¿Sientes que aparecen líneas de expresión y arrugas nuevas cada vez que te miras al espejo? Nunca es demasiado pronto (ni demasiado tarde) para poner en marcha una rutina de cuidado de la piel contra el envejecimiento. La maquilladora profesional, Cristina Lobato, comparte sus trucos infalibles para frenar el paso del tiempo en la piel:

1. Introduce un tratamiento con retinol en tu rutina de belleza

Si aún no has empezado a usar retinol… ¡Ahora es el momento! El retinol, que es una forma de vitamina A, combate los signos de la edad y el envejecimiento. Además, ofrece enormes beneficios para varios problemas de la piel.

Este súper ingrediente funciona como un antioxidante para proteger la piel de los radicales libres, aumentar la producción de colágeno y acelerar la renovación celular (exfoliando la piel). Además de sus beneficios de brillo y su capacidad para igualar el tono de la piel y reducir la pigmentación, el retinol también puede reducir la aparición de arrugas y finas líneas de expresión, e incluso tratar los brotes. Todo un sueño para pieles grasas.

Antes de introducirte en los retinoles, consulta e investiga. La aplicación de productos con un alto porcentaje de retinol en fórmula puede ser demasiado para tu piel. «Comienza con fórmulas que tengan menos de un 1% y usa solo un producto enriquecido con retinol para empezar. Hay que tener especial cuidado con este ingrediente, es mejor aplicar los retinoles por la noche porque crean fotosensibilidad», aconseja Cristina Lobato.

2. Apuesta por una hidratante que tenga propiedades antienvejecimiento

En ocasiones resulta difícil encontrar una crema facial que aborde todas tus preocupaciones sobre el envejeciemiento de la piel. Sin embargo, la clave está en saber qué tenemos que buscar. Las mejores cremas antiarrugas contienen ingredientes como los alfa-hidroxiácidos (AHA) y los beta-hidroxiácidos (BHA), la vitamina C, el ácido hialurónico, los péptidos y la niacinamida. Estos ingredientes trabajan en equipo para hidratar, rellenar, exfoliar suavemente las células de la piel y reducir la aparición de finas líneas de expresión y arrugas.

«También es importante recordar que las cremas antiarrugas no son una solución mágica que funcionará instantáneamente. Éstas deben aplicarse regularmente y dos veces al día (una crema hidratante diaria por la mañana y una crema de noche antes de acostarse) para que pueda ver resultados», explica la maquilladora profesional.

3. Presta más atención a cuello y escote

Que levanten la mano todas las que olvidan el cuello y el escote en sus rutinas de limpieza e hidratación. Al olvidarnos de cuello y escote, hacemos que esas áreas de nuestro cuerpo sean más susceptibles al envejecimiento. En realidad la solución no pasa por extender los tratamientos faciales hacia cuello y escote. La piel de estas zonas es más sensible y completamente diferente a la piel del rostro, por lo que no podremos tratarla de la misma forma.

Según Cristina Lobato, «la mejor opción es buscar fórmulas creadas específicamente para tratar estas zonas. Busca productos que contengan retinol o AHA, ya que este tipo de ingredientes difuminarán las arrugas, mientras que ingredientes como el ácido hialurónico mejorarán la textura y la hidratación”.

4. Usa protección solar todos los días de tu vida

Éste es, sin duda, el mejor producto antienvejecimiento que existe. La mayoría de los daños en la piel se producen cuando somos jóvenes, por lo que usar un SPF desde una edad temprana reducirá drásticamente los signos de envejecimiento. Sin embargo, ¡nunca es demasiado tarde para empezar! La aplicación de protector solar con un alto SPF todos los días contribuirá en gran medida a mantener tu piel con un aspecto joven y saludable.

5. Peeling con ácido glicólico, ¡ven a mí!

El ácido glicólico es uno de los ingredientes favoritos de los dermatólogos para recuperar la luminosidad de la piel. Este potente activo ayuda a la renovación de la piel, sobre todo tras un proceso de exfoliación. Este ácido cosmético ayuda a eliminar la capa de células muertas de la piel favoreciendo su luminosidad y juventud.

El peeling facial con ácido glicólico, aplicado una vez al mes o cada quince días, es un tratamiento perfecto para mejorar el aspecto de la piel: manchas, cicatrices y líneas de expresión, además de tratar otro tipo de problemas como el acné. Una vez que el peeling ha actuado sobre la piel y se ha producido la exfoliación, se retira el ácido glicólico con abundante agua fría para proceder al tratamiento facial de hidratación.

6. Cambia tu bálsamo labial por uno con ingredientes antiedad

Presta especial atención a las zonas como el contorno de ojos y labios. Son áreas en las que se forman líneas de expresión, por lo que es importante utilizar productos que estén formulados para respetar el pH de las mismas.

Los labios suelen dejarse fuera del círculo antienvejecimiento. Sin embargo, de manera similar a los ojos, la boca es una de las primeras áreas en mostrar signos de envejecimiento. A medida que envejecemos, nuestros labios pierden colágeno y  elastina y los niveles de humedad disminuyen, causando deshidratación y pérdida de volumen.

Por lo tanto, si tu rutina labial solo implica utilizar el bálsamo en los labios cuando están agrietados o secos, hay más que puedes hacer para que se vean más jóvenes, jugosos y con volumen. Hay una gran cantidad de nuevos bálsamos en el mercado que ofrecen ingredientes antienvejecimiento e hidratación al mismo tiempo, y muchos están repletos de productos que combaten el envejecimiento como las ceramidas, el ácido hialurónico, los péptidos y los antioxidantes.