteos). En cada sesión se producen aproximadamente 20.000 contracciones musculares, consiguiendo una remodelación profunda, dando volumen y densidad del músculo. Las fuertes contracciones provocan una liberación de epinefrina (hormona y neurotransmisor), que activa un efecto cascada que desencadena la lipólisis en las células de grasa, provocando su muerte y eliminación de forma natural. Cuatro sesiones de 30 minutos, cada 2-3 días. No exige tiempo de recuperación ni preparación previa ni posterior. Los resultados se aprecian desde el primer tratamiento y aumentan de dos a cuatro semanas de la última sesión, continuando durante varias semanas tras el tratamiento.

Radiofrecuencia y Activación Muscular Dinámica. Actúa en las cuatro capas de tejido: epidermis, dermis, hipodermis
y músculo. Gracias a la combinación de estas dos tecnologías no invasivas se logra eliminar grasa con un efecto reductor y
lifting. Antes de iniciar el tratamiento se activan los puntos energéticos mediante un masaje de digitopuntura con aceites esenciales. A continuación se comienza a trabajar primero la radiofrecuencia, que calienta la capa de tejido adiposo subcutáneo
forzando la liberación de grasa líquida. Este efecto térmico acelera el metabolismo lipídico natural. La tecnología de Activación Muscular Dinámica genera una contracción del músculo que empuja ‘hacia arriba’ las células adiposas. Y desde el exterior, la presión del aplicador empuja a esas células adiposas ‘hacia abajo’. Como resultado de este efecto de compresión se consigue ese drenaje linfático. La radiofrecuencia además provoca la concentración de las fibras de colágeno produciendo de manera inmediata un efecto tensor.

El tratamiento finaliza aplicando presoterapia para potenciar el drenaje linfático y así mejorar el sistema circulatorio y eliminación de toxinas. Aunque los resultados son visibles desde la primera sesión, se recomiendan seis para conseguir resultados duraderos: abdomen más firme, reducción de la circunferencia corporal y acción drenante.

HIFU (ultrasonidos de alta frecuencia), vacumterapia, radiofrecuencia bipolar y lipocavitación. En una misma máquina y en una misma sesión, reduce, reafirma y mejora abdomen y flancos. La vacumterapia elimina por succión el exceso de líquidos y toxinas, drena. La radiofrecuencia bipolar reafirma la piel para evitar la flacidez que se podría producir al reducir volumen. La lipocavitación aumenta la permeabilidad de las células mejorando la trasferencia de líquidos y nutrientes a los tejidos. Elimina volumen de forma efectiva. La tecnología HIFU se concentra en un punto rompiendo las células grasas. Radiofrecuencia y ultrasonidos. Reafirma, reduce y alisa. Usa calor controlado en el tejido a través de la excitación molecular uniforme, en combinación con los efectos beneficiosos de las ondas mecánicas.

Vacumterapia rotatoria asociada a radiofrecuencia tetrapolar. Moviliza las grasas corporales y oxigena el tejido. Reduce volumen y flacidez, retención de líquidos y toxinas.

Ultrasonidos focalizados efecto Cool-it. Con este sistema lo que se consigue es pasar la grasa de sólido a líquido para
así eliminarla por vía natural. El frío efectúa una cavitación intensa sin dolor ni molestia

Tratamientos médicos. La radiofrecuencia selectiva trabaja llevando energía de alta frecuencia a la capa grasa, causando
la destrucción del adipocito. Calienta el tejido adiposo hasta unos 45 – 46ºC, manteniendo la piel a 40º. Se focaliza de forma muy directa en las capas más profundas. No requiere tiempo de recuperación ni anestesia. Se recomienda de 3 a 4 sesiones, separadas por dos semanas entre sí.

Mesoterapia. Para combatir los problemas de tono y grasa superficial usa una fórmula con ácido hialurónico como excipiente
que se inyecta en el tejido subdérmico con cúmulos grasos. Incluye activos lipolíticos como alcachofa, conocida por su acción adelgazante, meliloto, que actúa sobre la circulación de retorno y drenaje linfático, L-carnitina, un aminoácido que ayuda a metabolizar la grasa y eliminarla, DMAE.

Criolipólisis. Elimina los depósitos de grasa localizada mediante frío controlado. Se realiza a través de una avanzada máquina
que congela y destruye los adipocitos, respetando la piel. Sin postoperatorio, con resultados inmediatos y duraderos.

Solución láser. Destruye los adipocitos actuando en la zona donde aparece la grasa localizada (vientre, flancos). 3 sesiones de 25 minutos, con intervalo de 4-6 semanas para permitir que el organismo elimine naturalmente la grasa destruida. Indoloro.