Naturópata, terapeuta bioenergética, experta en nutrición ortomolecular, con formación en psicología transpersonal e inteligencia emocional, Victora Baras es una autoridad reconocida en estas y otras materias que hoy nos presenta su libro “Antiaging Natural”, un programa para regenerar el cuerpo y revitalizar la mente. Sin duda, un viaje apasionante y apasionando dirigido a todos aquellos que están a punto de comenzar el segundo tiempo de su vida, a partir de los 40 ó 50 cuando la vejez no parece tan lejana. Una apuesta real y efectiva por la belleza, la salud y el bienestar.

EXPERTOS EN ESTÉTICA.: ¿Cómo y por qué nace la idea de escribir “Antiaging Natural”?

VICTORIA BARAS.: La formación en Antiaging fue, durante los primeros años de esta novísima disciplina, una tarea de investigación personal a través de bibliografía anglosajona y de seminarios organizados por los exclusivos laboratorios que empezaron a distribuir productos de nutrición ortomolecular. Yo asistí a muchos de ellos tomando parte activa, de manera que se puso de manifiesto mi conocimiento y sobre todo mi capacidad de comunicar. Por ello, el director de uno de esos laboratorios me ofreció dar un seminario, y opté por algo que no se había hecho nunca: ofrecer una visión global, desde lo más externo, la piel, hasta lo más íntimo, la psique, las emociones y el sexo.

E.E.: ¿Cómo se define y/o contempla en este libro el proceso del envejecimiento?

V.B.: Ante todo como un compromiso con uno mismo para adoptar un estilo de vida que favorezca la auto-regeneración de nuestro organismo, sin hacerle gastar energías inútilmente en digestiones pesadas o exceso de preocupaciones, todo ello acompañado de un programa de nutrición ortomolecular que va a suplementar los micronutrientes que con el paso del tiempo nuestro cuerpo deja de sintetizar o asimilar correctamente.

 

E.E.: ¿Cuáles son los principales enemigos del paso del tiempo para la piel?

V.B.: El principal es siempre la oxidación, un aumento de radicales libres que supera la capacidad de nuestro cuerpo para neutralizarlos con los anti-radicales que producimos. Y este aumento de radicales libres se dispara por el estrés, la contaminación ambiental, el uso de drogas y cigarrillos, la falta de oxigenación, beber poca agua, tomar demasiado sol sin protección y, sobre todo, el desequilibrio hormonal que se produce a raíz de la menopausia y la andropenia.

E.E.: ¿Y los acérrimos enemigos de nuestro cuerpo?

V.B.: Podemos aplicar al cuerpo también los citados anteriormente para la piel sin miedo a equivocarnos, si bien habríamos de añadir la falta de aminoácidos de calidad (proteínas) para mantener la masa muscular y la necesidad de los huesos de suplementar con minerales y proteger las articulaciones con ácido hialurónico, colágeno y glucosamina.

E.E.: ¿Y de la mente…?

V.B.: Debemos tomar conciencia de que la mente, la capacidad cognitiva depende de un delicado proceso bioquímico y eléctrico en el que unas sustancias denominadas neurotransmisores han de estar en equilibrio. Desgraciadamente, las presiones a las que nos vemos sometidos muchos de nosotros tanto en la vida profesional como personal, hace que agotemos las glándulas suprarrenales encargadas de liberar adrenalina en momentos de serio peligro, ya que vivimos en un descarga permanente de esta importante hormona. Su desequilibrio y el paso de los años puede agotar asimismo neurotransmisores como la serotonina, que provocaría depresión, o la dopamina, que nos sumiría en una gran desmotivación y apatía. La fuente principal de neurotransmisores son los aminoácidos que conforman las proteínas, de ahí que sea tan importante suplementar o asegurarse de tomar al menos 100 gramos diarios de proteínas, sean de origen animal o vegetal. Por otra parte, algo tan sencillo como tomar una cucharada de lecitina de soja cada noche puede preservar nuestro cerebro de enfermedades degenerativas. Y de nuevo señalar que muchas veces el desequilibrio hormonal al que ha de adaptarse nuestro cuerpo de mujer durante la menopausia, puede provocar una mayor labilidad neuropsiquica, ganas de llorar, altibajos emocionales… Debemos ayudar al organismo a recuperar el equilibrio con fitohormonas, no tomar antidepresivos, si no se trata de una depresión grave diagnosticada por el médico, por supuesto. Antiaging es sobre todo una forma de prevenir trastornos en personas sanas.

E.E.: Y hablando de mente, ¿qué hay de cierto en la célebre frase, mens sana in corpore sano…?

V.B.: Absolutamente comprobado. Nuestras emociones afectan e inciden en nuestro organismo y viceversa. Un estrés sostenido baja las defensas de tal forma que podemos enfermar por cualquiera de las bacterias o virus que pululan a nuestro alrededor que, estando fuertes, ni nos daríamos cuenta, ya que nuestro sistema inmunitario los eliminaría inmediatamente sin mayor problema.

 

E.E.: ¿En qué momento de la civilización occidental olvidamos la frase citada?

V.B.: En cuanto pusimos la ciencia en un pedestal y nos olvidamos de que somos seres holísticos compuestos de cuerpo, mente y espíritu, todos ellos con necesidad de expresarse y hallar su equilibrio.

 

E.E.:  ¿Por qué este antiaging natural frente a métodos más artificiales e invasivos como las inyecciones de bótox, rellenos, etc.? ¿Es posible la convivencia entre ambos?

