Tras 45 días de confinamiento, comienza la desescalada por fases a partir del 4 de mayo. ¿Cómo nos prepararemos para ese momento? Calzarnos, vestirnos con ropa de calle, ¿volvernos a maquillar? A partir de este momento entra en juego un nuevo complemento que hasta ahora era ajeno en nuestro día a día: la mascarilla. Pasará a formar parte de nuestras rutinas. Por eso, es importante tenerla en cuenta a la hora de maquillarnos.

«Seguiremos utilizando algunos productos de maquillaje porque es una herramienta de comunicación social y casi terapéutica que hace que nos sintamos mejor con nosotros mismos. El uso de mascarillas en nuestras primeras salidas a la calle, y seguramente en los próximos meses, va a hacer variar nuestras rutinas y productos make up», explica la maquilladora Cristina Lobato.

¿Cómo maquillarnos con mascarilla?

1. Bases de maquillaje:

El primer producto que vamos a suprimir en nuestro uso diario. La piel bajo la mascarilla produce transpiración, generando una serie de ácidos grasos y proteínas que se mezclan con la base y fermentan por la acción de las bacterias. Esto no favorece en absoluto a la higiene de la piel, por lo tanto podría producir algún tipo de afección en la piel, incluso una infección acnéica.

2. Imprescindible seguir una buena rutina de cuidado facial:

– Limpiar la piel.

– Tonificar para mantener equilibrado el pH de nuestra piel.

– Aplicar una loción, un paso que hemos aprendido de las efectivas rutinas beauty coreanas. Se trata de un cosmético con muchos activos y libre de grasa que acondiciona e hidrata de forma más ligera que una crema hidratante.

– Hidratar con cremas que tengan principios activos antioxidantes que ayuden a combatir los radicales libres y que además retengan la humedad en la piel. En este momento, la maquilladora profesional recomienda cremas que no contengan aceites grasos, las más nutritivas las dejaremos para el uso nocturno.

3. Corrector de ojeras:

Como no vamos a utilizar base de maquillaje, la mejor opción es optar por iluminadores naturales y de poca cobertura como el Touche Éclat de Yves Saint Laurent. Iluminamos la zona de la ojera y aportamos cobertura de forma muy natural.

4. La mirada, el espejo del alma:

Y afortunadamente, la mascarilla no esconde esta aparte tan importante de nuestro rostro. Los ojos van a ser los protagonistas en los maquillajes de nuestro día a día.

Antes de aplicar las sombras de ojos, Cristina Lobato recomienda utilizar un primer para potenciar el tono de la sombra y para equilibrar la grasa del párpado, así el color durará intacto durante más horas. «En tiempos de Covid-19 es preferible utilizar sombras en polvo que sombras en crema, todo lo que lleve grasa sería recomendable evitarlo», aclara la maquilladora.

5. Tinte de labios y mejillas:

Si en algún momento vas a quitarte la mascarilla y quieres seguir manteniendo ese efecto buena cara, la maquilladora recomienda los tintes de labios y mejillas. Es un producto no graso que se aplica por capas, se seca sobre la piel y no transfiere, es libre de ceras y aceites. «Este tipo de tintes son el único producto que recomiendo para labios, olvídate de barras labiales, gloss o vaselinas», apunta Cristina.

¿Qué sombras favorecen según el tipo o color de mascarilla?

– Mascarilla higiénica azul:

Sombras de ojos marrón suave. Se puede aplicar un tono más claro en la zona del párpado móvil y uno más oscuro mate en la zona de la cuenca para dar dimensión.

Truco: Dar un toque de color a la mirada con máscara de pestañas en azul eléctrico. Aporta luminosidad al rostro, es un color complementario al de la mascarilla, por lo que no queda exagerado porque no hay contraste.

– Mascarilla quirúrgica verde:

Sombras de ojos rosa suave con brillo sutil. Maquillar sólo párpado móvil con un brillito metalizado o dar profundidad maquillando la cuenca con un tono más intenso en rosa coral mate.

– Mascarilla blanca:

Sombras de ojos en cualquier color. Ahumados en tonos bronce o marrones oscuros metalizados. De todas las mascarillas es la que nos permite un maquillaje más potente.

– Mascarilla de tela estampada con colores:

En este caso, tendremos más en cuenta nuestro estilo, el color del cabello o la piel.

En todos los casos aplicaremos una sombra color piel, muy neutra, debajo del arco de la ceja.

El delineador de ojos, dependiendo de nuestro estilo. Lo importante es que sea waterproof para evitar que se nos escurra por las altas temperaturas o la transpiración que produce la mascarilla. De esta manera evitaremos, además, tocarnos la cara, gesto muy poco recomendable en estos momentos. «Si no estás acostumbrada a maquillar la línea de agua de los ojos, ahora no es un buen momento para experimentar porque al notar algo extraño en el ojo vas a tender a tocarte», aclara Cristina.

Una buena dosis de máscara de pestañas para enfocar y ampliar la mirada. En este punto hay que tener muy en cuenta el tema de la higiene. Las máscaras de pestañas tienen una caducidad de 3 a 6 meses y hay que ir renovándolas porque se contaminan y generan muchas bacterias. «Ahora más que nunca hay que extremar las medidas de higiene. Para ello recomiendo que la gente empiece a utilizar en casa gupillones desechables como hacemos los maquilladores profesionales. Es la forma más higiénica para aplicar la máscara de pestañas. Lo adecuado es utilizar un gupillón para cada ojo», explica Cristina Lobato.