Magnéticas, con auténtico oro, de burbujas o carbón activado. La revolución en el mundo de las mascarillas llega de la mano de la más alta tecnología y, además de sorprendentes, continúan siendo nuestro comodín para cualquier tratamiento porque sus resultados se ven al instante y a largo plazo.

Por Olga Guerrero 


Las mascarillas siempre han sido la guinda del pastel de cualquier tratamiento en cabina. Cargadas de activos y con efectos acumulativos, garantizan los mejores resultados. Proporcionan, además, un momento de placer con mayúsculas, un plus gratificante que se añade a cualquier ritual ya de por sí agradable, o un punto de relax y alivio en aquellos que, por mucho que queramos, no son tan placenteros como nos gustaría, como es el caso de algunas soluciones antiacné o masajes algo dolorosos. Lo único a tener en cuenta es no perderse entre la multitud que están apareciendo con ingredientes novedosos y formas diferentes de acción.

Como estamos en tiempo de cuidados por las fiestas que se avecinan, repasamos las últimas novedades en cuanto a modos de actuación, para su uso en cabina y también para venderlas a tus clientas.

Magnéticas, moléculas de juventud

Utiliza como filosofía la magnetoterapia, una tecnología empleada en medicina que ya utilizaban civilizaciones antiguas para curar enfermedades. Se trata de una mascarilla de color negro metalizado con microlimaduras de metal, polvo de hierro, minerales originales del Mar Muerto y turmalina negra vigorizante con carga electromagnética que, con la ayuda de un imán, va a reactivar las funciones de las células de la piel, regenerándola y revitalizándola. Se aplica como una mascarilla clásica, con una brocha o espátula, y se quita con un imán, que absorbe la materia gracias a las partículas magnéticas que contiene. Aunque se ha puesto de moda en los últimos meses, en realidad lleva años en el mercado. Lo que sí se ha perfeccionado es la cosmeticidad; en un principio la textura gomosa del producto era difícil de aplicar, ahora es cremosa y sencilla de manejar.

La peculiaridad. La mascarilla magnética incorpora un imán como parte del tratamiento. Este debe ser envuelto en un tisú y con él se van retirando las partículas metálicas. Se pasa a lo largo del rostro para reactivar eléctricamente las células, a la vez que va retirando las minúsculas partículas de metal, dejando la piel completamente limpia.

Propiedades. Los resultados se ven desde la primera aplicación. La mascarilla magnética eleva los pómulos consiguiendo que el músculo se tense, estirando y definiendo el óvalo facial. Absorbe las toxinas e impurezas, ilumina y combate los daños ambientales, alisa e iguala el color de la piel y favorece una acción antienvejecimiento a través de la interacción electromagnética entre el producto y el imán. Los péptidos que están presentes en la composición de la mascarilla fortalecen y alisan la superficie.

Para quién. Para pieles apagadas, con problemas de flacidez o para combatir pequeñas arrugas y líneas de expresión. Es un gran aliado para evitar los efectos del paso del tiempo, pero es importante saber que para conseguir los mejores resultados hay que establecer una periodicidad y manejarla de acuerdo a un protocolo, por eso lo ideal es que la introduzcas en tus rituales y se la ofrezcas a tu clienta como mantenimiento en casa entre tratamientos.

Oro parece… ¡y lo es!

La mismísima Cleopatra ya lo utilizaba sobre su piel para darle luminosidad. Mimi Luzon, una de las facialistas más prestigiosas del mundo y en cuyas manos confían sus rostros muchas supermodelos, es la responsable de esta ‘fiebre del oro’. Se trata de una mascarilla antiarrugas cuyos ingredientes están combinados en auténticas láminas de oro de 24 quilates. La hoja de oro se coloca sobre la máscara correctiva y optimiza su efecto. Los iones dentro del oro ayudan a estimular la renovación celular y mejorar la circulación de la sangre, traduciéndose en una piel más saludable. Su uso también reduce la sequedad, ralentiza la disminución natural de la producción de colágeno y ayuda a tratar las infecciones de la piel y el acné. Activos como la coenzima Q10, el ácido hialurónico, péptidos como Hexpeptide 8 y agentes hidratantes como el extracto de melocotón o el té rojo hacen el resto.