V.B.: No sólo es posible sino deseable. Muchas consultas de medicina estética y cirugía plástica abren secciones de Antiaging para preparar los tejidos antes de una intervención. Tomar colágeno, vitamina C y E, ácido hialurónico, transresveatrol, silicio y omega 3 va a permitir una regeneración más rápida y una mejor respuesta a cualquier tratamiento estético. El truco consiste en saber la dosificación, que siempre es personalizada dependiendo de la edad, la calidad de la piel y los tejidos y otros factores.

 

E.E.: En su libro cita incluso a la inteligencia emocional como vehículo conductor de las ideas y posiciones que nos ayudarán a seguir siendo jóvenes, ¿puede explicarnos cómo se interrelacionan ambos conceptos?

V.B.: Precisamente por el vínculo indestructible de cuerpo/mente. Una actitud positiva, una correcta perspectiva de las cosas, la capacidad de relajarse, meditar y sobre todo mantener una sana autoestima que nos proporcione la sensación de que uno lidera su vida en lugar de dejar que la vida le viva a uno. Todo ello influye en la síntesis de neurotransmisores a los que antes aludía permitiendo que el corazón bombee a su ritmo, los vasos se mantengan dilatados facilitando la circulación de la sangre con el oxígeno y los nutrientes que precisa hasta la última de las células de nuestro cuerpo. Es evidente que una persona angustiada, contracturada, no va a tener el mismo riego sanguíneo y por tanto la misma micronutrición, y las células se verán afectadas creando un medio pH ácido, caldo de cultivo para múltiples trastornos de salud.

 

E.E.: ¿A qué edad se debe empezar a practicar el antiaging?

V.B.: Cuanto antes mejor. Los 40 es una buena edad. Evidentemente, los complementos nutricionales irán variando con el paso de los años, pero es bueno tomar conciencia y empezar a cuidarse pronto, por ejemplo alimentándonos bien y organizando nuestra agenda de forma que el ejercicio y el deporte tengan cabida de forma rutinaria.

 

E.E.: ¿Se trata de una filosofía de vida?

V.B.: Sí, porque es una toma de conciencia, un compromiso y al mismo tiempo la decisión de vivir el Segundo Tiempo, la etapa de madurez, con un cuidado exquisito para valorar todo lo nuevo y diferente que vamos a vivir en esta etapa: nada de comparaciones odiosas en plan “ya no puedo correr como antes” o “he dejado de ser atractiva sexualmente”. Si nuestro atractivo reside ahora en nuestra personalidad, podemos ser más fascinantes que nunca.

 

E.E.: ¿Qué es para usted la vejez?

V.B.: Pregunta difícil. Hay que diferenciar la etapa de la madurez a la que se dirige el antiaging, de la geriatría. A partir de los 80 creo que me consideraré una anciana, una anciana vital y vibrante, espero que una mujer de sabiduría.

 

E.E.: ¿Y la juventud?

V.B.: Divino tesoro, ¿verdad? En realidad es una etapa más del ciclo de la vida, la del máximo potencial hormonal y de fuerza física. La juventud vive momentos difíciles. Me siento realmente muy triste por la falta de oportunidades y de opciones de futuro que nuestra sociedad ofrece a los jóvenes de hoy en día, sobre todo en el plano laboral.

 

E.E.:  ¿Cuál es nuestra principal equivocación al no querer hacernos mayores?

V.B.: No sé si es una equivocación, es humano apegarse a lo conocido y temer lo desconocido. Para muchos, hacerse mayor, cumplir años, envejecer es sinónimo de decrepitud y enfermedad. ¡Eso es porque no conocen el poder del Antiaging!

 

Victoria Baras

 

Naturópata, terapeuta bioenergética, experta en nutrición ortomolecular, con formación en psicología transpersonal e inteligencia emocional. Entiende la salud como un bienestar físico y mental y se ha especializado en divulgar y acompañar a las personas en épocas de cambio, como el proceso de envejecer, la etapa de la menopausia y la andropenia masculina y todo lo que supone liderar cambios personales. Tiene consulta en Barcelona.

 

 

Antiaging Natural

 

Antiaging Natural es un programa para regenerar el cuerpo y revitalizar la mente, editado por RBA.

Esta es una obra diferente, un libro de referencia para los profesionales de la salud y un manual para tener en la mesilla de noche para el resto de los mortales, los que hemos llegado a la edad en que nos damos cuenta de que realmente somos mortales, para los que a los 40 ó 50 tomamos conciencia de haber alcanzado la madurez y la vejez no nos parece ya algo tan lejano y ajeno, pues sus primeros síntomas, cualesquiera que sean, han entrado ya a formar parte de nuestra vida.

Lo que más sorprende de esta obra es lo ameno de su lectura, para ser un libro de consulta tan ambicioso y lleno de rigor.  El ritmo, el cariño  y el entusiasmo de la escritora es patente en cada página. Así, el Dr. Javier Güell, autor de uno de primeros libros sobre antiaging publicados en España, dice en su Prólogo: “Un libro que te deja con una sonrisa en la boca y te estimula a cuidarte”.

El enfoque es asimismo totalmente novedoso. En lugar de enunciar los últimos productos y vitaminas antiaging, la escritora propone un recorrido por todo el organismo explicando cómo envejece y que puede hacerse para ralentizar el proceso e incluso ayudarlo a regenerarse.