En las últimas décadas, se ha producido una gran evolución en la tecnología del sector del cuidado de la piel. La industria cosmética ha hecho grandes avances en términos ofrecer soluciones y resultados realmente han sido de lo más asombrosas.

Independientemente de lo lejos que haya llegado el sector, existen algunos factores como por ejemplo la falta de tiempo (que es la más común), que no se puede cambiar. Lamentablemente es lo que hay… vivimos a mil y cada vez nos dedicamos menos tiempo. Estamos por todo y para todo, menos para nosotros. STOP. Necesitamos frenar y por poco que podamos, sacarnos de la chistera 5 minutos al día.


Uno de los principales retos de los fabricantes cosméticos hoy, es convencer a los consumidores para que sean constantes. ¿Lo sabias?

Después de todo, el cuidado de la piel es una inversión y de la que esperamos obtener siempre los mejores resultados. Pero el hecho es que una buena parte de ello está en nuestras manos. Solo depende de uno mismo.

Una buena rutina de cuidado de la piel, toma su tiempo para ver que funciona. Cuando empezamos a usar un tratamiento de los que aquí llamamos “interesantes” como un sérum específico para tratar una necesidad de la piel, una crema para el cuello o un corrector para las manchas, no vamos a ver los resultados en un abrir y cerrar de ojos desde el minuto 1.

Cuando usamos un tratamiento avanzado de este tipo, le estamos diciendo a nuestras células lo qué deben hacer. Y lo cierto, es que para afrontarse a la nueva orden o al nuevo reto que le estamos proponiendo, estas necesitan su tiempo y constancia para procesarla petición y así satisfacernos con el resultado esperado.

Así que para entender mejor todo el proceso, desde MUMONA.COM nos cuentan como se desarrolla el proceso de envejecimiento, el papel que desempeña el cuidado de la piel en la mitigación de sus efectos y en el por qué la paciencia es clave para cualquier nueva rutina de cuidado de la piel.


Empecemos por el principio:

 

¿Qué nos pasa cuando nos hacemos mayores?

¿Recuerdas el primer estirón? Gran parte de nuestros años de formación se dedican al crecimiento, un proceso constructivo en el que se forman los órganos, tejidos y células. Estos bloques de construcción son clave para nuestro desarrollo al entrar en la edad adulta. A partir de ahí, las cosas empiezan a cambiar. Las opciones de estilo de vida empiezan a afectarnos. Faltas de sueño, estrés, la exposición solar, habitualmente falta de ejercicio, falta de tiempo, una dieta deficiente… cosas que no tuvieron demasiado efecto durante la etapa de infancia y adolescencia pero que empiezan a ser más importantes a partir de los 35 o en el momento que aparecen los hijos (que son lo más bonito del mundo pero que nos dan una buena sacudida en todos los sentidos). De un día para otro, comenzamos a notar lo que llamamos “signos de la edad” especialmente en el rostro: opacidad, poros dilatados, pérdida de luminosidad y elasticidad, arrugas, líneas finas en los contornos, manchas…Nuestro cuerpo empieza a quedarse sin esos bloques de construcción que hemos tenido en las primeras etapas y se vuelve menos efectivo para resistir el desgaste del paso del tiempo.

La producción de colágeno es un gran ejemplo de ello. Piensa en  lo que es el colágeno: es una proteína esencial para la fuerza y elasticidad de nuestra piel. Un componente natural. A medida que van pasando los años, nuestro cuerpo va más lento y produce menos colágeno, haciendo que nuestra piel se debilite y pierda elasticidad.

 

¿Por qué el cuidado de la piel retrasa el proceso?

El cuidado intensivo de la piel, ayuda a proporcionar los bloques básicos de construcción que perderemos de forma natural con el paso del tiempo. Lo que estamos haciendo con el uso de productos cosméticos adecuados, es darle a las células las herramientas y el apoyo que necesitan para ayudar a frenar las causas de la madurez.

Debemos ver a los ingredientes claves del cuidado de la piel como los mensajeros que le están diciendo a nuestro cuerpo qué hacer. Animan al cuerpo a ponerse a trabajar en la reconstrucción para que nuestra piel tenga todo aquello que le hace falta para estar en buena forma.

 

¿Cuánto tiempo se tarda en ver los resultados del cuidado en la piel?

El cuidado efectivo de la piel toma su tiempo en hacer efecto. Podemos comprar un súper cosmético y empezar a ver los efectos a los pocos días. Pero si queremos notarlos a largo plazo (que es el objetivo) y huir de los efectos flash debemos ser pacientes y constantes.

Al comenzar cualquier nueva rutina de cuidado de la piel, se recomienda siempre esperar 8 semanas para ver los resultados. Es lo que necesita nuestro reloj biológico para ejercitarse y adaptarse al cambio provocado por la estimulación externa de los nuevos amiguitos de nuestra piel.

Este es un periodo de tiempo realista. Pero según el tipo de producto os vamos a decir que ¡Depende! Si hablamos de cosméticos que trabajan a nivel más superficial a modo puramente estético como una BB Cream o en estamos frente a productos que trabajan a nivel interno en el refuerzo de las células como una Pure C15, un White Balance (ambos de Medik8), un Le Regard de Scens o un Cold Plasma de Perricone MD.

El mejor consejo que nos dan desde MUMONA.COM es que te asesores bien antes de empezar una rutina. A grandes rasgos la clave está en usar cosméticos que sean profesionales y fiables.

Ser constante a diario con la rutina que se elija (siempre que se adapte a ti y no tu a ella, sino acabarás por aborrecerla. Hay opciones mil en función de tus hábitos). Y no sobrecargarte ni sobresaturarte de productos. Primero el uno y después el dos. Paso a paso pero firmes en la dirección correcta. Comenzarás a ver resultados antes de que te des cuenta.