A tener en cuenta. Su elevado precio no se adapta a todos los públicos, a lo mejor puedes incluirla en tus protocolos navideños, días especiales en los que se mira un poco menos el bolsillo. Aunque hay versiones más asequibles que siguen estos principios del oro utilizando polvo y partículas combinadas con colágeno y una base de principios activos de alta calidad y última generación.

Propiedades. Mejora la elasticidad de la piel, reduce la profundidad de las arrugas y relaja la tensión facial. Además, trata el enrojecimiento y las pequeñas líneas de expresión, proporcionando una piel tersa y radiante de forma inmediata. La máscara de oro es un tratamiento estético facial perfecto para conseguir una piel joven, sana y bella. Devuelve el brillo y la luminosidad, hidrata, tonifica y reafirma, revitaliza y nutre. Estimula la circulación sanguínea y, después de cada sesión, la piel vuelve a tener vida; las células se irán restaurando poco a poco, combatiendo los signos de la edad de manera natural.

Para quien. Es recomendable aplicar el tratamiento a partir de los 40 años. Pueden usarlo todos los tipos de piel, sobre todo para momentos puntuales, para un rostro más luminoso y de aspecto joven para un evento especial.

Efervescencia programada

Las mascarillas de burbujas son productos de limpieza que mutan a una textura espumosa. Están fabricadas con agua carbonatada, su ingrediente principal que aporta oxígeno al rostro. Su uso es sencillo y similar al de cualquier otra mascarilla facial. Hay que extender una capa fina de producto sobre el rostro, evitando labios y ojos. Tras su aplicación, en cuestión de segundos, pasa de ser una simple máscara a una espuma que aumenta y se infla, comienza a burbujear, estimulando la piel para lograr mejor efecto, microburbujas que penetran en los poros y los desobstruyen. El producto se deja actuar unos minutos y se retira con agua templada. A continuación se aplica tónico para conseguir que la piel quede fresca, suave y relajada.

Son principalmente dos las variantes de estas mascarillas. Por un lado están las fórmulas sheet mask de un solo uso, que cubren todo el rostro a excepción del contorno de ojos y la frente en algunas de las variantes. También está el formato multiusos, una especie de gel que muta en espuma al contacto con la piel.

A tener en cuenta. Es importante hacer hincapié en lo de una ‘fina capa’, pues se hincha en exceso.

Propiedades. Su función principal es limpiar los poros en profundidad y reducir su tamaño, así como eliminar el exceso de sebo. Las burbujas atrapan las impurezas y las separan de la piel, consiguiendo un resultado rápido de limpieza profunda y aspecto radiante, un efecto saludable y rellenador, ya que también reduce la apariencia de líneas y arrugas del rostro.

Para quién. Por su fórmula desintoxicante y purificante son muy recomendables para los cutis congestionados. Sin embargo, son aptas para todos los tipos de piel que necesiten una limpieza profunda, ya que poseen una fórmula nutritiva con propiedades calmantes que puede ser utilizada incluso por las pieles sensibles. Además, su composición suele incluir principios activos que tratan cualquier preocupación relacionada con el envejecimiento.

El “lado oscuro” de la belleza

El carbón activado se ha convertido en el popular ingrediente que ha conquistado los productos de belleza. Se conoce por su efecto detoxificante y limpiador. Tiene una estructura porosa ultrafina que puede atrapar grandes cantidades de suciedad, con propiedades de absorción que elimina las impurezas, el exceso de grasa, los puntos negros y las manchas, pero reteniendo la hidratación de la piel; acaba con las bacterias, venenos, productos químicos y otras micropartículas de la superficie, logrando una tez más clara, luminosa y suave, con poros más cerrados. El carbón proviene normalmente de maderas de tilo, eucalipto, bambú, pino y haya. Se aplica una capa espesa y uniforme sobre la piel y una vez completamente seca, 20-30 min, se retira desde la frente a la barbilla, aclarando después con una toalla empapada en agua.

A tener en cuenta. Para su uso en cabina hay opciones en las que la mascarilla activa las células a través de la radiación infrarroja para aumentar la energía celular, la circulación sanguínea y mejorar el metabolismo. También están las versiones ‘sábana’, tejido de carbón activo impregnado con un sérum intensivo de alto poder de penetración en la piel.

Propiedades. Combate impurezas, limpia el rostro, libera toxinas, cierra los poros, elimina bacterias, aporta luminosidad. El carbón en combinación con otros ingredientes como la arcilla, eleva los niveles de efectividad de la limpieza, ayudando a desintoxicar la piel, ya que al retirarse facilitan la expulsión de toxinas que adquirimos por la exposición cotidiana a la contaminación.

Para quién. Ideal para pieles mixtas y grasas. Para cuando quieras conseguir que tu cliente luzca un rostro luminoso, terso y juvenil, eliminar los puntos negros y limpiar el rostro en profundidad. Esta mascarilla se puede aplicar también en pieles normales y sensibles como mascarilla limpiadora detox. La piel se muestra purificada, hidratada y con un efecto radiante inmediato.

EL ESCUDO ANTIPOLUCIÓN

La contaminación medioambiental envejece visiblemente la piel, la deshidrata y apaga provocando acumulación de impurezas y obstruyendo los poros, pero también incrementando la producción de radicales libres, causantes del envejecimiento prematuro, que se encuentran en mayor concentración de lo normal cuando hay picos de contaminación.

Una mascarilla rica en antioxidantes protege la piel de los efectos dañinos de la polución, pudiendo incluso revertir el daño causado. Hay que buscar un producto que combata los radicales libres y regenere el propio sistema de defensa de la piel, con efecto antinflamatorio para calmar lo que las partículas contaminantes (nitrógeno, carbono, metales pesados) provocan. Y con activos hidratantes para evitar la sensación de tirantez y sequedad que produce el ambiente contaminado. Una mascarilla 100% orgánica, especialmente pensada para las pieles más urbanitas, y formulada para combatir la congestión, irritación, obstrucción de poros y síntomas de envejecimiento prematuro o, lo que es lo mismo, los principales males de la contaminación sobre la membrana celular originando daños, sensibilidad, inflamación, degradación de la estructura dérmica, manchas y, en definitiva, envejecimiento cutáneo.

De nuevo hablamos de carbón 100% vegetal, un auténtico antídoto contra la polución y los primeros síntomas del envejecimiento, ayudando a purificar la piel y dotándola de un aspecto resplandeciente. Busca además que contengan vitamina A correctora de la edad, niacina perfeccionadora del cutis, aminoácidos y minerales esenciales, que trabajan para reducir los primeros signos de la polución en la piel, recargándola de luz y energía, estimulando el rejuvenecimiento de las células dérmicas, atrapando las toxinas y ayudando a neutralizar el daño de los radicales libres provocados por la contaminación. Antioxidantes como el regaliz también son perfectos para combatir su ataque.

La limpieza específica y un tratamiento que proteja, detoxifique y reponga la hidratación y las vitaminas perdidas es fundamental. Las mascarillas de arcilla eliminan las toxinas presentes en el ambiente, además de la suciedad que tapona los poros y daña la piel con el tiempo. Mejoran el tono de la piel y aportan hidratación. Todas las mascarillas exfoliantes con partículas de arrastre y agentes hidratantes son bienvenidas. Cualquier protección es poca frente a los efectos de la polución.